¿Qué estudiar cuándo quieres dedicarte a la moda?

by it fashion,

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PinkerModa ha hablado con docentes de las mejores escuelas de moda de nuestro país para analizar el estado de la educación en este sector en el momento actual y lo que necesitan los alumnos para garantizarse una buena salida profesional. Los profesionales han compartido sus opiniones sobre las cuatro problemáticas que se han puesto sobre la mesa: la escasez de profesionalización en cuánto al saber hacer del oficio, la colaboración desde el período formativo con empresas activas en el sector o la importancia de un perfil profesional dinámico son algunas de las preocupaciones que asaltan el futuro de la moda en España.

1. Los perfiles profesionales más demandados son los de los profesionales multitarea

Ya no es viable el perfil puro de antaño en el que un profesional tenía una tarea marcada y bien pautada. En la actualidad la multitarea y una capacidad transversal son de vital importancia.

“Un diseñador de moda ya no puede obviar el mercado en el que se mueve y al que se dirige, por lo que debe tener una visión global del ejercicio -desde la inspiración que da vida a una prenda hasta el coste que supone conseguir un ejercicio óptimo y rentable en la tienda-. Los diseñadores han pasado a ser directores creativos, jefes de producto, jefes de operaciones…”. Rafael García, director del Grado en Diseño de Moda de ESNE.

“El mundo de la moda vive el mismo overbooking que la mayor parte de los sectores: masificación y poca diferenciación. Nuestro jefe de estudios hace cada año las mismas preguntas a los alumnos de moda que se van a graduar, ¿por qué creéis que a alguien va a interesarse por lo que hacéis?, ¿por qué alguien se gastaría dinero en comprar algo diseñado por vosotros?, ¿creéis que el mercado necesita otra marca?, ¿y por qué la vuestra? Son preguntas muy duras, pero sólo pretenden visualizar la realidad. No creemos que se demanden nuevos perfiles, lo que se demandan son nuevos profesionales muy preparados, muy comprometidos y con espíritu de lucha y de diferenciación… Ya no sirven los ‘operarios’ ni los ‘iluminados’. Oscar Heredero, director de IDEP Barcelona.

2. La comunicación de moda y el periodismo como alternativa y complemento

La comunicación de moda o el periodismo de moda triunfan sobre el resto de profesiones, en cambio el patronaje y la confección cobran fuerza en las escuelas especializadas.

Los alumnos de ESCODI buscan mejorar sus habilidades directivas en aspectos como comunicación y gestión de las personas, creación de conceptos comerciales, visual merchandising “pero actualmente les interesa especialmente el de la rentabilidad de los puntos de venta. Este es un punto clave para las cadenas de moda que buscan la máxima rentabilidad de sus establecimientos, aplicando los indicadores de gestión y desempeño del punto de venta (KPY)”. Núria Beltran, economista y directora de ESCODI.

En el IDEP distinguen dos perfiles de alumnos claramente diferenciados: el que quiere ser diseñador y el que quiere estar en el mundo de la moda sin diseñar prendas o colecciones. Ambos requieren de grandes dosis de creatividad y de profesionalización, pero parten de perfiles personales diferentes.

“Los alumnos demandan principalmente cursos creativos y de diseño, pero el auténtico perfil de un buen profesional que trabaja en moda es el que domina aspectos técnicos tan importantes como la confección, el patronaje y los textiles”,  confirman desde el Centro Educativo Fuenllana.

3. El patronaje y la confección, las grandes carencias

Sin duda el patronaje ha sido el peor parado, una irónica realidad teniendo en cuenta que al final es que hace posible la producción de las prendas.

Rafael García, de ESNE, dice: “El sector debe ser autocrítico consigo mismo, ya que luego pocas veces respalda la educación y no debemos perder de vista que se trata del futuro. España cuenta con grandes profesionales de la confección pero ese trabajo se les debería reconocer con los sueldos correspondientes. En Francia, por ejemplo, existen los métiers d’arts que forman a maestros en talleres artesanales para que su savoir-faire no desaparezca (…) Desde ESNE trabajamos para que cualquier alumno graduado en diseño de moda sepa diseñar, patronar y confeccionar. Aunque parezca obvio no siempre ha sido así. Ahora nuestra intención no es que nuestros alumnos acaben detrás de una maquina de coser, pero que sí sepan hacer de forma global el ejercicio textil; es decir, que sean auténticos profesionales”.

Núria Beltran, de ESCODI, lo reafirma: “Años atrás, las empresas locales optaron por deslocalizar parte de su producción a otros países buscando la rentabilidad del negocio. Una oportunidad que ahora es una amenaza ya que ha provocado la pérdida de estos oficios, ahora tan necesarios para una nueva reindustrialización que busca su diferenciación en la calidad y la singularidad. El consumidor final desea esta diferenciación”.

Mientras que en IDEP  defienden la importancia de especificación sobre diferentes disciplinas como la confección. En el caso del patronaje, a su vez, también hay dos perfiles: el patronaje creativo, que aporta valor a cualquier diseñador; y el patronaje técnico, que ocupa un espacio propio en el proceso de producción industrial. “Opinamos que la formación profesional de técnicos en patronaje, confeccionistas, curtidores, etc. es fundamental, pero no es nuestro espacio académico”, dicen desde la escuela.

4. La importancia de la formación Dual

La mejor forma de iniciarse en una profesión es acercarse desde el primer momento a la realidad de la Industria, por ello muchas son ya las escuelas que han apostado por este modelo incluyendo formación en empresa en su plan docente.

“Todos nuestros ciclos son de formación dual, de hecho somos uno de los 25 centros en toda Cataluña que empezaron hace cuatro años con los ciclos en formación dual. En nuestros ciclos los alumnos hacen más de 1.000 horas de prácticas en las empresas, de las cuales 660 son horas que dejan de hacer en el centro”.  “En mi opinión es el futuro. No solamente crea unos vínculos más fuertes entre las empresas y los centros de formación, sino que también es la manera de resolver el problema de la falta de perfiles profesionales específicos en la industria”. Montse Favá, Instituto de Terrassa.

Desde ESCODI “la formación dual aporta una experiencia a los alumnos que facilita su inserción laboral. En ESCODI observamos el valor del contacto con el mundo de la empresa: los alumnos que han realizado más prácticas en empresas a lo largo de sus estudios o han combinado trabajo y universidad, son los que han tenido las oportunidades laborales más atractivas al terminar su formación académica”.

Vía PinkerModa.