¿Cuántos árboles hay en tu armario?

by Alba Correa,

biomimicry
Biomimicry. Proyecto de diseño de Stefanie Nieuwenhuyse realizado con madera reciclada.

Si te has parado a pensar alguna vez en la respuesta a la pregunta que encabeza este texto, sin duda debes felicitarte por tu nivel de consciencia ambiental, y es que la mayoría vivimos ajenos al impacto que nuestros hábitos de consumo ejercen sobre la Naturaleza en general y las zonas forestales en particular. Las tendencias son grandes culpables de ello, y no sólo en moda, regiones en Indonesia, África Central y Amazonas están siendo destruidas para las plantaciones de cultivos que son tendencia en alimentación como la soja y el aceite de palma.

La moda también tiene su parte de culpa, pues las fibras vegetales son fundamentales en las producciones masivas. Si tienes prendas en el armario de alguno de los grandes grupos de fast fashion te animamos a hacer un simple ejercicio: busca en las etiquetas (¡aquellas que no hayas cortado!) la composición del tejido. Seguramente encontrarás repetidamente algodón o lino, pero también fibras artificiales celulósicas como viscosa, que requieren de la tala de árboles para su producción.

La ONG Canopy (entre sus méritos, hacer Harry Potter libro de deforestación sostenible) estima que 100 millones de árboles al año son talados para la fabricación de tejido. Las fibras artificiales como el rayón, la viscosa (realmente otro tipo de rayón pero con resultado mate) o el lyocell (conocido popularmente como antelina) no son fibras sintéticas como la gente tiende a pensar sino celulósicas, de origen natural. La pulpa de los árboles se vierte en unos molinos y la fibra se obtiene como resultado de un proceso de transformación química.

Todos estos procesos, elevados a la escala de producción que requiere nuestro ritmo de consumo de prendas de moda, acelera vertiginosamente la deforestación del planeta. Los bosques acogen al 80% de la biodiversidad en el mundo. Además, el oxígeno es necesario para nuestros organismos, es por ello que se les llama el pulmón del planeta. La deforestación está acelerando el cambio climático, siendo responsable de 3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono expulsadas a la atmósfera en un año, lo  que equivale a 600 millones de coches siendo conducidos durante un año (dos veces los coches que hay en EEUU).

Sin embargo, la deforestación sostenible es una opción viable a la que podemos encaminarnos. Existen empresas especializadas en la Responsabilidad Social Corporativa en materia ambiental. Estas empresas trabajan en proyectos de creación de bosques, se ocupan de la recuperación de espacios biodegradados y de la gestión ambiental. Es posible para un bosque obtener el certificado de sostenibilidad si reúne lascondiciones de explotación adecuadas, y esto se aplica también a la explotación de bosques para la industria textil.

paperdress
El vestido de papel fue una atrevida tendencia durante los años 60.

El caso de Finlandia es significativo y un ejemplo a seguir. En un artículo de El País de 2009, Carmen Mañana lo explicaba. Finlandia tiene 23 millones de hectáreas de bosque y el 95% de estos son sostenibles (frente al  7% del que escasamente puede presumir España) y, sin embargo, la mayoría de este terreno está en manos privadas. Uno de cada cinco finlandeses es propietario de una porción de bosque. A pesar de ello vallar su terreno les está prohibido y por ley han de permitir la entrada casi hasta los límites de la vivienda a las personas que quieran recoger bayas y hongos, base de la comida finlandesa. Como propietarios contraen la obligación de mantener el bosque limpio y cuidado.

Sería ingenuo por nuestra parte pensar que los países cuya materia verde es explotada por la industria de la moda tuviesen hoy una opción real de adaptar el modelo de deforestación controlada de Finlandia, pero también es engañarse el pensar que como usuarios y consumidores de moda no tenemos ningún margen de acción en esto. Como siempre nuestro papel es similar al de un pequeño accionista, el gesto de nuestra compra es más significativo de lo que pensamos. Regular nuestros ritmos de consumo puede ser un pequeño gran paso mediante el que hacer nuestra forma de vida más respetuosa con el planeta y nuestros recursos naturales. El futuro de la moda será verde o  no será, y la revolución habrá de comenzar con compromisos individuales.

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  • slowfashionuy

    Muy interesante!. Y muy buena información.
    Si les interesa el slow fashion pueden entrar a mi blog!.
    Saludos