¿Son las fashion week algo del pasado?

by Isabel Serra,

null

Últimamente se está hablando de crisis en las grandes capitales de la moda, de que el sistema tradicional se tambalea. ¿Son las fashion week una cosa del pasado? Eso mismo le preguntaba Alexandr Shumsky, presidente de la Mercedes-Benz Fashion Week Russia, a Pascal Morand, presidente ejecutivo de la Federación Francesa de Alta Costura y Prèt-a-porter, en una de las conferencias de Fashion Futurum. Si hay alguien que sepa de fashion weeks, ese es él, pues mueve los hilos de la cita más importante de la industria. Su respuesta fue rotunda: para nada. Para él, las fashion weeks son la oportunidad perfecta para que los diseñadores puedan enseñar el trabajo de meses ante la prensa y los compradores. “Les ayuda a conocer mejor el mercado”, afirma, contando como en París combinan el evento con el calendario comercial. Por su parte, el ruso apuntaba que los desfiles tenían cada vez más poco que ver con los “buyers”.

Dice Morand que en Francia, las semanas de la moda están en expansión. Defiende el sistema tradicional de fashion weeks con el argumento de que son una manera de dar reputación a una marca, de presentarla al mundo des de un escaparate que ya cuenta con un background que promete calidad: “Es la mejor manera de hacerse un nombre y construirse una reputación y esto es cada vez más importante”. ¿Y qué pasa con el imperio digital?, le preguntan. “Es verdad que  las imágenes vuelan muy rápido y por todo el mundo. Pero eso no puede sustituir la experiencia física: el ver, el tocar”.

Desfile Chloé
Desfile Chloé

Para que el auditorio lo entendiera mejor, hizo un paralelismo entre fútbol, música y moda. Está Spotify, que nunca podrá sustituir la satisfacción de ver un concierto en directo. Está la retransmisión de un partido, que tampoco logrará suplir la experiencia y la emoción de estar en un estadio. “Lo mismo pasa con la moda”. Además, para él, la masiva presencia digital de la moda hace aumentar el deseo de todos los usuarios hacia “su” moda, lo que le confiere un mayor estatus. Morand también se mostró reacio al fenómeno see now, buy now, opinando que no tiene cabida en su ciudad.

Pascal Morand
Pascal Morand

Pascal Morand se muestra confiado, pues sabe que vive en el epicentro de la moda y que las bases de su industria son sólidas. París tiene demasiada reputación, demasiados gigantes -Chanel, Dior- para que pueda verse amenazada. Hoy aún parece intocable. No ha sufrido tanto como sus compañeras Milán o Nueva York, que ven como muchos de sus diseñadores emigran.