La moda empieza a actuar contra los abusos sexuales en la industria

by Teresa Avendaño,

1240603

Comunicado Respect. © NY’s Model Alliance.

Hace tan sólo unos meses, el gigante Condé Nast International anunciaba que empezaría a aplicar un código de conducta para proteger a todas los y las modelos ante los abusos por parte de los fotógrafos de la industria. Ahora, la organización Model Alliance de Nueva York presenta –a través de su perfil de Instagram– el programa Respect para detener los abusos sexuales dentro del mundo de la moda. A partir de esta carta abierta, el grupo reconoce su apoyo a los movimientos #MeToo y #TimesUp que no hacen más que crecer (aunque, quizás, no tanto como nos gustaría) desde que se destapó el ya mundialmente célebre Caso Weinstein. De hecho, mientras que las alfombras rojas del cine intentan recoger más protestas (tómese como ejemplo cuando los Globos de Oro se tiñeron de negro o los discursos contra la desigualdad proclamados durante la gala de los Oscars), parece que la moda no le está prestando la atención necesaria suficiente al problema. En la pasada MET Gala, sin ir más lejos, no sólo no hubo críticas a la situación; sino que el catolicismo –doctrina que oprime al feminismo con sus políticas– fue el principal protagonista.

60th Annual GRAMMY Awards - Roaming Show

Fragmento de Ensayos Inflamables de la artista Jenny Holzer, cosido al vestido de la cantante Lorde para apoyar el movimiento #TimesUp (gala de los Grammy, 2018). © Getty Images.

“Es increíble. ¡Si no quieres que te tiren de los pantalones, no te conviertas en modelo!”. Aunque parezca surrealista, éstas fueron las palabras del diseñador Karl Lagerfeld publicadas en Numéro Magazine hace apenas un mes. Y a pesar de que hubo una pequeña oleada de modelos que reaccionaron con rabia –y razón– ante tal barbaridad, las declaraciones no han afectado ni lo más mínimo a la aparentemente inmune imagen de Chanel. Pero, ¿por qué? Como tantas otras industrias, el mundo de la moda está dominado por hombres. Y aunque las caras más conocidas sean mujeres, los poderosos son ellos. Los mismos que utilizan este abuso de poder para construir una cultura sexista donde todas las mujeres guardan silencio por miedo a las represalias. Los mismos que ven a las mujeres como objetos vulnerables de los que pueden disfrutar a su antojo porque, total, en la escala de poder siempre van a estar por debajo. La parte buena es que los cimientos de esta arcaica construcción están empezando a tambalearse y, poco a poco, la moda está despertando de este infierno. Lo celebramos.