Roba Amiga presenta en Barcelona la primera jornada sobre el residuo textil

by Teresa Avendaño,

El pasado viernes se celebró en Barcelona la primera jornada sobre La Gestión del Residuo Textil como Motor de la Economía Social y Solidaria organizada por Roba Amiga, una cooperativa formada por diferentes empresas de inserción como Formació iTreball, Adad-L’Encant, Troballes, Recibaix y Solidança –que también participaron en la organización de la convocatoria– que tiene como objetivo gestionar la ropa de segunda mano en Cataluña para reducir los residuos textiles y reutilizar aquellas prendas que no queremos. Además de querer dar una segunda vida a la ropa, promueve puestos de trabajo para personas en riesgo de exclusión social. La jornada, con tal propósito, quiso propiciar un espacio de debate entre expertos para crear conciencia sobre la problemática del deshecho textil, el impacto ambiental y cómo el proceso de reciclaje puede ayudar a personas en situación de vulnerabilidad. Un reto complicado que pretende solucionar un asunto en el que todos estamos implicados, de la mano de una agrupación excepcional de expertos que acabaron por coincidir en una misma idea: debemos trabajar juntos para que estas inicativas sigan dando sus frutos.

La jornada quiso propiciar un espacio de debate entre expertos para crear conciencia sobre la problemática del deshecho textil, el impacto ambiental y cómo el proceso de reciclaje puede ayudar a personas en situación de vulnerabilidad.

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Talleres de Roba Amiga. © Roba Amiga. 

Pilar Chiva: No puede ser que utilicemos tan poco la ropa que compramos. Tenemos que utilizar de una manera más efectiva materiales reciclados y recursos naturales.

Álvaro Porro, Comisionado de Economía Social, Desarrollo Local y Consumo del Ayuntamiento de Barcelona, defendió durante su breve intervención la necesidad de conseguir que el residuo textil acabe teniendo nuevos usos, ya sea en mercados de intercambio, a través de una recogida o reciclando. Por otra parte, Encarna González, de la Fundación Engrunes, afirmó que “debemos cambiar nuestros hábitos de consumo” porque, hasta que eso no cambie, no podremos mejorar la situación. “Creemos que la reutilización, en sus diferentes fases del tratamiento de residuos es la que crea mayor número de empleos”, añadió Paolo Ferraresi, Finantial and Developement Manager en RREUSE, que además centró su preocupación en lo competitivo y violento que era el mercado textil porque “está hecho para los tres grandes grupos de siempre”, aquellos que controlan la industria y no dejan hueco para empresas de menor envergadura. Otra visión que se puso en cuestión fue la de la economía circular y social, centrada en la cooperación, la inserción laboral y en la compra responsable. “¿Qué hacemos con esta montaña de ropa?”, es la pregunta que se hizo Pilar Chiva, del Área de Economía Circular (ARC), al comenzar su intervención. “La economía circular es reparadora y regeneradora. (…) No puede ser que utilicemos tan poco la ropa que compramos”. Y añadió: “Tenemos que utilizar de una manera más efectiva materiales reciclados y recursos naturales”.

En Cataluña se generan 140.000 toneladas de ropa y sólo un 10.5% del total se deposita en los contenedores.

En 2017, Roba Amiga recogió casi 11.000 toneladas de residuo textil en los 2.000 contenedores que la entidad tiene repartidos por Cataluña. Según la Agencia de Residuos, en el mismo territorio se generan 140.000 toneladas de ropa y sólo un 10.5% del total se deposita en los contenedores. Este proyecto evitó la emisión de casi 28.000 kg de dióxido de carbono, consiguiendo una reducción de la contaminación y del estropicio que afecta al medio ambiente. Sin duda, la participación de todos es necesaria e imprescindible para que estos ciclos sigan llevándose a cabo. Es un cambio difícil y costoso, pero estamos seguros de que merece la pena.