Tiempos de cambio en la cúspide de la moda

by Elisa Dezvas,

BoF

© BoF.

The Bussines of Fashion (BoF), el oráculo de la moda para muchos, elabora anualmente desde 2013 una lista con las 500 personas consideradas importantes en el trazado del horizonte de la industria de la moda. Este año hay cambios interesantes. La portada de la edición impresa se desvelaba con cuatro de los seleccionados. Caras desconocidas junto a otras habituales en los medios y publicaciones de moda. Dos hombres, dos mujeres, cuatro razas, cuatro papeles diferentes. No se puede negar la pluralidad.

Estas fotografías trazan un recorrido por las diferentes capas de la industria. Desde François-Henri Pinault, presidente y director ejecutivo de Kering –la tercera familia francesa más rica con un patrimonio estimado de 23 mil millones de euros según Forbes– a Kalpona Akter, superviviente del desplome de la fábrica de Plaza Rana, fundadora y directora ejecutiva de una ONG bangladeshí que lucha por los derechos y el aumento de salarios por encima de 62 dolares mensuales de los trabajadores de las fábricas textiles. ¿Pero por qué ambos son relevantes en sus respectivas posiciones?

François-Henri Pinault: La sostenibilidad es la nueva definición de calidad. Es inherente al lujo. Esa es la nueva norma.

François-Henri Pinault confiesa a Imran Amed, CEO de the BoF, que en 2007 comenzó la andadura junto a su departamento de sostenibilidad. “La sostenibilidad es la nueva definición de calidad. Es inherente al lujo. Esa es la nueva norma”. Y dicho y hecho: Kering ya ha conseguido convertirse en el grupo textil más sostenible según el índice Corporate Knights ‘Global 100.

Eliminó el PVC en Bottega Venetta, la piel en Gucci, pretende que la totalidad del oro de Boucheron sea ético, una reducción del 50% de sus emisiones de CO2 para 2025, firmó La Carta de Bienestar de las Modelos para asegurar condiciones salubres de trabajo tras el escándalo del casting de Balenciaga en 2007, en 2008 creó la Fundación Kering para luchar contra la violencia a las mujeres y dispone de un estatuto de las mujeres en el trabajo. Todo esto le ha valido a su director el título de pionero.

Kalpona Akter: Crear puestos de trabajo no significa que nos deis empoderamiento. Queremos estos empleos, necesitamos estos empleos pero los queremos con dignidad.

Kalpona Akter, activista y fundadora de la Bangladesh Centre for Worker Solidarity (BCWS), teme por su vida. Su compañero activista por los derechos laborales apareció asesinado en 2012 y en 2013 ella sobrevivió a la catástrofe en Plaza Rana. Ha comprometido a la ONU en materia de derechos laborales en las fábricas de confección y, además, su presencia en el Congreso de los Estados Unidos fue clave para sentar las bases legislativas contra la esclavitud en la producción textil y la firma del Acuerdo de Seguridad de Bangladesh tras el desastre en Rana Plaza en 2013.

A propósito de ello, Akter afirma que “crear puestos de trabajo no significa que nos deis empoderamiento. Queremos estos empleos, necesitamos estos empleos pero los queremos con dignidad”. Responsabiliza de la situación a las marcas, los poderosos dueños de las fábricas y el gobierno. Y entonces llega el dilema: ¿Cuál debería ser nuestra posición como consumidores frente al Made in Bangladesh? La activista aclara en la entrevista concedida a BoF a través de Instagram TV que “dejar de comprar no es la solución”, sino que debemos reclamar a las marcas información de los trabajadores.

¿Y si pasamos de la portada a navegar por el interior de la lista? Los ejes principales de los 96 nuevos rostros son la sostenibilidad, la justicia y la inclusividad. El campo de la sostenibilidad va cogido de la mano de la biotecnología: Dan Widmaier, por ejemplo, es creador de una seda a partir de proteínas de la tela de araña, Bolt Threads’ Microsilk, y de un tejido similar al cuero hecho a partir de micelio obtenido de las raíces de los champiñones, Mylos. Ambos utilizados por Stella McCartney.

Dame Ellen MacArthur, la marinera más rápida navegando sola del mundo, preside la fundación que ha conseguido colocar la economía circular en la agenda internacional. Ha creado alianzas con H&M, Nike y Google. En 2017 defendía en su inspiradora charla para BoF Voices que “podemos manejar nuestra economía global de forma restaurativa y regenerativa. Podemos pasar de lineal a circular y podemos construirlo para que realmente pueda funcionar a largo plazo”. Por otro lado, Ingvar Helgason, el islandés cofundador de Vitro Labs, trabaja en ingeniería 3D aplicada al textil y en la fabricación de cuero a partir de células de vaca, avestruz y de cocodrilo.

Pero otro reto para la industria de la moda es la inclusividad y la justicia. Algunos de los agentes que trabajan en este cambio y en alcanzar hitos son personas como Adut Akech, la segunda modelo negra en desfilar como novia en Chanel Couture. Nació en el mismo campo de refugiados en Kenia que Halima Aden –la primera modelo en desfilar con hiyab– y Anok Yai, la segunda modelo de color en abrir un desfile de Prada. La pasarela se abre a nuevas razas. Lo celebramos.

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© Parte del libro Diverse Beauty, de Alexi Lubomirski.

Alexi Lubomirski, el afamado fotógrafo, en su libro Diverse Beauty huye del “demasiado pecosa, demasiado alta, demasiado…”. Reconoce la belleza en todas sus expresiones. Ariel Nicholson, la primera modelo transgénero en desfilar para Calvin Klein, colabora voluntariamente en el Gender & Family Project para apoyar a personas en la misma situación. La modelo Ben Grimes, por otro lado, ha creado su propia agencia en la que el casting sale de los encasillados estereotipos de belleza.

Rihanna, también presente en la lista, abre el espectro con sus 40 tonos de maquillaje en Fenty Beauty y lo ha dejado claro en la presentación de su colección de ropa interior Savage x Fenty en la NYFW este año, no faltó un biotipo de mujer en la pasarela. Y Cameron Rusell, modelo activista con un perfil de Instagram cargado de conciencia e implicada en campañas de sostenibilidad, recaudación de fondos para arte y asociaciones de jóvenes LGBTQ, incita a sus compañeras a contar experiencias abusivas bajo el hashtag #MyJobShouldNotIncludeAbuse. Si te interesa entender como funciona la industria de la moda a día de hoy, una lectura a la lista completa es prácticamente obligatoria.