Las 5 mujeres que han inspirado las colecciones S/S 2019

by Anna Pardo Fernández,

Annemarie

Annemarie Schwarzenbach (1908–1942). © Marianne Breslauer.

La figura femenina está viviendo una época de efervescencia que el mundo de la moda ha adaptado en forma de inspiración creativa. Las colecciones Primavera/Verano 2019 de las grandes firmas de alta costura –recientemente presentadas en ciudades como París, Londres, Nuevo York o Milán– han mirado hacia el pasado para adoptar como punto de partida el poder de mujeres icónicas que han marcado un antes y un después en la historia de disciplinas como el arte plástico o la música. Modistos de vanguardia viajan a través de la vida y de la obra de mujeres icónicas como Gala Dalí y Georgia O’Keeffe para crear sorprendentes propuestas adaptadas a la actualidad. Descubrimos en qué personajes femeninos de la historia de la cultura contemporánea se han inspirado firmas del nivel de Coach 1941 Proenza Schouler para encumbrar (una y otra vez) la figura de la musa en el mundo de la moda.

 

Annemarie Schwarzenbach en Givenchy

 

La última colección de Givenchy ha tomado a Schwarzenbach –doctora en filosofía, arqueóloga, periodista, fotógrafa y novelista​ de origen suizo– como punto de partida para el desarrollo de una propuesta que difumina toda barrera entre la masculinidad y la feminidad. El estilo de Annemarie destacaba por dejar de lado la clásica feminidad que acompañaba a la mujer durante la primera mitad del siglo XX. Clare Waight Keller, directora creativa de Givenchy, ha explicado entre bambalinas cómo nació una relación de ideas que ha conectado a Schwarzenbach con su última propuesta: “Estaba investigando siluetas y me encontré con esta mujer de aspecto espectacular, cuya madre nunca había insistido en que se vistiera como una niña, y que, como adulta, se vestía a veces como hombre y, a veces, como mujer, pero siempre de una manera modesta y elegante”. Keller ha mezclado piezas tradicionalmente femeninas –como maxi vestidos plisados, florales y de lentejuelas– y masculinas –como trajes a medida y pantalones anchos en tonalidades verdes, marrones y azules– para acabar con los estereotipos de género. “Quería que las mujeres y los hombres fueran indefinibles”, ha añadido Waight Keller sobre su colección.

 

Gala Dalí en Erika Cavallini

 

Gala
Gala Dalí en su apartamento de París (1932). © MNAC.

Gala Dalí, esposa del pintor surrealista más conocido de la historia, ha sido la musa en la obra de Erika Cavallini. La joven fue considerada una “dominadora demoníaca” en las líneas de Vanity Fair (1998) y Cavallini ha visto en ella algo especial. El interés de la italiana por el dúo formado por Gala y Salvador nació después de unas vacaciones de la diseñadora en Cadaqués, España, donde ambos residían. Desde ese momento, Erika no pudo olvidar el magnetismo y el poder de atracción de la pareja. ”Me imaginé a una mujer locamente enamorada”, declaraba Erika Cavallini acerca de la inspiración tras su última colección. Y añadía: “Ella desea alcanzar a su amante, no puede soportar estar separados, está casi desesperada, así que guarda algunas cosas en su bolsa de viaje e inicia un viaje de amor de verano”. Vestidos en forma de vaporosas túnicas, tonalidades cálidas y la influencia del Mar Mediterráneo se palpan, en consecuencia, en las últimas creaciones de Cavallini.

 

Isa Genzken en Proenza Schouler

 

Isa Genzken. © MoMA.

La artista contemporánea Isa Genzken –aritsta contemporánea en activo conocida principalmente por sus esculturas e instalaciones– ha sido la principal inspiración detrás de la vuelta de Proenza Schouler a Nueva York después de una breve estancia de dos años en la Semana de la Moda de París. En este caso, la referencia no era obvia a nivel visual, pero los expertos en arte han visto rápidamente como la obra de Genzken ha marcado la propuesta de Proenza Schouler y los diseñadores así lo han remarcado: “La mujer, artista e icono de Berlín ha dedicado gran parte de su trabajo a su obsesión por la ciudad de Nueva York”, escribieron Jack McCollough y Lázaro Hernández una vez terminado el desfile a través de  Instagram. “La colección refleja una perspectiva nativa, mientras que el trabajo de Genzken ofrece una noción externa de la ciudad. La yuxtaposición entre ambos permite un estudio más profundo de la esencia de la colección”. Arte y moda se funden para crear una serie de piezas de alto valor creativo donde la superposición de capas, la experimentación con el efecto ácido y el juego entre patrones han sido los principales protagonistas.

 

Georgia O’Keeffe en Coach 1941

 

O'Keeffe

Georgia O’Keeffe a través del objetivo de Alfred Stieglitz (1920-22). © Alfred Stieglitz/Georgia O’Keeffe Museum.

A principios de año, Stuart Vevers realizó un viaje a Santa Fe, Nuevo México, como parte de una escapada inspiracional por el país que el diseñador británico ahora considera su hogar. Stuarat llegó al Rancho Ghost –el hogar y el estudio de la artista Georgia O’Keeffe donde pintó varias de sus pinturas más memorables– y quedó profundamente impactado por la belleza y el valor cultural del lugar. La madre del modernismo estadounidense fue una figura femenina conocida por sus pinturas de flores, por representar rascacielos de Nueva York y por pintar paisajes de Nuevo México; tres elementos clave de la última propuesta de Coach 1941. De este modo Vevers genera una serie de estímulos de carácter creativo con los que la firma ha generado ahora, a modo de homenaje, una serie de prendas repletas de tonalidades arena y piezas propias de los atuendos del desierto que desprenden el glamour más vibrante de los años 70.

 

Dolly Parton en Gucci

 

Dolly Parton (1988). Vía Youtube.

Más explícito ha sido Alessandro Michele a la hora de adoptar a la principal cantante country de la historia como inspiración para su último trabajo. El rostro de la joven rubia, sin ir más lejos, aparece en dos piezas clave de la última colección de Gucci para el deleite de los fans de Parton. Una cazadora vaquera sin mangas de estética punk y una sudadera estilo retro bañada de color rosa –propias de los años 70 y 80 en los que Dolly se convirtió en ídolo de masas– representan el legado de la arista en la actualidad a través de los ojos de el siempre ingenioso Michele. Moda y arte trabajando juntos para demostrar, una vez más, que su alianza es imparable.

Vía AnOther Magazine.