El poder de un nombre

by Carla Pagespetit,

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Existe hoy una casi irremediable tendencia a gastar en ropa que no siempre necesitamos: a esto llamamos consumismo. También es el tema central en la nueva serie fotográfica de Polly Brown: Fashion. Una crítica al “comprar por comprar” y a “lo veo, lo quiero, lo tengo”, escribiendo con rotulador o cinta correctora –el “Tipp-Ex”- el nombre de las marcas más perseguidas encima de prendas baratísimas, o incluso en la propia piel.

La palabra fast fashion aparece en todas partes. Los ciclos de vida de la ropa y de la moda en general cada vez son más cortos y somos los consumidores y productores quienes lo estamos alimentando. Polly Brown se ha fijado en el poder de los logos y el branding para llegar a creer que, a la hora de comprar, prevale el nombre de la marca a cualquier otra cosa, incluso al precio. Luchamos por conseguir prendas exclusivas, ediciones limitadas o incluso prendas coleccionables, fruto del deseo por la exclusividad.

Cuando alguien pinta encima “falsificando” el logo –como ha hecho Polly Brown-, su valor desciende para nosotros. ¿Por qué? Dejamos a un lado la necesidad, para dar un importantísimo valor a la exclusividad, la marca, el nombre. A esto vamos –o a esto va la artista-: un nombre hace que nuestros gustos cambien, nuestras elecciones de compra vayan a un lugar o a otro. Una auténtica reflexión es la que nos propone Polly Brown al descubrir las versiones que ha hecho de Supreme, Prada, Versace, Chanel, Loewe o Vetements.

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Vía AnOther