¿Cómo emocionar a través de un escaparate?

by Advertorial,

Escaparate de Gucci premiado en los WindowsWear Awards.

Los escaparates son la ventana que nos atrae hacia el interior de una tienda. Si la historia que cuenta nos interesa es probable que nos animemos a cruzar su puerta. “Pero la historia continúa también en el interior”, nos señala el escaparatista, visual merchandiser y consultor Roberto Domínguez. Docente del Máster de Visual Merchandising y Escaparatismo de la escuela especializada Artidi, Domínguez explica que aunque el escaparate sigue vigente como herramienta de comunicación: “es importante que haya continuidad en el momento de contar temáticas en el interior para que el cliente no se quede fuera”. El componente emocional es clave tanto en el exterior como en el interior para llamar la atención. Para que concebir un escaparte se convierta en algo “estimulante, sencillo y efectivo”, Domínguez nos ofrece las siguientes pautas:

1. Debe reflejar la esencia de la marca y su imagen corporativa. La coherencia es esencial: “¿Cómo queremos ser percibidos? ¿Qué somos y qué queremos ser y por lo tanto transmitir? Haciéndonos estas sencillas preguntas antes de afrontar nuestro reto y teniendo en cuenta qué y a quién queremos comunicar nos aseguramos de crear mensajes coherentes y evitaremos que nuestro trabajo final sea percibido de manera errónea por el cliente”, explica Domínguez.

Escaparate de Coach premiado en los WindowsWear Awards.

2. Hacer uso del factor sorpresa. A través de la composición, el color, la iluminación, la coordinación de producto o el attrezzo hay que seducir y despertar la curiosidad: “Así conseguiremos conectar con nuestro público, despertar su interés y crear esa sensación única semejante a cuando en nuestra infancia nos embargaba la emoción contemplando los escaparates navideños.” Explica el experto.

3. Buscar equilibrio y proporción. Un efecto modulado, relajado a la vista y con armonía ofrece una sensación de orden y lógica que “transmite mejores sensaciones al público”.

4. Tomar riesgos. “Nadie ha logrado sobresalir clonando el comportamiento de los demás”, observa Domínguez. La sobresaturación de estímulos visuales exige originalidad y “romper con los cánones establecidos para contar nuevas historias. En ocasiones compramos un libro o un cd solo por su portada… ¿En cuántas ocasiones hemos entrado en una tienda por sus escaparates?

5. Contar una buena historia: storytelling. Contar una historia permite una conexión más profunda con el público: “Con nuestros escaparates podemos enviar mensajes y generar pequeñas narraciones para conectar con nuestro cliente”, cuenta Domínguez.

Escaparate de Hermès premiado en los WindowsWear Awards.

6. Buscar inspiración. A gople de click tenemos una fuente inagotable de inspiración. “Viaja a través de las redes sociales para descubrir”.

7. Renovación y reciclaje. La renovación de temática y producto “hará crecer su efectividad, capacidad de sorpresa y atracción”.

Escaparate de Diane Von Furstenberg premiado en los WindowsWear Awards.

8. Menos es más. Es importante enviar un mensaje claro, enfocado y contundente: “Nuestro escaparate no es un muestrario, es un anticipo”, señala Domínguez.

Si te ha gustado este post y quieres formarte como escaparatista o visual merchandiser es probable que te interese el Máster de Visual Merchandising y Escaparatismo de la escuela especializada Artidi.