Diseñar con desperdicios: 3 marcas que están logrando lo imposible

by Raquel Bueno,

Fashion Revolution
© Fashion Revolution.

Fashion Revolution publicó hace apenas un par de meses una lista –curada por la experta en moda ética Sass Brown para el fanzine LOVED CLOTHES LAST– de siete marcas del mundo de la moda que estaban consiguiendo aquello que hace no tanto tiempo parecía completamente imposible: diseñar y crear prendas con desperdicios, de forma innovadora y absolutamente emocionante. Y es que al final la moda, en tal que arte, debería ser eso: pura emoción. Os descubrimos a continuación una selección de nuestras tres marcas favoritas.

Bethany Williams

© Bethany Williams.

Bethany Williams

Bethany Williams confía en que los problemas sociales y medioambientales van de la mano, y en que explorando la conexión entre ambos conflictos podemos encontrar soluciones de diseño innovadoras para hacer del planeta que habitamos un lugar más sostenible para todos. Cada una de sus prendas es completamente sostenible y está hecha en el Reino Unido, y la finalidad última de su firma es trabajar en los diferentes espacios sociales de su comunidad para intentar lograr el cambio a través de la promoción de los beneficios económicos a la caridad y favoreciendo así un ciclo de intercambio capaz de retroalimentarse. Para su colección Women of Change, por ejemplo, la firma colaboró con TIH Models, una agencia de modelos que da apoyo a los jóvenes sin techo de la ciudad de Londres, contratando a dos modelos sin techo y desempleados de la capital británica. Y para su colección actual Breadline, la marca ha querido subrayar y ayudar a buscar soluciones a la hambruna secreta en el Reino Unido trabajando codo con codo con el Vauxhall Food Bank y la cadena de supermercados Tesco. La colección ha sido el fruto de esta colaboración creada con sobras alimentarias y cartón reciclado, y un 30% de los beneficios serán donados a dicho banco de alimentos. Además, las prendas han sido elaboradas a través de técnicas artesanales tradicionales y trabajando de la mano de artesanos locales aprovechando la superficie de estos materiales de desecho para crear nuevos tejidos, impresos y bordados hechos a mano. La muestra definitiva de que la moda, sin duda alguna, puede contribuir a hacer un mundo mejor.

Ecoalf

© Ecoalf.

Ecoalf

Esta marca española nació en 2009 de la frustración de sus creadores por el uso excesivo de los recursos naturales de la Tierra y la ingente cantidad de desperdicios producidos por los países industrializados. Se basa en los pilares fundamentales del reciclaje y su objetivo, en palabras de su fundador Javier Goyeneche, “era fabricar la primera generación de productos de moda realizados con materiales reciclados de la misma calidad, diseño y propiedades técnicas que los mejores productos no reciclados”. De esta forma, Ecoalf ha logrado demostrar que no es necesario seguir con el abuso indiscriminado de los recursos naturales del planeta para hacer moda; ésta también puede hacerse con botellas de plástico, algodón y neumáticos reciclados, pasando por las redes de pesca abandonadas, el café postconsumo o los restos de lana. Su compromiso con la sociedad, y aquello que corre por su ADN desde sus orígenes, es reducir el impacto negativo de la industria de la moda y el maltrato actual de nuestros ecosistemas a través de diferentes tipos de procesos de innovación sostenible. Y lo está haciendo: desde 2016 ha recuperado 200 toneladas de basura marina del fondo del mar mediterráneo y ha reciclado hasta 90 toneladas de redes de pesca abandonadas y 5 millones de botellas de plástico. La firma, además, ha colaborado con marcas de tanto calibre como Apple o Swatch, y hasta hizo una colección cápsula en colaboración con la diseñadora Sybilla para la temporada A/W del pasado año 2017. De nuevo, y al igual que Bethany Williams, la marca ha convertido aquello que hace nada nos parecía imposible en realidad. Y sí, ambas son algunos de los héroes modernos de nuestros días.

Re;code

Parte de la colección S/S 2018 de Re;code. © Re;code.

Re;code

Re;code es una marca coreana especializada en el arte del upcycling. O lo que es lo mismo: en el proceso de reutilizar de forma creativa y transformar subproductos, materiales de desecho y todos aquellos productos que han perdido su utilidad en nuevos materiales y productos de mayor calidad y valor medioambiental. De convertir aquello que ha sido rechazado en algo útil y, por qué no, también bonito. Cada una de las piezas de su colección contiene su propia historia de vida y la firma es capaz de transformar las prendas de algo inicialmente considerado como desperdicio en otra cosa completamente diferente y llena de valor. Además, trabaja en colaboración de discapacitados mentales y las tiendas Goodwill para deconstruir materiales rescatados y reinterpretarlos a través del diseño: “Desmontamos y re-comercializamos productos ya hechos. A la gente le puede sorprender que utilicemos materiales industriales como cubre asientos, airbags y forros de tela que conforman el interior de un coche, desechos que se obtienen de nuestras compañías hermanas dentro del grupo Kolon, para diseñar chaquetas, bolsos y fundas para portátiles”. Una nueva lección de humanidad, en definitiva, que se propone hacernos entender de una vez por todas que hasta los objetos y materiales que tiramos a la basura merecen una segunda oportunidad. ¿Y es que no la merecemos todos, en el fondo?