La realidad del mundo influencer en España

by Carla Pagespetit,

Lovely pepa evento cartier
Alexandra Pereira de Lovely Pepa en un evento de Cartier

El panorama influencer es todo un mundo. Parece que surgió de la nada y detrás de este increíble “boom” hay mucho más de lo que se ve en la pantalla del ordenador o Smartphone. Nosotras, gracias al libro de Ana Fernández Marca busca egoblogger nos hemos sumergido en el interior de algunas agencias de influencers españolas y nos hemos dejado sorprender con sus anécdotas. Sorpréndete.

Compra de seguidores

 

Que hay influencers que compran seguidores no es nada nuevo: hay agencias y compañías que se dedican a vender followers con el objetivo de que se puedan demostrar resultados ante una marca que, para creerse esto, tiene que ser algo inexperta –y el influencer también-. Decimos inexperta porque ya empiezan a salir sistemas de medición para que no se “cuelen” estas cosas. No hay que fijarse solamente en el número de seguidores, sino también en la notoriedad o la influencia. Los robots que hacen subir el número de cuentas que siguen a una persona no generan contenido, y esto es fácil de detectar. Hay que ser un influencer inexperto, como decíamos, para creer que esto no se va a notar: si el número crece más rápido de lo normal, seguro que han comprado followers. ¿Por qué hacen esto? Por una sencilla razón, mantenerse en la cima. La moda es un sector muy inestable, y hoy estás arriba, y mañana ya no.

Dulceida x Huawei
Dulceida x Huawei

Trabajo por agencias

Las agencias son las que ponen en contacto influencer y marca, ellos son los expertos, así que también escogen a la persona o hacen algunas propuestas a la marca de colaboración. Aún así, ellos mismos confiesan que las marcas que los contratan para planificar una acción de relaciones públicas no les dan total libertad para seleccionar los que creen adecuados: hay listas blancas de influencers intachables para las marcas. Sin embargo, la función de estas agencias es valorar la afinidad que tiene influencer y marca –hay que estudiar si el estilo de uno se adecúa al otro, para conseguir credibilidad-.

Inversión de papeles

 

Las influencers han estado muy maltratadas por las marcas, quiénes las han utilizado aprovechando su desconocimiento al iniciarse en este mundo, pero ahora las tuercas han girado: los influencers tienen el poder. ¿Por qué? Las marcas los necesitan sí o sí, especialmente las de low cost, ya que las de lujo siempre tienen buena acogida entre el público y ya tienen un buen posicionamiento. Pero aquí aparece una controversia. Precisamente las marcas de gran consumo son las que más les cuesta conseguir colaboraciones con influencers.

Hola Cuore en el Castell de Perelada
Marta Escalante de Hola Cuore en el Castell de Perelada

¿Sueldo o regalo?

Evidentemente, las marcas pagan para que uno de sus productos aparezca en los blogs y cuentas de las redes sociales. Pero no pagan a todo el mundo. Muchas veces solo hay presupuesto para los más top, al resto se les envía regalos. Esto pasa por dos motivos. El primero es una simple cuestión de presupuesto, pero el segundo va algo más allá: el hecho de pagar no significa que se consiga sí o sí la repercusión deseada.  ¿Y si se decide pagar? Los precios son muy variados, pueden ir desde los ciento cincuenta por post hasta los ochocientos si la influencer es muy reputada. Para asistir a un evento y cubrirlo en redes sociales ya se dispara: de seiscientos a tres mil euros, aunque siempre hay excepciones, se puede llegar a pagar hasta treinta mil.

Jerarquías

Las más top, y por lo tanto, las que cobran – o las que cobran más- tratan al resto como si fueran inferiores a ellas. Entre el sector de la moda hay mucha rivalidad, la cosa cambia con las bloggers de belleza, dónde si que hay buen rollo. ¿Y entre las de un sector y otro? Esto ya está peor: las de belleza consideran que las de moda les quitan el trabajo ya que las marcas de cosméticas les interesa trabajar cada vez más con ellas. A pesar de estas grandes cantidades que se mueven con el contrato de influencers, hay algunos que carecen de profesionalidad –y no sorprende viendo la fuerte rivalidad-, hasta llegar a puntos que ni siquiera nosotros imaginábamos: hay algunas, siempre las mismas, que roban productos en presentaciones de productos de belleza -¡incluso los testers!-. Sin embargo, el retorno es lo que importa para la marca, y si encajan y funcionan, se vuelve a trabajar con ellos.

Marta Carriedo en un evento de  Dyson
Marta Carriedo en un evento de Dyson