PLÁSTICOS: el nuevo corto que plasma la mayor tragedia de nuestros días

by Raquel Bueno,

PLÁSTICOS, de Coke Bartrina.

De los trescientos millones de toneladas de plástico que se fabrican anualmente, un diez por ciento acaba en el mar. Y en 2050 se estima que nuestros océanos contendrán más plástico que peces nadando en él. Es un hecho. Y aunque documentales como A Plastic Ocean (2016) han empezado a hacer sonar la alarma de lo que ya es, más que probablemente, uno de los mayores problemas a los que se enfrentará la humanidad en el siglo XXI (y en el hipotético caso, claro, de que consigamos sobrevivir a éste sin cargarnos antes el planeta), y nuestro conocimiento sobre esta tragedia es cada vez mayor, parece que seguimos aceptando comprarlo –prácticamente todo– en envases de plástico y consumir unas cantidades diarias de este material que están muy por encima de nuestras posibilidades de eliminación de residuos. Y lo peor de todo, no nos engañemos, es que lo hacemos conscientemente. La mismísima reina Isabel II de Inglaterra le declaró la guerra a esta substancia el pasado viernes 16, hace justo una semana, prohibiendo en todas sus propiedades –e incluyendo, por descontado, el palacio de Buckingham y el resto de residencias reales británicas– las botellas y las pajitas fabricadas con este material y admitiendo exclusivamente el uso de porcelana, cristal y papel biodegradable. Y lo ha hecho, precisamente, tras colaborar en un nuevo documental del prestigioso ecologista inglés Sir David Attenbourgh, que saldrá a la luz próximamente.

En 2050 se estima que nuestros oceanos contendrán más plástico que peces nadando en él.

Tomar consciencia de este problema es, de hecho, extremadamente urgente. Necesitamos hacernos con las riendas de la situación para empezar a controlarla, a través de acciones como la que ha anunciado recientemente la reina de Inglaterra o, simplemente, con un mero gesto de revolución silenciosa: dejando de consumir productos envasados en capas y capas de plástico y optando en su lugar por alternativas más sostenibles como el vidrio o el papel. No tenemos, en el fondo, alternativa: el cambio climático es real y empeora a diario con cada una de nuestras acciones. Por esa misma razón, el fotógrafo con base en Barcelona Coke Bartrina acaba de presentar un nuevo corto que actúa como una llamada de emergencia más a este problema y tiene la intención de incrementar el nivel de conciencia mundial por lo que respecta a nuestro consumo excesivo de este peligroso material. El filme, que ha adoptado el nombre de PLÁSTICOS, es un concepto originario de Pepi de Boissieu, cuya dirección artística ha asumido Nuria Val. Y una forma casi poética de plasmar lo que es ya, inevitablemente, una terrible tragedia.