El nacimiento de Efímero

by Maike Moncayo,

Moda y arte se van acercando cada vez más, creando nuevas intersecciones que imposibilitan delimitar una disciplina de la otra. Pero mientras el arte, en principio, goza de libertad absoluta, la moda, por más vanguardista, siempre tiene que rendir cuentas a la pretensión de la utilidad y a las exigencias de un mercado voraz. Sin embargo, poco a poco, jóvenes diseñadores y marcas emergentes están encontrando nuevas vías creativas de responder ante esas exigencias. Abriéndose nichos dirigidos a una nueva clase de consumidores con ganas de poner su dinero en proyectos originales y marcas con visión. Y son cada vez más los diseñadores y jóvenes emprendedores que son conscientes de la necesidad de hacer cambios en la manera de producir, distribuir y consumir moda.

To die is to live forever

Uno de esos proyectos es Efímero, una marca que nace en Barcelona en el 2013 y morirá en el 2017, como nos cuenta Lisi Lluch, junto a Alex Fernandez-Cruz Soldevila, cabeza de la agencia de comunicación creativa frescota y creadora de este interesante experimento. Acudimos al “nacimiento” de la marca, que se celebraba en su tienda Pop-up en el Paseo de Gracia 53 en Barcelona la semana pasada, donde se presentaba su primera colección de camisetas. Una edición limitada de 245 piezas hechas de algodón orgánico y estampadas a mano con tintes ecológicos, esta primera tirada cuenta con la colaboración de 12 artistas internacionales. Entre ellos, el siempre ácido Ian Stevenson, la ilustradora francesa Caroline Selmes y Mogu Takahashi desde Japón, que aportaron un estampado exclusivo con su interpretación del concepto del “Nacimiento”. Un gesto que le otorga a cada camiseta el valor de un objeto de colección y que, por ello, viene con su certificado de autenticidad, como una verídica obra de arte.

Y es que la autenticidad y originalidad en la moda, sin lugar a dudas, forman parte del futuro de la moda, como nos comentaba Lisi. Un proceso que se lleva cociendo ya desde años y que con la explosión de las colaboraciones artísticas en la moda, por un lado, y el auge del estilo personal, por otro, no ha hecho más que acelerarse. Pero también el retorno a formas de producción artesanales, como lo es la serigrafía, devuelven a la moda un toque personal e irrepetible, ya que hechas a mano, estas piezas siempre se mantendrán al margen de la uniformidad de la producción industrial. Quedan tres estaciones más en el ciclo de esta marca, hasta llegar a su muerte. De momento, estará a la venta su primera colección en su Pop-Up durante el mes de enero, y a través de su página web.