Estas son las nuevas marcas sostenibles que deberías conocer

by Gina Baldé,

No hay duda de que la sostenibilidad está cada vez más de moda, y constantemente surgen nuevas marcas que diseñan a partir del reciclaje de prendas y de una forma más ética. Descubrimos gracias a Vogue India cinco nuevas firmas sostenibles y no hemos podido evitar compartirlas contigo. Toma nota.

Honest By, de Bruno Pieters

7246_lbdl
Imagen de una de las campañas, parte del lookbook de la firma. © Honest By.

La firma, establecida en Bélgica, puede presumir a día de hoy de ser la primera marca 100% transparente, centrando sus labores en el medio ambiente, el bienestar de los animales y las causas infantiles. Antes de crear su propia marca, el diseñador había trabajado en casas tan emblemáticas como Christian Lacroix Martin Margiela, y posteriormente estuvo al frente de Hugo Boss. En un viaje a la India, Bruno Pieters pudo apreciar la manera en que los nativos del territorio vestían prendas de materiales cultivados por ellos mismos, con tejidos cosidos localmente. Esa idea fue la que le impulsó a crear la firma con la misma filosofía que había aprendido en el viaje, encarnando los mismos valores. Sus diseños se caracterizan por tener un estilo minimalista, con piezas de influencia arquitectónica.

Kings of Indigo, de Tony Tonnaer

MIRTA_2010800371_LUSED_KOI_online_store_1
Peto vaquero vegano de la marca. © Kings of Indigo.

En la marca holandesa de Tony Toanner podemos encontrar pantalones veganos fabricados 100% a partir de índigo. Des de la fundación de la firma en 2013, su producción se ha extendido a otras prendas creadas a partir de tintes completamente naturales, extraídos del índigo y libres de químicos. Su acrónimo, K.O.I., significa pez en japonés, símbolo de sabiduría y también uno de los pocos que nada a contracorriente. La marca forma parte de la Fair Wear Foundation, que garantiza que su producción es sostenible, de comercio justo y lejos de la producción masificada. Las prendas están creadas a partir de algodón orgánico, denim reciclado y tencel. En su constante motivación por seguir innovando, la firma quiere incorporar en un futuro el cáñamo y el lino en sus artículos, ya que son materiales que necesitan muy poca agua, crecen rápido y no contienen químicos.

8 Eden Avenue, de Jessica Gruner

slide-04
Algunos de los pañuelos de la marca. © 8 Eden Avenue.

La marca alemana de Jessica Garner surgió a partir del sueño de su creadora de empoderar a las mujeres a través del diseño. Aunque anteriormente había trabajado para marcas como Cerruti, AdidasDiesel, decidió arriesgarse a ir por su cuenta y crear su propia firma. Podemos encontrar pañuelos creados a partir de cashmere proveniente de las mismas cabras de Mongolia que Hermès utiliza para la confección de sus prendas. Los pañuelos se tejen a mano de forma sostenible y son producidos por la cooperativa Mukti Datta en la que trabajan más de 800 mujeres panchachuli de la India. A su vez, están adornados con bordados de seda ari, un tipo de punto característico del país.

Lemlem, de Liya Kebede

S1859_Saba_Scarf_004_1024x1024

Conjunto de la marca. © Lemlem.

La firma americana está fundada por la supermodelo y actriz Liya Kebede, que tiene como objetivo homenajear a su ciudad natal Addis Ababa en Etiopía. Lemlem significa florecer y prosperar y se centra en las habilidades y la mano de obra de África, celebrando el talento del continente. Kebede comenta que, más que para generar trabajo, la firma nació con la intención de crear piezas duraderas y atemporales: con colores brillantes, estampados abstractos y bordados que adornan prendas sencillas pero sorprendentes a la vez. De momento su producción proviene de Ruanda, Etiopía, Madagascar y Kenia, pero tiene la intención de expandirse al resto del continente.

Living Blue, de Mishael Aziz Ahmad

blue_paris2
Productos de la firma de Bangladesh Living Blue. © The Daily Star.

Fundada por Mishael Aziz, la marca establecida en Bangladesh surgió a partir del sueño del diseñador de proporcionar a los agricultores –y especialmente a las mujeres– un complemento a sus salarios, con un empleo que les permitiese descansar del arduo trabajo en el campo. La zona de producción es bien conocida por sus plantaciones de índigo, y a la vez también es famosa por la tradición de acolchar y bordar a mano. Como muchos de los trabajadores no tienen tierras propias, desde la firma se proporcionan terrenos y semillas para que puedan cultivar sus plantaciones. Finalmente se les compra la cosecha, necesaria para generar nuevos productos. Encontramos artículos como kimonos, camisetas, pañuelos y bufandas. Una auténtica maravilla.

Vía Vogue.