Nuevas formas de renovar armario: la biblioteca

by Carla Pagespetit,

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¿Hay alguien que todavía dude de que la moda está cambiando? Mientras parece que el fast fashion domina la industria, encontramos quien lucha por reducir este fenómeno. Es por esto que se buscan nuevas formas de que el consumidor disfrute de la moda sin que el planeta tenga que pagar por ello. Una iniciativa que está empezando a golpear fuerte son las bibliotecas de ropa.

Ante esta necesidad creciente de renovar armario constantemente y tener algo siempre que estrenar, la industria ha buscado una solución: las bibliotecas de ropa. Son tiendas de alquiler de prendas, pero con una peculiaridad. Ellas establecen una tarifa fija que pagarás cada mes, a cambio, recibirás un paquete en casa con piezas que podrás utilizar durante 30 días. Después, devuelves la ropa y te envían otras prendas distintas, y así continuamente.

Te descubrimos dos proyectos que están cogiendo fuerza ¡Apúntatelos!

Kleiderei

 

kleiderei

En una charla entre las amigas Pola Fendel y Tekla Wilkening salió la idea de poder alquilar ropa para intentar reaprovechar los recursos. Esto sucedió en el verano de 2012 y en octubre Kleiderei empezaba a funcionar: pagas 34 euros al mes y tienes un paquete con cuatro piezas que han sido seleccionadas para ti en función de tu estilo personal y de tus deseos. La empresa se ha establecido en Alemania, y actualmente tienen una tienda en Colonia, aunque quieren más. “Para nosotras la sostenibilidad era el punto más importante, seguido por la diversión y la moda, que son cosas que van de la mano con la sostenibilidad, porque la diversión y la moda han sido estropeadas por el fast fashion. Se trata de recuperar la buena consciencia aunque no uses estas prendas para siempre” explica Tekla Wilkening.

Le Tote

 

nuevas formas de renovar armario, la biblioteca_le tote

Le Tote es una idea que han llevado a cabo dos hombres de San Francisco, Brett Northart y Rakesh Tondon. Al ver que una de sus mujeres intercambiaba ropa de premamá durante el embarazo con otras mujeres, vieron claro que había una necesidad que no estaba del todo resuelta. Así que cogieron esta propuesta off-line y decidieron ponerla al alcance de todo el mundo. La idea gustó enseguida: la gente estaba entusiasmada por tener un armario rotativo. Pagas 59 dólares al mes y Le Tote te prepara una caja con tres prendas y dos accesorios para que te los puedas quedar y llevar tanto tiempo como desees. Una vez te canses y quieras devolverlos, te mandan una nueva caja inmediatamente. Esto puedes hacerlo tantas veces al mes como quieras. Además, si te quieres quedar algo, pagas un plus y ¡ya es tuyo! “Para nosotros, definitivamente la sostenibilidad es un beneficio de nuestra empresa. Porque estamos incrementando la cantidad de ropa que la gente puede vestir, pero en lugar de comprar prendas de  H&M, Zara o Uniqlo que solo te pones una o dos, pueden compartir estas prendas”, explica Brett Northart, que sigue: “Hemos sido descritos como el Netflix de la moda. Creo que es una buena analogía porque hay muchas similitudes.”

Ropateca

 

nuevas formas de renovar armario, la biblioteca_ropateca

Se trata de una tienda de Barcelona que, a través de una tarifa de 35 euros pone cuatro prendas a tu disposición. Lo bueno de ello, es que tiene envíos a toda España, así que aún hay más gente que puede disfrutar de ello. Aunque quien viva en la ciudad condal tiene una pequeña ventaja: puede ir a la tienda y cambiar con la frecuencia que quiera esas prendas: un plan local.

La propuesta es de dos hermanas, Maria y Christine Schorn, que querían revolucionar la forma de comprar ropa. Ropateca promueve marcas que producen bajo condiciones justas y que protegen el medio ambiente. Puedes encontrar prendas vintage, de diseñadores jóvenes o bien de donaciones de clientes que tienen demasiadas piezas en su armario y quieren deshacerse de ellas.

Causantes del fast fashion

Tiempo. Esto es lo que todo el mundo quiere pero pocos tienen. Parece que las horas cada vez sean más cortas y esto hace que el tempo para salir a la calle y pasearte entre escaparates se reduzca. Sin embargo, comprar ropa es algo que todo el mundo quiere hacer. Esto hace que muchos no puedan destinar un rato a investigar sobre las marcas y que acabes comprando una pieza de ropa independientemente de dónde venga o de cómo se haya hecho.

Ansia de renovación. El hecho de que todo vaya tan rápido hace que nazca una necesidad inconsciente en ti de renovar armario constantemente: compras una falda en marzo y en octubre ya tienes la sensación de que ha pasado de moda. ¿Qué provoca esto? Quieres prendas nuevas constantemente y lanzar las que ya tenías. Esto sólo te lo puedes permitir si compras ropa a precios más bajos, es decir: más por menos.