El desfile-experiencia de Blame Label

by Isabel Serra,

Carrusel final Blame
Carrusel final Blame

La 080 arrancaba –con permiso de la moda infantil de Condor y Bóboli- con el diseñador Pablo Puig, de Blame, y su nueva colección “Panóptico”. Empezamos fuerte. La pista de esta colección empieza en el siglo XVIII, cuando Jeremy Bentham se sacó la arquitectura panóptica de la manga. El panóptico es un edificio carcelario circular con una torre central que permitía a quien estaba dentro vigilar todas las celdas sin que los presos supieran que eran observados.

“Panóptico” habla de un ojo omnipresente pero invisible, de juicios y prejuicios que no se ven pero se sienten. ¿Estamos hablando de una cárcel o del mundo real? “Yo siempre me inspiro en temas sociales, para mí la sociedad tiene mucho que darnos si la miramos bien, es de quien yo hablo y quien hace mover mi mente.”

Blame reconstruye el esquema panóptico en la calle, con una instalación en el centro de la pasarela llena de cámaras de vigilancia apuntando a todos lados, con modelos que salen sin que sepas de dónde. Y si hablamos de estilo, Pablo Puig sigue fiel a sí mismo: una colección urbana con líneas rectangulares y oversize, sudaderas y capuchas, juegos de largos, protagonismo absoluto al negro y el gris –los colores del asfalto y el cemento- con permiso del naranja. Y ello no puede dejar de sorprender, pues Puig nunca se ha declarado amigo del color ni de los prints.

Blame
Blame

“Con el color voy bastante despacito, soy bastante oscuro en ese aspecto.” Sin embargo, se atreve con un naranja carcelario que convirtió su show en un absoluto desfile de presidiarios. “¿Qué porqué este naranja tan chillón? Panóptico es el primer experimento que se hizo para poder modificar tu conducta bajo la vigilancia. Fue de un filósofo inglés, quien inventó una cárcel totalmente redonda y así desde el centro podía ver a todos los presos sin que el preso supiera si era o no vigilado. Entonces, como todo parte de las cárceles: el amarillo y el naranja, ya que son los colores más usados dentro de las cárceles del mundo”.

Blame
Blame
Blame
Blame

Por primera vez en mucho tiempo, un print: “Me hace sentir orgulloso esa textura que hemos sacado, que parece asfalto recién hecho y estoy orgulloso de haber sacado un estampado”. El look presidiario se intensifica con rostros a medio tapar y gorras que anulan la mirada.Looks similares entre ellos que vienen a ser un uniforme para todos. El reflejo de una sociedad mimética consigo misma.

Pablo Puig apuesta en esta edición por el “see now buy now” y, desde ayer, algunas de las prendas presentadas ya están disponibles on-line. El diseñador identifica su clientela como gente interesada en “El nuevo lujo, un cliente para el que lo que haya detrás de una prenda sea importante”. TCN también se decantó por esta opción y decidió presentar -otra vez- su colección para primavera/verano 2017.