A las firmas de lujo les toca renovarse o morir

by itfashion,

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La fuerte presencia cada vez más significativa de los millennials en el consumo está alterando los flujos del comercio tal y cómo era entendido hasta ahora, las preferencias de cada generación varían y el mercado debe adaptarse a ellas. El último sector en notarlo ha sido el del lujo que registró en 2015 un aumento únicamente del 1,5%, la cifra más baja desde 2009. El cierre de este año se calcula en un 1%, lo que agrava todavía más esta situación. La consultora Trend Watching ha elaborado un informe, The future of Luxuryque engloba en cinco estrategias las necesidades en las que el lujo debe enfocar su atención para adaptarse a las nuevas corrientes de consumo.

1. Poseer experiencias, no bienes materiales

Una de las grandes diferencias entre la generación de los millennials y sus padres es que el materialismo ha perdido importancia. Llegar a tener coche propio ya no es el sueño prioritario entre esta generación: “Para qué quiero un coche propio cuando todo el mundo tiene el suyo en alquiler”. Otra de las principales cuestiones que defienden este punto es la preferencia de la acumulación de las experiencias, en lo que han tenido gran peso las redes sociales. Los millennials quieren hablar y compartir lo que están haciendo y una marca tiene que centrarse en ofrecerles eso: “Si una marca consigue que su acción innovadora sea, además, susceptible de ser compartida, mucho mejor; la gente quiere poder decir ‘estoy haciendo esto, y probablemente todavía no hayas oído hablar de ello’”, se asegura desde Trend Watching.

2. Privacidad online

Nuestra vida privada cada vez más supeditada a los dispositivos nos hace conscientes de que es muy sencillo para cualquiera tener acceso a nuestros datos personales. Otro de los negocios a los que debe dirigirse el lujo es a la seguridad como por ejemplo, el caso de Bulgari, que se alió con Wisekey para la creación de una aplicación que funciona como “cámara acorazada virtual” para guardar datos como información bancaria, mensajes, imágenes o pagos a través del teléfono móvil.

3. Lujo solidario

El informe afirma: “El estatus trataba de cuánto dinero ganabas; ahora, de cuánto puedes dar”. Cada vez más los millennials valoran y exigen que las firmas de lujo desarrollen iniciativas que reduzcan su impacto medioambiental e impulsen proyectos sociales. El sentimiento de culpa por el consumo de artículos de lujo ha aumentado y es de vital importancia para el crecimiento de este sector evidenciarlo y ofrecer iniciativas comprometidas con la sociedad para que su producto sea atractivo.

4. On-Demand

Lo que quieren los millennials lo quieren ya, algo razonable si tenemos en cuenta “lo rápido” que se ha vuelto todo, sobre todo en el caso de la moda donde las tendencias cambian por completo en unos pocos meses. El lujo no puede permitirse hacer esperar a sus clientes por lo que demandan, adaptarse a este frenético ritmo es una de sus principales pruebas. Ejemplo de ello es Ralph Lauren o Burberry, que han acortado los tiempos entre desfile y distribución a los consumidores.

5. A la caza de nuevos consumidores

El informe también ha dedicado una sección a lo que se denomina “sistema postdemográfico”.  Antes, el sector del lujo era capaz de predecir los hábitos de consumo a través de parámetros como la edad, el género o la ubicación de los consumidores; ahora este modelo ha perdido fuerza, las variables actuales que más afectan a esta “predicción de consumo” es su estilo de vida y sus actitudes. Esto desencadena nuevas estrategias como la de Louis Vuitton que decidió escoger a un modelo masculino para su campaña femenina.

Vía Modaes.

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