Mark Reay, el fotógrafo de moda que nunca nadie supo que era un sin techo

by it fashion,

homme_less

Hasta hace poco Mark Reay era conocido en la industria de la moda por haber desfilado para Versace o Moschino; haber trabajado como fotógrafo para Dazed  e incluso haber actuado en Sex &The City (él es Carlo, el novio multimillonario de pene diminuto). Pero lo que nadie sabía es que, cuando el trabajo terminaba, Mark no regresaba a un lujoso apartamento en Manhattan, si no que se escabullía hasta la azotea de un edificio del cual tenía las llaves gracias a un amigo. Allí vivió durante seis años. “Me imaginé que me quedaría allí durante unos días. No me fui durante seis años”, comenta Mark en una entrevista a The Guardian.

La suya es la historia de un joven que tras terminar los estudios decidió viajar por Europa y ganarse la vida trabajando como modelo, actor y, más tarde como fotógrafo. Los años fueron pasando y, pese a regresar a Nueva York, los trabajos esporádicos nunca llegaron a estabilizarse y, en consecuencia, sus ingresos tampoco: “Elegí carreras altamente improbables; es decir, para los modelos, los actores y los fotógrafos la incertidumbre económica es bien conocido”, asegura Mark. Y prosigue: “Es una situación peculiar y yo elegí una solución aún más peculiar”, añade.

Homme_Less

A lo largo de estos seis años Mark se levantaba en “su” azotea y se dirigía al gimnasio –“Sé que suena loco, pero por 70$ al mes tenía duchas, electricidad y un aseo. Además, podía guardar mi cámara y mi ropa”, comenta–,  donde se vestía y arreglaba como un gentleman para sentarse en la terraza de un café o asistir a sus esporádicos trabajos, como las sesiones de fotografía en las que retratar a las bellas modelos de la Semana de la Moda de Nueva York; modelos que, por su puesto, no sabían que ese atractivo fotógrafo era un sin techo.

Alucinante ¿verdad? Pues ahora puedes conocer toda la historia de Mark Reay en Homme Less, la película-documental que el director de cine y amigo de Reay, Thomas Wirthensohn, ha filmado sobre él y, gracias a la cual, ya no duerme en la azotea: “La última vez que estuve en mi pequeño espacio fue en julio de 2014, antes de que el documental comenzara a mostrarse en festivales de cine”, afirma Mark. Hoy vive a caballo entre la casa de su madre, en el noroeste de Nueva Jersey y un sofá en Manhattan.

Vía The Guardian.

 

Homme_Less_INT_5