Iris van Herpen: cuando la naturaleza analógica y la impresión 3D se convierten en arte

by Raquel Bueno,

Lo venimos diciendo desde hace ya un tiempo: la moda y la tecnología forman una combinación insuperable. Y muestra viva de ello son las creaciones de Iris van Herpen, la diseñadora holandesa que, más que hacer moda, hace otra cosa: arte. Su trabajo es fruto del clímax perfecto entre artesanía e innovación tecnológica –por muy contradictoria que pueda parecernos la fusión de dichos términos a primera vista–, de la experimentación con materiales y de una forma única de entender la alta costura que, más que probablemente, nadie sabe hacer mejor que ella. Su proceso creativo nace de la investigación: es un proceso de aprendizaje, de probar, de experimentar, de errar y rectificar. Es lo que más entusiasma a la excepcional diseñadora –que tuvo el honor de trabajar en el estudio de Alexander McQueen– y la que considera la parte más importante de su trabajo y sus colecciones: encontrar nuevas técnicas, nuevos y excitantes materiales y buena gente con la que trabajar.

Ahora, además, la holandesa lanza un vídeo, de la mano de Ryan McDaniels, con el que nos ofrece una mirada mucho más íntima a su proceso creativo y al desarrollo de la creación de su última colección de alta costura: Ludi Naturae. Indagando en el diseño y la producción de su ya característico vestido de follaje (el mítico Foliage dress), la pieza audiovisual nos muestra la inaudita forma en que se produce: la tela del vestido se coloca en una impresora 3D que utiliza la tecnología PolyJet para imprimir diferentes materiales simultáneamente, luego el material de resina resultante es curado al exponerse a la luz ultravioleta y, por último, se definen las variaciones deseadas de color y transparencia. Tras 260 horas de impresión en 3D, las piezas obtuvieron su forma final después de ser procesadas y una vez que las tensiones dentro del material hubieron deformado los elementos impresos. Una fusión perfecta, en colaboración con TU Delft, del más preciso y controlado modelado 3D digital con la naturaleza analógica –y menos predecible– de la deformación. O en otras palabras: maravilla. Que lo disfrutéis.