¿Por qué es el Ultra-Violet el color del año?

by Estel Vilaseca,

El pasado jueves, Vanessa Friedman, la crítica de moda de The New York Times lanzaba la exclusiva desde su columna On The Runway: Pantone había elegido por fin el color del año y era ni más ni menos que el “Ultra-Violet”. Si bien os adelantamos las candidaturas de la agencia de tendencias Trendstop, este vibrante color no figuraba en ellas, mientras sí que lo hacía en la lista que el propio Pantone elaboró con los 12 colores para la próxima primavera.

Como cada año y desde 2012, cuando Pantone empezó a nominar colores por año, la noticia se ha hecho viral. Si en el pasado el color se elegía como reflejo a una realidad, en esta ocasión, tal y como apuntaba Friedman, el equipo de Pantone ha escogido este potente color con el objetivo de inyectar energía en un panorama político social crispado e inestable: “El Color del Año de Pantone se ha convertido en mucho más que “qué está de moda” en el mundo del diseño; es un reflejo auténtico de lo que necesita el mundo hoy”. Si en Estados Unidos el mandato de Trump ha impuesto la política de la ira, aquí el procés ha hecho saltar por los aires la aparente concordia en la que habían convivido desde la transición sensibilidades políticas opuestas. Así este lila poderoso, imaginativo, sanador y brillante se erige como la mejor terapia para esta realidad incómoda.

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Gucci. Vía Tag-Walk.

“Vivimos en una época que pide inventiva e imaginación. Y es desde un color como el PANTONE 18-3838 Ultra Violet de donde surge este tipo de inspiración creativa; un color que parte del azul y que lleva nuestra conciencia y potencial hacia un nuevo nivel. Desde la exploración de nuevas tecnologías y la inmensidad de la galaxia, pasando por la expresión artística y el reflejo espiritual, el intuitivo Ultra Violet ilumina el camino que queda por llegar”, explica Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute. Leyendo entre líneas los motivos que los expertos del instituto Pantone han dado, hacemos un pequeño repaso de por qué  el Ultra-Violet ha sido coronado color del 2018.

1. Celebra el poder de la creatividad, la imaginación y la individualidad.
Desde el Instituto Pantone mencionan el talento creativo de los iconos musicales Prince, David Bowie y Jimi Hendrix, que usaron este color como expresión de la individualidad. La creatividad y la extravagancia suelen despuntar en tiempos convulsos y este tono intenso y profundo relata el poder transformador de la imaginación. De hecho, Ultra Violet es el nombre artístico de una de las artistas más destacadas de la factoría Warhol. Musa de Salvador Dalí, adoptó este apodo porque solía llevar el pelo de este color.

2. Confirma que la concordia entre contrarios puede ser productiva.
Este color es uno de los más complejos, explican desde el Instituto Pantone, porque necesita dos tonos que son diametralmente opuestos: el azul y el rojo, para crear algo nuevo. En un momento en el que la concordia y el diálogo no son la tónica imperante, resulta interesante la lección que ofrece este color: la unión de los opuestos, de contrarios puede ser productiva y positiva.

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Verace. Vía Tag-Walk.

3. Reivindica los orígenes del feminismo.
Si bien el rosa se ha convertido en el nuevo tono de la cuarta ola del feminismo, el lila fue durante años el color que escogieron las primeras feministas para dar color a sus reivindicaciones. Hay quienes apuntan que la elección de este color se remonta al incendio provocado por el dueño de una fábrica textil en Estados Unidos en 1908 después de que sus trabajadoras se declararan en huelga. Murieron 129 mujeres y lo hicieron mientras trabajaban con telas de color violeta. Por otra parte, a nivel simbólico el violeta surge de la unión del azul y el rosa, colores asociados al universo masculino y femenino, y en consecuencia reclama igualdad.

4. Un color sin género.
Si en 2016 la elección por primera vez de los colores Rosa Quarz y Serenity se hacían eco de la fluidez de géneros, la apuesta por el Ultra Violet, un color ambiguo abanderado por los iconos Prince o Bowie, iría un paso allá imaginando un futuro sin géneros.

5. Invita a dejar de mirarnos el ombligo y a abrazar la inmensidad del cosmos.
En su breve comunicado Pantone señala la importancia de mirar al cielo y de conectar con el cosmos. Y es que en 2018 se preparan algunas misiones espaciales importantes que volverán a poner encima de la mesa el interés por el mundo exterior, algo que puede ser también importante para recuperar el orden cósmico. Y es que muchos de los problemas se empequeñecen cuando uno sube la cabeza hacia arriba y se pone a contemplar las estrellas.

6. Abraza el misticismo y la mágica para sobrellevar tiempos convulsos.
Color de la amatista, el lila es también un tono habitual relacionado con las prácticas místicas. De hecho, lo llaman el color de la meditación, ejercicio que sin duda necesitaremos este 2018 para sobrellevar la intensidad con la que nos obliga a vivir el frenesí de las redes sociales.