Una rotunda Brain&Beast corona una jornada genial con las propuestas de Xavi Grados y Pau Esteve

by Isabel Serra,

xavi grados
Xavi Grados. Foto: Léo Tornev

Cuarto y penúltimo día en la 080 Barcelona Fashion, que empezó de nuevo con sangre catalana: Pau Esteve y Xavi Grados encendieron la pasarela con sus colecciones. Xavi Grados se encargó de darnos el primer plato con un exquisito mar y montaña: su colección RALL. El paisaje costero ha sido el leimotiv de esta edición y en Grados lo vimos en la paleta de colores: azules marinos y tostados arena unidos por el blanco e interrumpidos tímidamente por el rosa pastel. Fue una colección dulce e infantil con tintes colegiales en mochilas y calcetines hasta media pierna, combinados con cangrejeras transparentes o en plata. El tricot y el canalé articularon la colección en una danza de texturas y volúmenes. También hubo espacio para alguna que otra transparencia inocente, sin alejarse jamás de tonos empolvados. Y todo con materiales 100% naturales como el bambú y el algodón. El look de playa se acentuaba con el efecto mojado en los peinados.

Xavi Grados. Foto: Léo Tornev
Xavi Grados. Foto: Léo Tornev

Como ya te avanzamos la semana pasada, la colección Sweat, de Pau Esteve prometía prendas que invitaban al baile en respuesta a absurdas prohibiciones de países que no toleran el baile, como Japón o Afganistán. You’ve got to fight for your right to party! Y la fiesta estaba apunto de empezar. El desfile inició con una performance que invirtió esquemas, con actores amateurs yendo de un lado a otro mientras hacían cola para una ficticia discoteca hasta que empezaron a desfilar. La comodidad cogió la sensualidad de la mano, en una colección insinuante llena de huecos y cortes entre tejidos. Una oda a la libertad de la mujer a través de la moda.

Pau-Esteve_046
Pau Esteve

Patrones arriesgados generaron prendas que combinaban tejidos opuestos – gasas, algodones y piqué – armonizando suavidad y rigidez, ligereza y pesadez. Un verdadero baile urbano con prendas sport con la marca bordada y zapatos planos. Sobresaliente fue la bomber bicolor lucida por la modelo Marian Pérez. Pau Esteve puede alardear de trabajar duro: sus técnicas son siempre artesanales: estampación, patchwork y bordados. La paleta cromática fue simple – rojo, negro y rosa – aunque combinada con maestría con algún tímido estampado.

Pau Esteve
Pau Esteve

La curiosidad del desfile fue su oda a la estética del sudor, con un casting que desfiló mojado: “El sudor de la colección es el que hay detrás de todo el trabajo que he realizado, el sudor es un lenguaje corporal muy importante, por las feromonas que lanzamos, que nos da información de que has peleado y has luchado. Pues cuando sudas es porque lo has dado todo”, confesó días antes a Itfashion.com. Concluía así una mañana intensa con un público rendido.

Pau Esteve
Pau Esteve. Foto: Léo Tornev

García Madrid hizo que una tarde de jueves se pusiera de largo con sus trajes chaqueta. El diseñador revisitó los clásicos trajes sastre en clave urbana replanteándose texturas y formas: trajes que se acortan, costuras sin acabar. Una propuesta muy estructurada de aspecto rígido que combinaba tejidos naturales – como el madrás o el retor – y tejidos tecnológicos que permitían reflejar la luz del verano.

García Madrid
García Madrid

Destacó un atrevido azul menta que recordaba inevitablemente las batas de hospital. Y pensamos que así lo quería el diseñador, pues la locura fue inspiración para su diseño. Tanto la puesta en escena como las prendas y el calzado recordaron, a ratos, un manicomio. Recurrió a la archiconocida cita de Salvador Dalí para resumir su colección: “La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco”.

García Madrid
García Madrid

Y el broche de oro lo dio la atrevida propuesta Transitional Phenomena de Brain&Beast, que no defraudó a un público fiel. Una colección soberbia.Vimos una crítica al consumismo imperante de nuestro siglo a través de un continuo desfilar de prendas que parodiaban marcas comerciales de primera línea: J&B, Nike, Hunter, Vans y Ralph Lauren entre otras. Su diseñador, Ángel Vila, dijo haberse inspirado en el poder que un objeto transicional –ejemplificado en el peluche– ejerce sobre un niño: el peluche como puente entre realidad e imaginación. Inspiración con raíz en el psicoanálisis que se materializó en un desfile espectacular, con modelos variopintos que iban desde las top models más internacionales a un enternecedor niño, que conquistó a los espectadores. Ropa atrevida, extravagante, divertida que oscilaba entre la estética vintage y la estética kitsch. Looks adornados con purpurina y detalles en látex dieron el toque glam a la colección.

Brian&Beast
Brian&Beast

Creatividad total. Puro show. Nos quedamos con un look con un claro trasfondo crítico, aunque en clave irónica y jocosa: una modelo desfila descalza con los pies vendados y sangre en los tobillos, con unos vertiginosos tacones rojos en la mano. Un “Evil’s” estampado en la camiseta caricaturizaba la marca que todo el mundo conocerá si reordena las letras. El maquillaje complementaba el mensaje: exagerado, rozando lo grotesco. El público se rindió a sus pies en un aplauso que se quedó corto. La semana toca su fin y lo hace con estos maravillosos desfiles.

 

Brian&Beast
Brian&Beast
Brian&Beast
Brian&Beast
Brian&Beast
Brian&Beast