Llegan las tiendas todo gratis

by it fashion,

siga_siga_01

Después de conocer la revolución de los hábitos de consumo que se está viviendo con los millenials, parece lógico que sus gustos se empiecen a sentir en nuevos y sorprendentes modelos de negocio. La generación nacida entre el 1981 y el 2000 se siente muy cómoda con el alquiler y la compra-venta de segunda mano. Un hábito que tiene que ver con haber crecido durante la recesión, pero también vinculado con un consumo más responsable y alternativo. La experiencia pesa sobre la posesión, y cuando algo ya no les llena, lo revenden en Wallapop o en un mercadillo vintage.

A finales de primavera aterrizaba en Barcelona la primera Ropateca, una biblioteca de ropa donde la gente en lugar de comprar alquila en base a una tarifa mensual. Con una idea parecida, pero llevando este concepto al límite, la tienda Todo Gratis Siga Siga, que significa “lento, lento” en griego, ha revolucionado París. La descubrimos en Refinery 29, donde nos cuentan que en este espacio no se vende ni se compra nada, sino que se intercambia con la finalidad de dar una segunda vida a objetos que la gente ya no quiere. ¿Cómo funciona? Entras en la tienda, te das un paseo, y si hay algo que te gusta te lo llevas a cambio de traer otra cosa que tú ya no usas pero que en cambio pueda interesar a otro. Las dos únicas condiciones para que un objeto entre a engrosar Siga Siga son: han de estar en buen estado y deben poderse transportar con la mano.

Esta nueva iniciativa ha nacido bajo el paraguas de la organización La Boutique Sans Argent y se inspira en proyectos similares que ya funcionan en Alemania. Después de crear varios mercadillos de productos gratis itinerantes por la ciudad, la organización se ha instalado en un espacio fijo que tiene a los parisinos entusiasmados. Actualmente tienen una media de 100 a 300 clientes diarios, sobre todo después de las reseñas que la prensa local ha escrito sobre el espacio.

“El proceso hace a la gente pensar en las cosas que tiene” explica Debora Fischkandl, directora de La Boutique Sans  Argent, se trata de un espacio “donde puedes encontrar a gente, discutir; un espacio para el regalo y la generosidad”. En definitiva un ejercicio de reflexión que busca otras formas de relacionarnos con los objetos. Desde Siga Siga preparan también talleres gratuitos de coser y reciclar para seguir ofreciendo alternativas de consumo y compra.

Vía Refinery 29.

siga_siga_02

Temas que te pueden interesar: , , , , , ,

  • helena

    La iniciativa me parece genial y es impresionante la publicidad que está teniendo la Boutiguqe Sans Argent. Fui la semana pasada y por desgracia tengo que decir que es muy pequeña y con pocas cosas, además de cosas no muy útiles… Supongo que requiere un tiempo :/