Los outsiders de la moda: 4 diseñadores

by Alba María Alarcón Arriaza,

Auténticos, únicos, revolucionarios, amantes del menos es más, vanguardistas y con mucha estrella, estos cinco diseñadores y outsiders de la moda supieron aunar en sus prendas y diseños lo artístico, lo moderno y lo tecnológico en un siglo en el que aún todo estaba por descubrir. La moda vanguardista, uno de los conceptos más adoptados por los diseñadores más apasionados y curiosos, convive con la constante necesidad de imponer sus nuevos pensamientos, significados e ideologías con un único propósito: llegar a su público, provocando en este un sentimiento y pensamiento contradictorio y muy diferente al que otros diseñadores ya habían impuesto con anterioridad. Hoy, para celebrarlo, hacemos un repaso por cinco genios de la moda que lo han cambiado todo a su paso. Atentos:

Helmut Lang
Helmut Lang.  © HYPEBEAST.

1. Helmut Lang 

En el año 1977 este diseñador autodidacta decidió crear su propio estudio de diseño en su ciudad natal, Viena, sin esperar nueve años más tarde debutar y presentar en el museo parisino Pompidou una exposición titulada L’Apocalypse Joyeuse. Fue entonces cuando creó su sello y su firma y, en ese momento, la moda más minimalista y deconstructivista estaba a la orden del día y Lang, como prácticamente creador de este concepto, supo sacarle partido. Él mismo comentaba que sus creaciones transmitían “esa especie de anonimato que admiran los auténticos conocedores”. Sus prendas, básicas, pero extremadamente estilosas y elegantes, lucían líneas muy afiladas y seguían patrones que, aunque algo austeros, eran altamente elaborados y minuciosos. Sus telas y tejidos ofrecían una nueva visión al mundo en el que belleza, elegancia y tecnología iban de la mano.

Fue en la década de los 80 cuando la maison que había creado se hizo un hueco en la industria de la moda y en el año 1999 logró asociarse con ni más ni menos que Prada. Lo que el austriaco no imaginaba, desgraciadamente, es que este mismo grupo adquiriría Helmut Lang cinco años más tarde y que este hecho, además, supondría el abandono del creativo de la marca en 2005. Así, Prada vendía el sello de Lang a Link Theory of Japan en el año 2006, aunque, un año más tarde, Link Theory relanzaba la marca con nuevos diseñadores. En la actualidad Lang vive ajeno a la industria de la moda, feliz y retirado en East Hampton. Ahora su actividad se concentra únicamente en el universo del arte y, más concretamente, de la escultura. Sin embargo, la huella que ha dejado en el mundo de la moda es innegable, y por eso su nombre en esta lista es indiscutible.

Jil Sander
Jil Sander (1983). © TIME.

2. Jil Sander 

Su nombre es sinónimo de un tipo de moda particularmente pura, sobria y elegante. Esta diseñadora alemana está totalmente vinculada al minimalismo, que no al simplismo, más minucioso. Como la definen algunos, esta papisa del purismo supuso una nueva liberación laboral femenina a finales de la década de los 80 con la creación de una casa de moda que lucía su nombre y vestía al minimalismo y a la androgínia. La alemana se servía de tejidos normalmente asociados a la moda masculina para crear y confeccionar prendas femeninas, tratando siempre de transmitir y manifestar ese halo de sobriedad andrógina que tanto ha caracterizado a sus prendas más fetiche.

A comienzos del nuevo siglo, el Grupo Prada –de nuevo– se hizo con prácticamente el 100% de la compañía. Esto, que tanto descontentó a la alemana, supuso el adiós de la diseñadora y la consiguiente cesión de la dirección creativa de su misma casa. Según ella, “las circunstancias se volvieron inaceptables y la esperanza que había depositado en el proyecto se transformó en una ilusión”. Un hecho triste, desde luego, aunque la diseñadora acabaría volviendo a Milán para presentar una colección S/S mucho más femenina y menos minimalista de lo habitual. No duraría demasiado y una colección después, Sander anunciaría, una vez más, su retirada. Sería entonces cuando su sustituto, Raf Simons, aportaría a la firma creada y consolidada por Sander un soplo de aire fresco; y a pesar que en 2012 Sander decidiese regresar y tomar las riendas de la dirección creativa una vez más. En 2014, el italiano Rodolfo Paglialunga se pondría al frente de la dirección creativa de la firma, aunque decidiría, tres años más tarde, abandonar la marca. Una auténtica montaña rusa que se ha mantenido hasta el día de hoy.

Martin Margiela
 Martin Margiela. © New York Times.

 3. Martin Margiela 

Margiela no fue un diseñador al uso. El creativo belga, graduado por la Royal Academy of Fine Arts de Amberes y asociado al grupo los “Seis de Amberes”, basó todos y cada uno de sus proyectos y obras en el movimiento del deconstructivismo, el reciclaje y la transformación; pero fue entre los años 1984 y 1987 cuando trabajó mano a mano con el genio Jean Paul Gaultier. Además, fue en ese preciso momento cuando descubrió su fobia y temor por el reconocimiento y la consiguiente popularidad. Una fobia que marcaría el sentido de todos y cada uno de sus desfiles, en los que primaba el anonimato. En estos, el diseñador llegó a cubrir, incluso, el rostro de sus modelos con un velo, aunque trató de prescindir de ellos con el fin de mostrar sus prendas y colecciones en vídeos sin música ni escenografías.

En el año 1988 decidió crear y fundar su marca homónima con la tristemente fallecida Jenny Meirens, convirtiendo Maison Martin Margiela en una firma de lo más vanguardista. En 1997 la casa decidiría transformar los códigos de Hermès; y el diseñador comenzaría a colaborar como director creativo de la línea femenina de dicha firma, aunque fuera sustituido en el año 2004 por el mismísimo Gaultier. A finales de 2009, y tras la adquisición de la firma de Margiela por parte del grupo OTB, decidió abandonar su dirección creativa y retirarse, al fin, de la vida pública. Sin esperarlo inspiró a infinidad de diseñadores actuales, creó un lenguaje propio en el que se servía y aprovechaba de su imaginación y sentido iconoclasta, y fue, además, uno de los pioneros en usar el término “deconstruido” y uno de los primeros en usar el cuero cortado en vivo y las prendas oversized. Imposible no incluirlo en esta lista.

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Miguel Androver.

4. Miguel Adrover 

Y, por descontado, en nuestra lista no podía faltar el talento español. Miguel Adrover, de quien ya os hemos hablado tantas veces, es uno de los diseñadores españoles autodidactas más internacionales en la actualidad, que basó sus colecciones en la gente y cultura neoyorquina y en sus viajes alrededor del mundo. Nació en un pequeño pueblo de Mallorca llamado Calonge en el año 1965 y de allí saltó a Londres, donde entró en contacto con la escena más underground de la ciudad: el universo de los neopunks y de los new romantics. Precisamente fue entonces cuando se encontró consigo mismo y con su esencia creativa.

A principios de la década de los 90 decidió mudarse a Nueva York, una ciudad que, sin saberlo, le inspiraría en gran medida en un futuro. Ese mismo año crearía una pequeña línea de camisetas personalizadas con su socio y amigo Douglas Hobbs y sería, precisamente en el año 1995, cuando estos dos jóvenes amigos decidieran inaugurar su primera boutique llamada Horn. Allí, ambos se dedicaron a mostrar sus propuestas más arriesgadas y atrevidas, como las creaciones de un jovencísimo Alexander McQueen. En 2005, Adrover recibió el Perry Ellis, otorgado por el Council of Fashion Designers of America. Sin embargo, años más tarde ese éxito se vería truncado por varios rumores que le acabarían posicionando a favor del terrorismo islámico.Fue tras el atentado de las Torres Gemelas y como consecuencia de su colección Utopía, una de las creaciones que se inspiraba en la cultura islámica.

Meses más tarde, este revuelo causaría la disolución de la firma. A principios de los 2000, la marca alemana de ropa ecológica Hess Natur le ficharía para realizar un joint venture de diseño y Adrover volvería a brillar y responder a su público como siempre lo había hecho. Las colecciones, ropa y prendas de este diseñador español, inspiradas en las fuentes más diversas, han conseguido y sabido preparar el terreno a una nueva y recién llegada generación de diseñadores de moda y creativos que han adoptado también Nueva York como su centro de inspiración. Y, por eso, no, él tampoco podía faltar en nuestra lista.