MIRIAM PONSA

by Isabel Serra,

Miriam Ponsa
Miriam Ponsa

Miriam Ponsa siempre lleva su creatividad más allá de nuestras fronteras. En junio viajamos a paisajes campestres de China y ayer lo hicimos al este europeo, con “La ruta de los Balcanes”. Como su compañero de oficio Josep Abril, no puede quitarse de encima el peso de la situación actual, que ella proyecta en el pasado balcánico: ignorancia a los derechos humanos, fronteras que se cierran para la mayoría y ojos mirando a otra parte.

Todo en su colección remite a los Balcanes. Como si eso fuera fácil: estamos hablando de un auténtico puzle cultural. Bosnia, Albania, Serbia, Montenegro… todos con sus diferencias. De este mezclum salen las formas redondas y oversize, espejo de la indumentaria tradicional autóctona, que, con patrones complejos basados en superposiciones, conforman prendas volumétricas. Hace también un guiño a la cultura albanesa coronando todas las modelos con un gorro típico del país.

Miriam Ponsa
Miriam Ponsa
Miriam Ponsa
Miriam Ponsa

Dictadura del negro, que se impone en tejidos siempre naturales donde domina la lana, en versión fieltro o tejida en telar manual, lo que enfatiza el volumen de la pieza. Jugando con ella consigue en algunas prendas un efecto paisaje; en otras, un tacto similar al del pelaje animal. Todo prendas con movimiento que no ciñen el cuerpo femenino, siguiendo su estilo. Es inevitable no pensar en el Hiroshima chic de Kawakubo o Yamamoto cuando vemos prendas grises y agujereadas.

Como curiosidad de la colección, la diseñadora catalana ha trabado con Nunua, proyecto solidario que fomenta la economía social y la inserción laboral de mujeres, con la ayuda de Maresmon.

 

Miriam Ponsa
Miriam Ponsa
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