The Factory, el templo del pasado en la moda del presente

by Anna Pardo Fernández,

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© Calvin Klein. 

El arte y la moda siempre han ido de la mano, una fina línea les separa. Por este motivo, no es de extrañar que la historia haya vivido la unión de ambas disciplinas en momentos y lugares que han hecho historia. La década de los 60 y de los 70 estuvo marcada por la revolución de las subculturas –el movimiento hippie o la revolución sexual son buenos ejemplos de ello– que pedían a gritos libertad. El Pop Art aterrizó en la sociedad para defender el arte como negocio –en aquel momento el fast fashion ya daba sus primeros pasos– y Andy Warhol se convirtió en el icono de un movimiento que abogaba por el pensamiento libre y el fin de conductas represivas y tradicionales. El artista nacido en Pittsburgh, y que en el inicio de su carrera ilustraba para Harper’s Bazaar,  defendía: “En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos”. Y no iba mal encaminado, aunque él lo ha sido durante unos cuantos más. La modernidad había llegado y con ella la capacidad de soñar sin límites para creadores, artistas y almas bohemias. En Silver Factory –apodo que tomó el estudio debido a sus llamativas paredes plateadas– la música, el arte, el diseño y la moda se mezclaron mientras que el estilo de vida basado en el dinero, las fiestas, las drogas y la fama eran los reyes de la decadencia del proto-glam de los 60. Aquellos años de cambio nunca han caído en el olvido y diseñadores emergentes del panorama nacional actual español, como Xevi Fernández, beben de su influencia para crear colecciones que funden pasado, presente y futuro. Aprovechando la última colección del catalán que desfiló en la 080 Barcelona Fashion hace apenas un par de días, miramos hacia atrás para explicaros por qué The Factory marcó un antes y un después en la industria de la moda.

Lou Reed, David Bowie y Truman Capote eran habituales del santuario de la bohemia y pasaron a ser conocidos como las Warhol Superstars.

© Photo David Mc Cabe

© David Mc Cabe.

El santuario de la bohemia

El apartamento –situado en la quinta planta del número 231 de la calle 47 Este en Midtown, Manhattan, Nueva York (y aunque más tarde sería trasladado a la sexta planta del número 33 de Union Square West)– era el estudio creativo y la residencia de Andy Warhol. Desde principios de los años 60 hasta finales de los 80, se convirtió en el lugar donde todas las figuras representativas de la contracultura querían –y debían– estar. Sus paredes plateadas fueron el escenario perfecto para reflexionar sobre cualquier disciplina artística, filmar películas independientes o ver salir el sol después de una intensa fiesta. Flamantes personajes relacionados con la cultura como Lou Reed, David Bowie o Truman Capote eran habituales del santuario de la bohemia y pasaron a ser conocidas como las Warhol Superstars. El tema Walk on the Wild Side –la canción icónica de la carrera en solitario de Lou Reed– está basado, sin ir más lejos, en las figuras que se dejaban caer por allí.

El estudio vio crecer a la primera it girl de la historia, Edie Sedgwick.

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© Vogue.

La moda en The Factory

El estudio vio crecer a la primera it girl de la historia, Edie Sedgwick. La socialité americana, fuertemente influenciada por la estética pop del momento, engendró el estilo que posteriormente recibió el nombre de factory girl look. Líneas geométricas, vibrantes colores y vestidos con línea A caracterizaron los atuendos por los que recordamos a la joven. Pero más allá de Sedgwick, otras figuras de la industria de la moda conocieron las excentricidades del lugar. André Leon Talley –el legendario ex editor de Vogue USA– logró su primer trabajo como asistente en el apartamento de Andy, dando sus primeros pasos en la bulliciosa ciudad de Nueva York. La entonces joven diseñadora Diane Von Furstenberg que posó para Warhol por primera vez en 1973– y Debbie Harry –la cantante del grupo Blondie que definió la moda punk-rock– también fueron caras habituales del lugar. El propio Andy Warhol fundó su revista de moda (la tristemente desparecida Interview) junto a Gerard Malanga en 1969, que fue conocida como la bola de cristal del pop. La publicación, caracterizada por el uso de una gráfica kistch y relajadas entrevistas con iconos como Madonna y Diana Ross, ha cerrado sus puertas este año en medio de un complejo proceso de acusaciones y deudas. No podemos olvidar, tampoco, que una de las ilustraciones de Warhol fue portada de Vogue US en 1983.

La obra de Warhol tiene fieles seguidores y fervientes detractores, pero es innegable que marcó un antes y un después en la historia del arte y en el imaginario colectivo occidental.

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©  Peter Jensen. 

Hasta el día de hoy

La obra de Warhol tiene fieles seguidores y fervientes detractores, pero es innegable que marcó un antes y un después en la historia del arte y en el imaginario colectivo occidental. En la moda, la colaboración de Calvin Klein (capitaneada por Raf Simons desde el año 2016) con la Andy Warhol Foundation –una alianza que ambas entidades firmaron hasta el año 2020– ya nos ha brindado más de una alegría. Para la colección de ropa interior de la firma, sin ir más lejos, Simons nos sorprendió con una línea inspirada en Kiss, la película experimental que el artista lanzó en 1963 y en la que aparecían doce parejas de diversas razas y sexualidades besándose. Además, la firma también ha recordado a Warhol en su colección Pre-Fall 2018.Versace –que ya apostó por la estética creada por Warhol en la temporada S/S 1991 con la Pop Collection– ha rescatado la influencia del artista para esta primavera con los retratos que marcaron su obra, como el de Marilyn Monroe.

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Steven Meisel. © Prada.

Aunque hay (mucho) más. La colección Crucero 2014 del diseñador danés Peter Jensen es una clara oda a la obra de Andy –el característico look del modelo lo dice todo– mediante prendas con un marcado aire años 60. Prada tampoco ha podido resistirse a los encantos del artista americano, y en su colección S/S 2013 nos conquistó con las margaritas Pop Art de Andy Warhol en sus estampados y para esta primavera ha apostado por la inspiración centrada en los cómics de la época. Por último, en el marco de la 080 Fashion Week, el diseñador catalán Xevi Fernández se ha inspirado en la estética de The Factory para desarrollar una colección que habla de la realidad vivida en el templo de la creación, prendas que Bianca Jagger o Isabelle Collin Dufresne (más conocida como Ultra Violet) lucirían con desparpajo en aquella animada época. La sombra de Warhol es muy alargada, si hay algo que tenemos claro es que todavía queda mucho por ver del artista.