Yohji Yamamoto: el diseñador japonés que buscaba la belleza

by Andrea Sánchez ,

©Simky Cheung
© Simky Cheung.

Identidad de una persona; de una cosa; de un lugar. ¿Qué es identidad? ¿Saber a dónde perteneces? ¿Conocer tus valores? ¿Saber quién eres? ¿Cómo reconoces la identidad? Nos dedicamos a crear una imagen de nosotros mismos, tratamos de parecernos a esa imagen. ¿Es eso a lo que llamamos identidad? La armonía entre la imagen que hemos creado de nosotros mismos y… ¿nosotros mismos? Pero ¿quiénes son esos ‘nosotros mismos’?

Estas son solo algunas de las preguntas que dan el pistoletazo de salida al documental del cineasta Wim Wenders, Notebook on cities and clothes, una serie de entrevistas con el diseñador japonés Yohji Yamamoto. No es de extrañar que estas cuestiones sirvan de preámbulo a las conversaciones con el diseñador nipón, y es que tanto su carrera como sus colecciones han sido siempre un reflejo de su forma de entender el mundo. Incluso hay quien le llama el filósofo de la moda. ¿Queréis saber por qué? Hoy os traemos algunas de las claves de su universo,  a través de su pensamiento, su idea del mundo y su visión de la moda. Si no lo conocéis, este es vuestro momento.

Sprong Summer Noir Collection
Sprong Summer Noir Collection.

Primer mandamiento: representarás el modelo japonés

Hijo de una viuda de guerra, su manera de ver el mundo estuvo condicionada desde entonces. “Fui empujado a ver la sociedad a través de mi madre, lo que significa que miraba la sociedad a través de las mujeres. Ellas eran mi destino”. Tras estudiar derecho en Japón, comenzó a ayudar a su madre en su pequeño taller de ropa. Ella fue quien le convenció para estudiar moda y, años después, sigue manteniendo esa adoración por el cuerpo femenino. “Creo que la razón por la que prefiero diseñar para las mujeres es porque no hay reglas, todo es posible. A veces me siento demasiado libre”.

La ropa refleja mucho más de lo que creemos sobre nosotros mismos. Cómo somos, a qué nos dedicamos, a dónde nos dirigimos. Es fácil dejar volar la imaginación y reinterpretar todas las señales que nos da una moda de posibilidades cada vez más infinitas. Yamamoto llegó a París en un momento en que esta industria se encontraba estancada, los consumidores ansiaban nuevos diseñadores. Inconscientemente, y con la única idea de abrir una tienda en la capital francesa, revolucionó la moda del momento con sus diseños. “Antes de llegar a París no creía que hubiese ningún destello de nacionalidad en mis prendas; mis diseños no deberían tenerlo. Pero cuando llegué fui empujado hacia la idea de que yo representaba el modelo de ropa japonesa y debía mantenerlo. Nací en Japón, pero no represento su moda. Esa idea siempre ha estado en mi mente. Recientemente he dejado de preocuparme por mis tabús. Soy libre, puedo tocar cualquier idea”.

©Simky Cheung
© Simky Cheung.

No al fast fashion 

Tratando siempre de hacerse entender a través de sus diseños, Yamamoto es uno de los muchos detractores del famoso movimiento fast fashion. Después de 30 años en la industria, no es fácil mantener la pureza y originalidad propias. Tal vez el secreto esté en alejarse del camino establecido, aquel al que todos aspiran. Saber cuándo y sobre qué estar en contra.

Su amor por el trabajo humano le ha llevado a buscar la conexión entre la creación de ropa y la artesanía. Lejos de toda ostentación, no se considera un diseñador, simplemente un creador de vestidos, un dressmaker:  “Creo que hablar de moda hoy en día es decir que el planeta se va al infierno”. Sobre los efectos y las responsabilidades de la industria de la moda hay quien culpa a las multinacionales, otros a un consumidor cada vez menos crítico y consciente. El diseñador nipón tiene, sin embargo, una idea distinta sobre quienes deben liderar el cambio: los gobiernos y los artistas. “Los gobiernos pueden cambiar el modelo de vida de sus ciudadanos. Por su parte, los artistas pueden hacer que la gente piense, que duden sobre lo que está sucediendo. No soy pesimista, simplemente creo que el modo en que vivimos nos ha llevado a ir demasiado lejos”. ¿Su consejo? Haz cosas bellas, porque éstas están desapareciendo día tras día. Cuidarlas, mantenerlas, está en nuestras manos.

Creo que hablar de moda hoy en día es decir que el planeta se va al infierno.

Pasarela Primavera Verano 2018 ©Monica Feudi
Pasarela Primavera Verano 2018. © Monica Feudi.

La lucha contra el sistema y a favor de la belleza

Rápido, barato y sexy. Las actuales pretensiones del mercado contraponen la idea de identidad. Lejos de pensar en las personas, vivimos en la era de la moda fácil y, en este caso, lo fácil se produce en masa. “Siempre estoy pensando en las personas. ¿Qué estarán pensando? ¿A qué se dedicarán? ¿Cómo viven su vida? De esta forma puedo acercarme a hacer ropa para ti, para ellos”. Entre escaparates cada vez más efímeros y perchas infinitas, cuesta imaginar que detrás de toda esa producción seriada pueda haber alguien pensando en ti, en todos nosotros.

Y es por eso que Yamamoto tiene un mensaje guardado para los futuros diseñadores. Si estáis estudiando para ser los dueños de la pasarela, esto os interesa: “solo hay dos tipos de diseñadores, los que trabajan en las grandes multinacionales y los creadores reales. Estos últimos van a tener que sacrificar su vida por la belleza.  Así que me gustaría gritarle a la gente joven: sé tú mismo, está bien serlo. Empieza a copiar lo que amas. Copia. Y al final de ese proceso, de todas esas copias, te encontrarás a ti mismo”.