080 Barcelona Manuel Bolaño

by Estel Vilaseca,

Una de las cosas que más me gustan de Manuel Bolaño es la maraña de referencias con las que diseña sus prendas. Con espíritu literario cada nueva colección escribe un nuevo capítulo de su biografía. En ese relato personal añade un montón de citas. Esta vez un amigo y la nieve dorada son algunos de los paisajes que se colaron mientras sonaban las notas de una música incómoda y evocadora. Una colección sofisticada, llena de capas y matices que el diseñador resolvió con acierto. Se notaba un trabajo intenso en la combinación de tejidos, estampados y texturas fruto de la experiencia acumulada. A pesar de el barroquismo de algunos de los estilismos, los elementos se mezclaban con equilibrio y añadían información al conjunto. Me enamoro cuando me cuentan historias y me llevan de viaje y ayer Manuel lo volvió a hacer. Volé hacia Japón, visité otra vez la exposición de Yayoi Kusama en Londres, sonaron tambores de guerra y adiviné las intensas notas de una gran pasión mientras el sol se ponía en un cálido atardecer.