“La moda está en camino de perder el control sobre la realidad”

by Isabel Serra,

 

Miguel Adrover
Miguel Adrover

El pasado noviembre, en el marco del Barcelona Ethical Fashion Fest, escuché como la gran Charo Mora, especialista en cultura de la moda, disculpaba a Amancio Ortega. Pero abajo las armas, que todo tiene una explicación. Charo Mora, en una mesa redonda que giraba en torno al futuro de la moda, dijo que quizás sería mejor que dejaramos de demonizar sólo a Inditex y demás multinacionales, pues ellos responden a una demanda, a un consumo. Somos nosotros, los consumidores, quienes pedimos cada vez más ropa diferente, cada vez más zapatos, quienes queremos cada vez más rebajas, más tiendas. Quienes queremos más de todo. La producción es masiva. La demanda también lo es…  Para que la industria cambie debe cambiar primero nuestra manera de comprar.

El diseñador mallorquín Miguel Adrover, desde su semi-retiro en la isla, se ha mostrado muy crítico con el fast-fashion pero incluso más con la falsa sostenibilidad. En marzo del año pasado, en una entrevista para SModa, se pronunciaba al respecto y planteaba repensar el sistema: “Ser sostenible sigue siendo una herramienta de marketing. Hasta que no lo pongan por ley nadie hará caso. Debería regularlo el Estado.”

Miguel Adrover 2012
Miguel Adrover 2012
Diseños reivindicativos
Diseños reivindicativos

Más que sus palabras hablan sus diseños, que destilan crítica y activismo ecológico. Es un genio de la moda aunque se mantenga siempre fuera de la industria y del foco mediático: un enfant terrible real. Hemos podido hablar con él sobre la hoja de ruta que viene tomando la moda en los últimos tiempos: “La moda está en el camino de perder el control sobre la realidad y así perder toda perspectiva de futuro… Para acabar siendo lo que ya es y poca gente  se da cuenta: objetos innecesarios dirigidos a llenar huecos de inseguridad y pretensión. La moda se pasó de moda, aunque tú aún no lo sepas.”

Adrover está en la misma línea de Charo Mora: debemos plantearnos nuestra posición como consumidores y ver que, en cierto modo, tenemos el poder: si no compramos, ellos no producen. “Creo que es mucho más interesante pensar si es posible frenar la demanda masiva y absurda, ya que los recursos de planeta son limitados, pero parece que los de los consumidores no.”

La figura demoníaca -y nebulosa- del “fast-fashion” está ahí para que lancemos nuestros dardos… Pero, ¿qué es el fast-fashion? Puede que parte del problema del fast-fashion seamos nosotros mismos.