La nueva campaña de Calvin Klein llega justo a tiempo para San Valentín

by Raquel Bueno,

Ay, el amor. Es la emoción por excelencia y, aunque probablemente deberíamos celebrarlo todos los días (y decir te quiero, ya que estamos, bastante más a menudo) hoy el calendario nos recuerda que debemos hacerle una mención especial. Y eso, precisamente, es lo que acaba de hacer Calvin Klein con su nueva campaña en homenaje a Andy Warhol, cubrir sus prendas de ropa interior con –más que probablemente– el símbolo definitivo de la pasión: el beso. Es parte de la colaboración de la marca americana –cuya dirección creativa reside en manos de Raf Simons desde 2016– con la Andy Warhol Foundation; una alianza que ambas entidades firmaron hasta el año 2020 y que promete brindarnos más de una –y agradable– sorpresa.

Calvin-Klein1
© Todas las imágenes por cortesía de Calvin Klein.

Desde que se anunciara el año pasado, el diseñador ha presentado ya algunas de las obras menos conocidas del artista (convertido ya, prácticamente, en leyenda) como parte de sus colecciones en la pasarela y varias campañas de la marca. Ahora, y justo a tiempo para la jornada que constituye la celebración definitiva del amor, la unión de ambos organismos nos descubre –impresas en una cápsula exclusiva de las míticas piezas de ropa interior de la firma– la última imagen en desenterrar del archivo del artista y parte de la que fue, de hecho, una de sus primeras incursiones cinematográficas: Kiss, de 1963. Otra oda al maestro Warhol que demuestra, sin lugar a dudas, la faceta más romántica y sensual de su trabajo; y contrasta con la última colección de la marca para la temporada S/S 2018, que se inspiraba en algunos de sus trabajos más oscuros (incluyendo Knives y The Electric Chair). Son, en esencia, momentos íntimos entre parejas del mismo sexo y del sexo opuesto, captados durante tres minutos y medio por Warhol que, en uno de sus movimientos innovadores, ignoró por completo la regla de los tres segundos que Hollywood aplicaba a los besos en ese momento. Y es que los besos, en efecto, no deberían tener límite de tiempo. Y no hay mejor día para recordarlo que hoy.

1232813 1232812