¿Limpieza de armario? Descubre 5 formas de darle una nueva vida a tu ropa

by Teresa Avendaño,

Tenemos el armario lleno de prendas que no utilizamos, piezas de temporadas pasadas que ni siquiera nos planteamos volver a ponernos. O porque ya no nos gustan, o porque creemos que ya no se lleva o, simplemente, porque nos hemos cansado de ellas. El problema del fast fashion y del ritmo de la moda actual es justamente ése: las multinacionales y grandes empresas han conseguido que las tendencias cambien constantemente y acabemos hastiados de llevar siempre lo mismo. Con la llegada del calor y del verano (¡por fin!), queremos que el cambio de armario no acabe siendo una montaña de ropa para tirar. Darle una segunda vida a aquello que no nos hace falta está al alcance de nuestra mano y, sin duda, cada vez es más sencillo ayudar a que la moda rápida empiece a estar en un segundo plano: las alternativas son muchas y para todos los gustos y colores. Aquí, algunos consejos fáciles y rápidos para cambiar (aunque sea un poco) la enfermiza industria textil. Toma nota.

H&M y Zara revenden las prendas que pueden seguir utilizándose como ropa de segunda mano y los textiles que ya están estropeados son transformados en nuevos productos, aumentando el compromiso social y medioambiental de manera sencilla.

H&M y Zara, reciclaje a domicilio

Es cierto que resulta un tanto paradójico que las grandes firmas del usar y tirar hayan comenzado procesos de recogida de prendas. Pero, para la sorpresa de muchos, las mismas empresas que han ido acelerando la industria textil han empezado a implementar pequeños contenedores en sus tiendas para que los clientes puedan deshacerse de aquello que ya no quieren. Grandes gigantes de la industria como H&M y Zara siguen un programa de recogida global para llevar a cabo procesos de reciclaje. Revenden las prendas que pueden seguir utilizándose como ropa de segunda mano y los textiles que ya están estropeados son transformados en nuevos productos, aumentando el compromiso social y medioambiental de manera sencilla. Por si fuera poco, Zara también da la opción de la recogida a domicilio. Increíble, pero cierto. La idea es transformar, reciclar o donar con métodos rápidos para que la pereza no sea una excusa válida para no hacerlo.

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Módulo de uno de los mercados más frecuentados en Barcelona: el Palo Alto Market. © Palo Alto Market.

Vende o intercambia

El auge de la moda vintage es imparable. Una vuelta al pasado: tejidos retro de la década de los 70, camisas y abrigos llegados directos del armario de nuestros abuelos y jeans con cortes ochenteros. ¿El problema? Las marcas de ropa de segunda mano no siempre nos facilitan el trabajo. A veces nos ponen muchas trabas para que podamos donar nuestra ropa (y no precisamente porque esté en mal estado); simplemente siguen un estilo muy cerrado y particular. Por eso, como alternativa, te ofrecemos algo mejor: mercadillos de ropa usada donde ésta se puede vender o intercambiar. “¡Lo que ya no te pones puede ser un tesoro para otra persona!”, afirmaba recientemente Cynthia Bagué, que llevó a cabo el pasado mes de junio un mercadillo de intercambio sin ánimo de lucro en Madrid bajo el nombre #PicnicGirlsAndClothes. Para vender, los mercadillos suelen ofrecer una opción para registrarse como expositor donde explican los requisitos y las tarifas de los módulos. En Barcelona, el Palo Alto Market realiza un proceso de selección según la calidad y el estado de las prendas para decidir si son aptas para su reventa. Algo parecido ocurre con el Flea Market Barcelona, donde se otorga un plazo de quince días para poder presentarse, pero el proceso es más directo y no hay una fase previa de selección.

Altrapo Lab
Maratón de reciclaje textil de Altrapo Lab (2016). © Altrapo Lab.

Natalia Castellanos: Solo con ver el estado de las prendas que nos llegaban cuando las recogíamos nos dimos cuenta de que algo fallaba, prendas casi nuevas, con etiquetas, sin estrenar (…). Nos dimos cuenta de que el foco del problema estaba en el consumo.

Altrapo Lab y las infinitas posibilidades del reciclaje textil

“La ropa vale poco y cuesta mucho”, es el lema que sigue este proyecto que se fundó en Madrid allá por el año 2012. Su función es colaborar y trabajar en diferentes centros educativos y de formación, reciclando prendas y realizando cursos y talleres centrados en la industria textil. El plan comenzó cuando se dieron cuenta de todo lo que se escondía detrás de la cortina de la industria y las injusticias que conllevaba todo el proceso. “Solo con ver el estado de las prendas que nos llegaban cuando las recogíamos nos dimos cuenta de que algo fallaba, prendas casi nuevas, con etiquetas, sin estrenar (…). Nos dimos cuenta de que el foco del problema estaba en el consumo”, afirma Natalia Castellanos, coordinadora de Altrapo Lab. La idea que persigue la entidad es recuperar el valor de la ropa a través de actividades donde se enseña al público a coser de manera intuitiva y creativa. Programación de clases abiertas donde se dan a conocer las numerosas posibilidades del reciclaje textil para transformar los consumos habituales. Una idea original para que nuestras prendas adquieran nuevas formas y un nuevo destino.

The Street Store, la tienda nómada que viste a personas sin techo

Estamos ante una tienda itinerante, un modelo diferente de pop up nómada. The Street Store nació en Sudáfrica hace más de cuatro años para ofrecer a personas sin hogar todo tipo de prendas. Su misión es clara: dar a todas aquellas personas sin techo la oportunidad de elegir qué ropa desean llevar. Esta tienda callejera no tiene un lugar fijo ni un alquiler que cubrir. De hecho, se ha movido por todo el mundo: desde América del Norte y del Sur hasta África, pasando por Asia y Europa. Los voluntarios y trabajadores son los que sostienen el proyecto y consiguen moverlo, además de ofrecer todo lo que ya no quieren ni necesitan. Participar es tan sencillo como seguir los diferentes eventos que organizan y acercarse a dejar todo lo que está en buen estado pero no vas a usar más. Una buena forma, sin duda, de propulsar el gusto por la moda sin olvidar cuánto puede ayudar un pequeño gesto.

Andrea Membrado: el objetivo final de la gestión del residuo textil es fomentar la economía circular por la que el residuo pasa a tener una segunda vida y no se convierte en residuo en su primer uso.

Fomenta la economía circular

Otra opción que es importante destacar es la labor de algunas organizaciones no gubernamentales centradas en los refugiados o en personas en situaciones de vulnerabilidad. Por ejemplo, Oxfam Intermón, además de contar con su etiqueta ética y sostenible Veraluna, también dispone de tiendas de Segunda Oportunidad gestionadas por voluntarios. Aceptan las piezas en cualquier estado porque o bien las venden a precios muy asequibles o bien las reciclan. Es un proyecto que lleva en pie desde 2013 y que acepta donativos de forma directa y sencilla. Tan sólo hay que llevar aquello que no deseas a sus tiendas y ellos mismos deciden qué vender y qué reutilizar para otros procesos que también generan ingresos para su organización. Otra opción que merece la pena tener en cuenta es Solidança, entidad sin ánimo de lucro centrada en el ámbito de la economía social, circular y solidaria que persigue promover la reinserción social y laboral para colectivos en riesgo de exclusión. Su unión con el proyecto Roba Amiga es aceptar ropa a través de sus diferentes contenedores o a través de sus distintas tiendas: “El objetivo final de la gestión del residuo textil es fomentar la economía circular por la que el residuo pasa a tener una segunda vida y no se convierte en residuo en su primer uso”, cuenta la responsable de comunicación de la organización sin ánimo de lucro, que prefiere mantener su anonimato. Ya no hay queja que valga, donar la ropa nunca había sido tan fácil y cómodo.

 

Actualizado el 27 de julio de 2018 a las 13:10 h.