¿Cómo hacer que la industria del calzado sea más sostenible?

by Laura Cadenas,

Calzado de la marca Natural World
Calzado de la marca Natural World

Hemos hablado en diversas ocasiones sobre la necesidad de una industria de la moda–segunda más contaminante del mundo–más ética. Iniciativas como Fashion Revolution, cuya lucha consiste en lograr el compromiso y respeto social y medioambiental de la marcas, y firmas como Stella McCartney, reconocidas por hacer bandera de la moda sostenible, parecen estar dispuestas a asumir el reto. De la concienciación real del sector y del consumidor dependerá su consecución.

El sector del calzado, clave en la industria de la moda, no escapa de este abusivo modelo productivo en el que impera la alta contaminación, el uso indiscriminado de recursos y la vulneración de derechos laborales. Con  motivo de la campaña global “Cambia tus zapatos”, creada para impulsar una mayor transparencia en la industria del calzado y potenciar un producción comprometida, el portal Fashion United habló con 4 marcas españolas (Natural World, Slowwalk, Mireia Playà y Slowers) que demuestran que elaborar un calzado sostenible es, además de necesario, posible. Compartimos sus tres claves.

Garantizar la responsabilidad social y medioambiental

Prescindir de productos químicos, en su mayoría altamente contaminantes, y emplear materias primas sostenibles marcará la diferencia. Empresas dedicadas al calzado como Natural World optan por usar en su producción algodón 100%orgánico, caucho natural y un tintado que prescinde de sustancias químicas.En la misma línea se encuentra la firma Slowwalk.“El proceso de desarrollo y fabricación de nuestro calzado se realiza a mano y de forma artesanal, lo que redunda en la disminución de emisiones de CO2. De igual modo, los materiales utilizados en la producción, son naturales, reciclables y eco-friendly siguiendo un modelo sostenible y responsable con la sociedad y el medio ambiente”, declaraba a Fashion United Juan Caparrós, CEO de Slowwalk. Por supuesto, una industria del calzado sostenible requiere de la garantía de los derechos de los trabajadores implicados en su producción. Entre las peticiones de la iniciativa “Cambia tus zapatos” está el cumplimiento demostrable por parte de las empresas del respeto a los derechos humanos, garantizando sueldos dignos y condiciones laborales seguras.

Zapatillas de Slowwalk
Zapatillas de Slowwalk

Control de los proveedores

Según datos de Setem, organización promotora en España de la campaña “Cambia tus zapatos”, en 2013 se produjeron más de 22.000 millones de pares de calzado, de los cuales el 87% se fabricó en países asiáticos, beneficiándose de su  permisiva legislación, tanto social como medioambiental. En este sentido, la producción local es un buen antídoto para acabar con la fabricación irresponsable. Optar por cadenas de producción cortas ayudará a ejercen un mayor control sobre los proveedores, facilitando la vigilancia de sus procesos y, por tanto, garantizando que cumplen los estándares de protección social y medioambiental. Un ejemplo de calzado responsable y local lo encontramos en la firma Mireia Playà, especializada en zapatos veganos. Todos sus pares son diseñados en Barcelona y producidos en fábricas de Alicante, donde los distribuidores de la zona son cuidadosamente seleccionados. La marca Slowers también ha optado por la responsabilidad como modelo. “En nuestro caso el diseño tiene un gran peso en el proceso porque incluye la búsqueda de materiales que se adapten a nuestras exigencias: orgánicos y veganos. Un vez finalizado el proceso de fabricación distribuimos desde nuestras oficinas en Morella, así que podemos decir que producimos localmente”, contaba a FashionUnited la fundadora de la marca, María Ripollés.

Modelo Caritina de Mireia Playà
Modelo Caritina de Mireia Playà

Transparencia

Hasta ahora las cadenas de suministro textil han sido invisibles, pero la creciente concienciación y responsabilidad por parte de los consumidores está obligando a las empresas a informar sobre el origen de sus productos. Mirar la etiqueta, para algo más que ver el precio, se está convirtiendo en una práctica cada vez más habitual. Y aunque aún queda mucho recorrido–en el caso de la industria del calzado, según datos de una encuesta elaborada a comienzos de año por Nielsen, el 50% de la población europea tiene poco o ningún conocimiento sobre la producción de sus zapatos– es un primer paso para lograr una industria más sostenible. “Cuanto más publica sea la información acerca de los proveedores, el origen de las materias primas y todo lo que rodea a la elaboración de las prendas aumentarán las posibilidades de prevenir y abordar problemas relacionados con el respeto al medioambiente y la salud y seguridad de los trabajadores,” destaca Ria Kearney, consultora experta de MADE-BY, organización sin ánimo de lucro centrada en hacer de la sostenibilidad una práctica común en el mundo de la moda.

Sandalias de Slowers
Sandalias de Slowers

Vía FashionUnited