Moda y Patrimonio: la nueva exposición que descubre la impresionante herencia del maestro Balenciaga

by Raquel Bueno,

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© Todas las imágenes por cortesía del Museo Cristóbal Balenciaga.

El patrimonio es la hacienda más importante que tenemos. Aquello que nos distingue y que a la vez nos une y nos acerca unos con otros. Que nos recuerda que tenemos una historia y un pasado en común y nos obliga a cuidarlo, a conservarlo y, por encima de cualquier otra cosa, a aprender de él. Y en la historia de la moda española –y, por extensión, la mundial– no hay patrimonio mayor ni más precioso que el de Cristóbal Balenciaga, el maestro entre maestros por excelencia y el modisto que nos enseñó el verdadero significado del concepto de perfección, permitiéndonos revivir ahora gran parte de lo que fue el siglo XX.

El que se convertiría en modisto de culto en su propio tiempo, y recibiría grandes halagos por parte de contemporáneos de la talla de Christian Dior (que llegaría a denominarlo como “el maestro de todos nosotros”), Hubert Givenchy o Coco Chanel, fallecería el año 1972 en Jávea (Alicante) y se retiraría en 1968 tras cincuenta y dos años de trabajo continuado y más de doscientas nuevas creaciones por temporada. Con la irrupción del Prêt à Porter decidiría el cierre definitivo de sus salones y la actividad de sus múltiples talleres en París, Madrid, Barcelona y San Sebastián; y sería entonces cuando comenzarían a formarse las primeras colecciones privadas en su honor y empezarían a organizarse numerosas exposiciones en todo el mundo para homenajearlo, que se han ido reproduciendo hasta el día de hoy (incluyendo la impresionante retrospectiva que le organizaría la prestigiosa editora de moda Diana Vreeland un año después de su muerte, en 1973, en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York).

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El Museo Cristóbal Balenciaga, inaugurado en 2011 y situado en Guetaria (Guipúzcoa), su pueblo natal, atesora la que es la colección más única conocida hasta la fecha del diseñador. De una amplitud sin precedentes, cuenta con casi 3.000 piezas que siguen en aumento gracias a depósitos y donaciones (incluyendo los modelos vestidos por algunas de sus más prominentes clientas, como Grace Kelly), convirtiéndose en su patrimonio más completo, coherente e interesante hasta nuestros días. Y ahora el museo inaugura Cristóbal Balenciaga. Moda y Patrimonio: una exposición que ocupará 900 mdel museo a partir del 24 de marzo de 2018 y hasta el 27 de enero del próximo año y contará con ochenta piezas de indumentaria de Balenciaga, treinta de las cuales no se han visto expuestas en el museo con anterioridad, coincidiendo con la celebración del año Europeo del Patrimonio y el cumplimiento de los cincuenta años del retiro del gran maestro de la alta costura.

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© Manuel Outumuro.

Las piezas seleccionadas –en estrecha colaboración con los Archives Balenciaga de París, propiedad del grupo Kering– nos hablan del proceso creativo de este excepcional arquitecto de la costura, de su exploración formal basada en el dominio de la técnica y el tejido, su innovación al introducir nuevas siluetas en el vestir y, a raíz de ellas, sus nuevos idearios de lo femenino y el perfeccionamiento en evolución de su impresionante obra. Curada junto a Judith Clark, directora del Fashion Curation Center de la University of the Arts de Londres y especializada en museología experimental, el proyecto es en realidad un work in progress en el que la investigación va incorporando contenidos de forma progresiva al discurso que se presenta al visitante: “Las múltiples voces de este proyecto se incluyen como detalles y encargos manteniendo, al mismo tiempo, a la prenda y su evolución en el centro de la muestra”.

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© Manuel Outumuro.

Además, en esta ocasión la tecnología estará también muy presente facilitando la interactividad a través de digitalizaciones que nos permitirán observar las piezas hasta el más mínimo detalle, ofreciéndonos, a su vez, una visión en 360 grados e infografías sobre su construcción técnica; así como una aplicación que propondrá distintos recorridos temáticos. Se concibe, asimismo, como una propuesta abierta, viva y en constante crecimiento, que irá incorporando en el futuro nuevas capas de conocimiento. Un recorrido diacrónico que nos descubrirá la evolución de la obra del modisto en sus sucesivas etapas y aspira a convertirse en una muestra de referencia para entender y conocer en profundidad el patrimonio generado por este excepcional maestro de la costura: de dónde parte, qué aporta a su tiempo, qué nos transmite hoy y, por encima de todo lo demás, por qué consideramos su obra en tal que patrimonio. Algo que ha abandonado ya el mundo de la moda para acabar convirtiéndose en lo que, en el fondo, siempre ha sido: arte en mayúsculas y con cada una de las letras.