Layers, la fabricación de moda sostenible mediante impresión 3D

by Nora Muixí Gallo,

A veces idealizamos el mundo del que queremos formar parte pero nunca nos preguntamos: ¿Tenemos las herramientas para crearlo? Y es que el don del cambio está en nuestras manos y algunos tienen la suerte de saber usarlo. La ingeniera y diseñadora Marta Vidal es una de esas personas. Creó el proyecto Layers hace aproximadamente un año, durante su último curso en la carrera de Diseño Industrial en la escuela ELISAVA de Barcelona. Así pues, Marta Vidal ha demostrado una vez más al mundo que la innovación es un potente motor de cambio. Layers surgió tras la exploración de posibilidades tecnológicas emergentes, cruzándolas con el problema de contaminación latente en la industria de la moda. La observación de cómo se hacían las cosas en el pasado, así como dinámicas que adoptaron los pueblos indígenas, inspiraron a la ingeniera para aplicar esos patrones en el contexto tecnológico actual. Quizás volver a las raíces puede ser una buena idea para reducir el impacto ambiental de la industria textil. Por eso, hablamos hoy con ella para conocer al pie de la letra cómo su proyecto puede abrir otra puerta a la moda sostenible.

ELISAVA-1
© Todas las imágenes por cortesía de ELISAVA.

Layers nace de una investigación del impacto ambiental de la industria de la moda hoy en día. Saber que cada año se tira la superficie de Suiza (en metros cuadrados de tela) a vertederos hace un click en tu mente.

¿Qué fue lo que te impulsó a crear este proyecto?

El reto de crear algo que despertara un interés estético que a su vez aportara una innovación. La moda es un ámbito muy seductor que esconde dinámicas de identidad, cultura y arte. Cruzar un lenguaje con tantas implicaciones y usarlo como herramienta para transmitir un mensaje de cambio me pareció una buena elección. Crear algo bello y libre, donde tiene cabida tanto la complejidad tecnológica como la expresión emocional. Por otro lado, entender que al crear una máquina de impresión 3D no sólo estás juntando determinadas piezas, sino que estás también colaborando con un movimiento maker que se ha basado a su vez en ideas como el código abierto o el anti-consumismo… Te das cuenta de que está todo interrelacionado.

¿Te motivaron en cierto modo las consecuencias que conlleva el fast fashion?

Totalmente, Layers nace de una investigación del impacto ambiental de la industria de la moda hoy en día. Saber que cada año se tira la superficie de Suiza (en metros cuadrados de tela) a vertederos hace un click en tu mente. Tras explorar todo el ciclo de vida de un producto de fast fashion, decidí enfocarme en la fase de cortado y cosido de patrones. Es en esa fase, hoy en día optimizada al máximo, cuando se tira entre un 15 y un 20% de materia prima que no ha sido utilizada. Si trasladas ese porcentaje al volúmen de producción actual te das cuenta de que nos podemos permitirnos el lujo de seguir teniendo unas mermas de tal dimensión. De ahí que me enfocara en procesos productivos que no generaran deshechos.

ELISAVA-3

La ventaja del modelaje en 3D con este sistema de producción es que tienes libertad para conseguir formas muy orgánicas, complicadas con los sistemas de fabricación tradicional. Abre campo a la exploración de un nuevo entendimiento de los tejidos.

¿Cuál es el proceso de fabricación textil mediante impresión 3D con Layers?

Las prendas de Layers se fabrican con una máquina de fabricación aditiva; se usa la cantidad de material justo para generar el volúmen deseado. La máquina es una combinación de ejes: la base consta de un torno rotacional que funciona como el torno de un ceramista. El extrusor sería como la mano del artesano: añade material moviéndose en el eje horizontal y vertical, y a medida que deposita hilo y adhesivo el torno hace de soporte. Para conseguir el conglomerado textil el extrusor consta de dos boquillas: la primera deposita hilo, es regulable para poder usar distintos grosores. Fue divertido en ésta fase contactar con maestros de la cestería, expertos hiladores de fibras naturales, para poder fabricar también mis propios hilos y cordones. El segundo extrusor, a 3 mm de distancia del primero, es una boquilla caliente que extruye un termoplástico adhesivo. Ahí, de nuevo, pude explorar con distintos materiales como el PLA (biodegradable) o el Filaflex. Para generar la prenda se manda un archivo 3D a la máquina, que se genera con un programa paramétrico basado en las medidas personales de cada individuo. La ventaja del modelaje en 3D con este sistema de producción es que tienes libertad para conseguir formas muy orgánicas, complicadas con los sistemas de fabricación tradicional.

¿Qué otras ventajas tiene Layers en comparación a otros proyectos sostenibles?

Layers propone una fabricación textil sin generación de merma, algo difícil de conseguir si se componen prendas a partir de patrones. Se trata de un sistema de producción vivo, se pueden modificar las variables del hilo, el adhesivo, el archivo 3D… De manera que las posibilidades tanto estéticas como técnicas son muy vastas. Eso abre campo a la exploración de un nuevo entendimiento de los tejidos.

ELISAVA-4

Ser sostenible es una tendencia en alza, no sólo por una cuestión de moda, sino de supervivencia del planeta.

¿Crees que en un futuro próximo se aplicaran más métodos de fabricación textil sostenibles?

Aunque la industria esté reaccionando de forma lenta, sí. Ser sostenible es un concepto muy amplio que incluye transparencia en el proceso de producción, un uso inteligente de los materiales (desde el hilado del material, a la forma de la prenda, a cómo se descompone tras su uso), un plan de márketing que incite al consumidor a usar la prenda por más tiempo, etc. Es una tendencia en alza, no sólo por una cuestión de moda, sino de supervivencia del planeta.

¿Por qué resulta tan complicado que las grandes empresas muestren interés por esta clase de proyectos?

Parece ser que las empresas sí están muy interesadas en estos proyectos, pero son esclavas de su propia magnitud. Tienen un sistema de producción tan implantado, una relación tan larga con sus proveedores y una estructura interna que no les permite reaccionar de forma ágil. Es ahí cuando es interesante ver lo que hace la pequeña y mediana empresa, mucho más adaptable a cambios rápidos y con una toma de decisiones que implica mucho menos riesgo. Creo que de ahí saldrá el verdadero movimiento sostenbile. Y de, claro, el consumidor que tome la decisión de consumir en aquello que cree.

ELISAVA-2

Compaginar el concepto fast fashion con el de sostenibilidad es posible. Se necesitan muy buenos equipos, buena planificación y una organización que crea completamente en el cambio.

¿Es posible compaginar el concepto fast fashion con el de sostenibilidad?

Sí, es posible. Se necesitan muy buenos equipos, buena planificación y una organización que crea completamente en el cambio. El concepto fast fashion evolucionaría y tendría que plantearse cómo ser sostenible produciendo prendas de ciclos de vida muy cortos, pero eso se podría solucionar con materiales de rápida descomposición o cerrando el ciclo de la prenda y diseñando qué uso alternativo tendría en lugar de ir a la basura. Se trata de una situación compleja donde se necesita creatividad y planificación, pero es posible.

ELISAVA-5