Los nuevos paradigmas de la moda

by Laura Cadenas,

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La economía colaborativa, el nuevo lujo, la relación entre industria y diseño,  la tendencia a la inmediatez y la apuesta por la moda sostenible. Estos cinco temas, tan amplios como complejos, están condicionando el mundo de la moda. Sobre su alcance trató la mesa redonda “Del P2P al See Now buy Now: los nuevos paradigmas de la moda”, celebrada durante la primera edición de Innovation Fashion Forum y compuesta por los expertos Valeria Domínguez, CEO de Digital Influencer Marketing; Sara Rodríguez, secretaria general de Sharing España; Charo Izquierdo, directora de Mercedes- Benz Fashion Week Madrid; Vicente Cambra, subdirector de I+D de Aitex; y Coro Saldaña, responsable de moda de Accenture. Tomamos nota de sus previsiones.

Cambio en el concepto de propiedad

Impulsada por los nuevos hábitos de consumo en los que el concepto de propiedad se distorsiona, la economía colaborativa gana peso en sectores como el hotelero o el sector transportes. Así lo evidencian exitosas iniciativas ya consolidadas como Airbnb o Blablacar. ¿Se impondrá la economía colaborativa en el sector de la moda? Vestiaire Collective, Wallapop o La Más Mona, son solo algunos ejemplos de compraventa de ropa, o incluso de alquiler de prendas por Internet cuyo auge, según Vicente Cambra, se debe a “un cambio cultural, generacional y tecnológico que ha propiciado un entorno colaborativo”.

Aludiendo a una propiedad más ligada a la experiencia que a la posesión, Cambra añadió que “para las nuevas generaciones tener un bolso de Prada puede asemejarse a llevar un Prada (alquilado por unos días), de ahí el surgimiento de este tipo de empresas que seguirán en aumento.” No obstante, todos los ponentes coincidieron en que  si comparamos el sector de la moda con otros el alcance, por el momento, es muchísimo menos notable. “El mundo de la moda está aún un poco durmiente ante las posibilidades que ofrece la economía colaborativa”, concluyó Sara Rodríguez, destacando que en este área “la moda tiene aún mucho recorrido”.

Nuevos modelos de lujo

Dejaremos de referirnos al lujo en singular. “Hay un lujo asociado al status de la marca y otro asociado a vivir experiencias. La definición del lujo se ha difuminado personalizándose. Ya no hay solo un lujo sino diferentes definiciones del lujo estrechamente vinculadas a las experiencias personales”, argumentó Coro Saldaña. Cambra quiso destacar que “tenemos más accesibilidad al lujo”, lo que, enlazado al primer punto, ha ayudado a crear nuevos modelos de negocio. Para Valeria Domínguez, en la redefinición del lujo Internet ha sido clave: “Con Internet los roles se han desintermediado completamente. Los prescriptores han cambiado y el papel de las revistas de moda se está convirtiendo en secundario en virtud de nuevo agentes, y esto genera múltiples puntos de vista”, argumentó la empresaria.

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El reto de unir industria y diseño

Además de predicciones, la jornada abordó desafíos pendientes, entre ellos el que enunció la propia Charo Izquierdo: “la poca relación que hay entre el mundo de la industria y el de los diseñadores”. Saldaña apuntó a “un problema de desconocimiento mutuo”, alegando que muchos diseñadores desconocen las innovaciones tecnológicas que se están llevando a cabo en la industria, y lo mismo ocurre con la industria respecto a las necesidades que demandan los diseñadores. ¿Cómo solucionarlo?  La responsable de Accenture señaló que “tendría que haber alguna plataforma que pusiera en contacto a los diseñadores con el mundo de la industria”. Por su parte, Cambra aludió a un problema de formación, haciendo referencia a su experiencia en el ámbito de innovación textil destacó que “la gente que se forma tanto en diseño como en tecnología textil adquiere un altísimo potencial”.

Cambio en la noción del tiempo

Nuevos paradigmas como el “See now buy now”, unidos un número cada vez más creciente de colecciones y al desinterés de muchos compradores una vez que las prendas, meses antes copiadas por las cadenas de low cost, llegan a tienda, invitan a la industria a un replanteamiento en el que tiempo cobra vital importancia. Saldaña destacó que “la noción del tiempo la cambió Inditex, impulsando un cambio en los calendarios tradicionales de la moda por su renovación constante de las colecciones.” Compartiendo esta opinión, Izquierdo argumentó que “la verdadera revolución en cuanto a ruptura de las barreras espacio-tiempo se la debemos a Internet”. Pese a las amenazas que supone presentar las colecciones con la antelación actual, generando “que el cliente se quede frío porque pasa demasiado tiempo hasta que las puede comprar”, la directora de MBFWM se mostró crítica con el modelo “See new buy now”, dado que es una práctica que gran parte de los diseñadores, al tener que tener producidas las colecciones, no pueden acometer.

La apuesta por la sostenibilidad

Rodríguez apeló a la importancia de fomentar “la sostenibilidad y la recirculación de bienes” en virtud de “una moda low cost que no se compra desde el corazón sino a un clic, a precio barato (con lo que ello implica) y a disponibilidad en dos horas.” La secretaria general de Sharing denunció que a diferencia de otros sectores como el de el automóvil la sostenibilidad en la moda se está implantando muy lentamente. En este aspecto, y haciendo referencia expresa a España, Saldaña se mostró más optimista: “Creo que España está liderando el aprovisionamiento de la producción local. Somos un país con bastante consciencia de la importancia de la sostenibilidad”, afirmó. Izquierdo quiso poner en alza la responsabilidad del diseño español, asegurando que “el 30% de la producción de los diseñadores españoles se hace en España.” Por su parte, Cambra señaló que para lograr una industria de la moda más sostenible es imprescindible una concienciación a tres bandas en la que esté implicada la industria, el consumidor y las instituciones.

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