Construyendo la industria del futuro: así son los ganadores del último certamen del BIAAF

by Raquel Bueno,

EXPOSICIÓN-2663
© Todas las imágenes por cortesía de Txetxu Berruezo para BIAAF.

BIAAF (Bilbao International Art and Fashion) es una plataforma dedicada a descubrir, apoyar y lanzar diseñadores emergentes de moda de todo el mundo que demuestren en sus creaciones altas dosis de talento, innovación y creatividad. A lo largo de sus ediciones, la organización ha detectado talento local e internacional, y aspira a ser tractor de empresas creativas en Bizkaia con el apoyo estratégico del Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia, dos agentes clave para impulsar las industrias creativas en la región. En los últimos años, la plataforma –que ya es considerada como uno de los certámenes de moda con mayor proyección de nuestro país– ha logrado generar una alianza público-privada para facilitar el uso del diseño como vía para lograr un desarrollo económico sostenible; y parece que esta edición ha batido todos los récords con 1.673 inscritos provenientes de 90 países de todo el mundo.

Desde sus inicios, BIAAF desplegó una estrategia internacional sin precedentes visitando países como Japón, Israel, Estados Unidos y América del Sur; fortaleciendo en cada edición sus alianzas estratégicas en el ámbito de la educación, la cultura y la empresa. Además, lidera los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas) en el campo del diseño emergente gracias a sus estrategias y acciones centradas en la educación de calidad y el emprendimiento; y su reto consiste en dar oportunidades de negocio a diseñadores emergentes locales e internacionales. Conocemos hoy a los ganadores de la sexta edición de los premios, entre los que se encuentran una colombiana y un británico, que tendrán ahora acceso a proyectos de formación en las universidades de diseño más prestigiosas del mundo.

Gabriela Grajales

Ganadora de la Categoría A: Mejor prenda de vestir

EXPOSICIÓN GABRIELA-1185

Tu colección Proteo se basa en texturas geométricas y coloridas que permiten readaptar material tóxico para el planeta como las cápsulas de Nespresso. ¿Piensas que confeccionar moda con este tipo de materiales podría ser una de las salidas a la emergencia medioambiental actual? Nespresso actualmente cuenta con puntos de reciclaje para sus cápsulas. Las reutilizan para convertirlas en otros objetos como cuadros de bicicleta, piezas de coche o parte de una lata de bebida, pero este tipo de materiales no han sido muy explorados en la moda. Pienso que lo más cercano que se ha implementado son las fibras de plástico reciclado en impresión 3D. Las cápsulas podrían adaptarse a la moda fácilmente mejorando su manipulación y la forma en que se construye la prenda para que ésta sea más duradera y resistente, pero las cápsulas en particular son un material muy moldeable y agradable estéticamente que perfectamente se puede reutilizar en prendas de vestir y accesorios, la clave está en el buen diseño y confección. Esto se aplica no solo a las cápsulas, sino a todo el material reciclable.

¿De dónde surge tu interés por la sostenibilidad y por qué decidiste incorporarlo a tu práctica? Hay muchas cosas que pasamos por alto en nuestro día a día porque tal vez las consideramos insignificantes o simplemente porque ya son rutinarias. En Colombia (mi país natal), solía tomar café de la forma tradicional y no conocía las cápsulas de café. Al llegar a España las vi por primera vez y al principio me parecían innecesarias, pero luego entendí que es la forma más rápida y práctica de prepararte un café cuando no dispones de mucho tiempo, así que empecé a consumirlas. Noté que acumulábamos una gran cantidad y sentí la necesidad de reutilizarlas y no tirarlas a la basura como solía hacerlo. A partir de este momento empiezo a manipularlas y a crear diversas texturas y formas enfocadas siempre a la indumentaria. Proteo surge por la necesidad de reutilizar los materiales que más se desechan en mi hogar y de servir como puente para concienciar a las personas, para que observen lo que tiran y se replanteen que gran parte de desechos podrían ser rediseñados o reutilizados.

EXPOSICIÓN-2886

¿Presenta algún tipo de dificultad añadida el hecho de trabajar con este tipo de materiales en lugar de los tradicionales? Como decía anteriormente, si se quiere implementar este material en el vestir del día a día, hay que trabajar más en la forma de manipular o transformar el material, ya que su base es aluminio y podría lastimar la piel. Pero estoy segura de que hay muchas formas de solucionarlo, es cuestión de prueba y error.

¿Con qué otros materiales reciclados has trabajado y con cuáles te gustaría empezar a trabajar? Siempre me he sentido atraída por la tecnología y los conceptos futuristas aplicados en la moda. Hace un tiempo desarrollé un prototipo de textil hecho a base de fécula de patata, un textil biodegradable. Me gustaría mucho seguir desarrollando este proyecto, para ello debo formar un equipo ya que lo que he hecho ha sido muy casero pero el resultado es interesante. Mientras rescataba basura de mi casa, también utilicé botellas de plástico, ¡tienen muchísimas posibilidades de transformación y pienso que podrían diseñarse accesorios y vestidos maravillosos!

Los principios constructivos del mosaico islámico y el carácter transformador de un ser mitológico marino son también una constante en tu colección. ¿De dónde nace tu interés por estos conceptos y cómo decidiste incorporarlos en la colección? De Proteo me cautivó el concepto de transformación, de mimetizarse con el entorno para que nadie note su presencia y de adaptarse a un lugar, asociando esto directamente con el material y el reciclaje. El mosaico islámico lo usé como inspiración y técnica constructiva porque siempre me he sentido atraída por este arte y por su historia. Los árabes implementaban su arte en los territorios que iban conquistando, rescatando cosas de anteriores culturas siempre adaptándolas a la suya. También me atrajo la importancia que tiene para ellos la geometría, los símbolos y el color. La forma perfecta es el círculo. Se utiliza como patrón que permite crear otros motivos. Aprovechando los colores brillantes y la forma de las cápsulas pude interpretar los motivos del arte islámico. Encontré apropiado trabajar a partir de estas temáticas y conceptos que apuntan hacia la transformación y readaptación.

Valorar nuestras prendas es fundamental.

¿Cómo podemos diseñar y producir moda de forma más responsable? Usando la totalidad de los textiles, trabajar con materiales orgánicos o más amigables con el planeta, usar colorantes naturales, educar más al usuario y enseñarle todo el trabajo que hay detrás de cada prenda, valorar nuestras prendas es fundamental.

¿Y cómo consumidores? ¿Qué podemos hacer para favorecer la sostenibilidad en la industria? Comprando y apoyando a los diseñadores locales, a las marcas que no producen colecciones en grandes cantidades (fast fashion) y a las marcas sostenibles. Pensar que no solo estás contribuyendo a la moda sostenible sino que estás adquiriendo una prenda auténtica. Iniciativas como BIAAF son geniales porque por un lado apoyan a jóvenes creadores impulsando con fuerza el diseño como palanca de crecimiento económico sostenible y, por otro lado, gracias a sus distintos proyectos nos hace reflexionar sobre temas clave para la industria como la sostenibilidad, la innovación o la tecnología.

Jimmy Junichi

Ganador de la Categoría B: Mejor accesorio

JIMMY JUNICHI

Tu colección Reconstrucción tiene como intención rediseñar el zapato clásico con una nueva construcción del mismo, manteniendo métodos artesanos en la confección. En la era de la tecnología, ¿por qué piensas que es importante mantener con vida la artesanía? ¿Se trata de dos conceptos contradictorios o pueden convivir en paz?

Como ya describió en 1936 Walter Benjamin, “en la era de la reproducción mecánica, el arte había perdido su esencia”, y como resultado de las innovaciones tecnológicas, nosotros, especialmente los diseñadores, tratamos de encontrar el valor humano compitiendo con la creatividad desarrollada por la tecnología (en un futuro muy cercano competiremos a nivel creativo con máquinas basadas en inteligencia artificial). Hasta cierto punto, los avances tecnológicos contribuyen a la democratización de la cultura, reduciendo los costes para participar tanto en la creación como en la distribución y consumo. Gracias al mundo interconectado en el que vivimos conocí BIAAF, la plataforma que ha logrado democratizar el diseño emergente en moda apoyando el talento sin restricciones. Con las nuevas tecnologías y plataformas como BIAAF todos podemos desarrollar nuestro potencial artístico.

¿Cuál ha sido el momento más complicado a lo largo de todo el proceso creativo? Cuando trabajas en equipo, el momento más complicado del proceso se produce cuando cada uno expone sus ideas ya que cada uno tiene un gusto personal, estilo y lenguaje de diseño diferente. Personalmente, no creo en la utilidad de las batallas de ideas sino en cómo entre todos podemos dar una vuelta a un concepto para hacerlo tremendamente atractivo y práctico para el usuario. El buen diseño debe desafiar la imaginación y la definición, la mejor o incluso la peor idea con algún giro hace que las creaciones sean únicas y radicales.

El buen diseño debe desafiar la imaginación y la definición. Un buen producto debe mejorar con el paso del tiempo.

EXPOSICIÓN-2907

La colección, asimismo, hace uso de piel de becerro curtida de manera vegetal, láminas de polietileno modelable, resina epoxi, laca y endurecedor de cuero. En un momento en que cada vez es más larga la lista de firmas de alta costura que abandonan las pieles animales, ¿crees que tiene sentido seguir utilizando este tipo de materiales? En primer lugar, me gustaría separar piel y pieles (leather and fur). En mi colección he trabajado con piel de pantorrilla de becerro la cual he curtido de manera vegetal que reduce considerablemente el impacto en el medioambiente, frente a otros procesos más contaminantes. A diferencia de las pieles (como el visón) el cuero utilizado es un subproducto de la ternera. Si todas las personas fueran vegetarianas y dejaran de comer carne, podría tener sentido, pero mientras tanto debemos utilizar el cuero teniendo un profundo respeto a los animales.

¿Qué tres cualidades debe tener un buen accesorio? No ocurre solo con los accesorios. En general, un buen producto debe hacer a su dueño feliz no solo a corto plazo, sino que debe ser un enriquecimiento personal y también a nivel estético. Un buen producto debe perdurar en el tiempo y es el consumidor el que añade un valor emocional, un sentimiento a ese producto. Los arañazos, cicatrices o manchas en un producto son el resultado del uso del consumidor, de su vida. Además, cabe destacar que un buen producto debe mejorar con el paso del tiempo.

Eneko Iturbe

Ganador de la Categoría Especial: Mejor diseñador emergente vasco 

ENEKO ITURBE

Recientemente afirmaste que no entiendes la moda si no se concibe desde un enfoque artístico y creativo. ¿Qué significan para ti el arte y la creatividad y por qué son imprescindibles en la moda? Una colección con un enfoque artístico y creativo es el claro ejemplo de que el diseñador es una persona formada, que ha pensado y dado muchas vueltas para crear un concepto. Es fundamental que los artistas teoricemos y nuestra perspectiva sea amplia. Una colección no nace del coser, del patronaje, de unos bocetos, sino de una idea global. “Más vale una idea en la cabeza que una obra en la pared”. Este es el motivo por el que decidí inscribirme al certamen internacional de BIAAF ya que es el único concurso en Europa de diseño emergente en el que todos los diseños deben estar inspirados en el arte, eso supone que la exigencia es mucho mayor que realizar una prenda, es pensar un concepto creativo, vincularlo con la cultura, proyectar y finalmente llevarlo a la práctica a través del diseño y el patronaje.

Comentabas también que este hecho dificulta la apertura de puertas en un mundo donde prima la rentabilidad. ¿Piensas que la moda se ha vendido definitivamente al mercado? Creo que la moda ha abierto caminos a personas que no podían ser parte de ella y eso está muy bien, pero sigue siendo todavía algo frívolo para muchas personas que lo ven desde un punto de vista muy cerrado. En la moda todos tenemos cabida y también hay personas con el objetivo de trabajar la moda como escultura, obra de arte, y esta vía es más difícil, ya que a priori no es tan rentable. En mi opinión, todos tenemos que ayudarnos y respetarnos. La moda comercial no es ni mejor ni peor que la moda artística, es simplemente diferente, ya que aunque la disciplina sea la misma, la finalidad es completamente distinta.

La moda comercial no es ni mejor ni peor que la moda artística, es simplemente diferente. Aunque la disciplina sea la misma, la finalidad es completamente distinta.

EXPOSICIÓN-2770

¿Cómo podemos dar un paso atrás y recuperarla como forma de arte? Creo que el gran reto de la industria de la moda son los tiempos. Vivimos en una sociedad muy exigente donde prima la inmediatez y se premian los precios más bajos. La consecuencia directa es una moda muy poco sostenible y poco ética, todos nos quejamos de este problema sin embargo si queremos mejorarlo debemos tomar consciencia y hacer un ejercicio de responsabilidad desde las empresas y también desde los consumidores. En verdad todos conocemos la teoría pero no veo un interés real en ambas partes (empresas y consumidores) de querer mejorarlo ya que las posiciones son muy cómodas. Las dos partes salen ganando.

Inspirada en la obra pictórica del artista Vaquero Palacios, tu colección Terre incorpora líneas clásicas con guiños tradicionales en lo que acaba por ser un trabajo contemporáneo. ¿Por qué es tan importante conservar la tradición y cómo podemos hacer que conviva con la modernidad? Para tirar hacia adelante es imprescindible saber de dónde o cómo nace eso. O reconocer las siluetas y las creaciones de los modistos históricos. Eso es muy enriquecedor. Escuchar a la gente mayor y aprender las técnicas manuales de la confección, el patronaje o el textil. El buen hacer se está perdiendo y se debe conservar, por un bien propio. Debemos intentar ser diseñadores multidisciplinares, polifacéticos y completos.