Carry Somers: “Revolucionamos la industria cada vez que pedimos a una marca: ¿quién hizo mi ropa?”

by Nayla Madia,

Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo

Eduardo Galeano

Carry Somers Portada

Algo está cambiando en el mundo de la moda, la sostenibilidad está cobrando cada vez más protagonismo. Cada vez son más las  personas que  están tomando conciencia de las terribles consecuencias  que tiene la moda rápida tanto para el medio ambiente como para las personas involucradas en la confesión de indumentaria. Los consumidores están cambiando sus hábitos y sus prioridades y han descubierto que a través de las redes sociales es posible generar acciones que permitan  elevar sus voces y hacerse  oír, a fin de exigirle a  las marcas  que brinden información clara y precisa respecto  de sus procesos de producción textil, para lograr un sistema de la moda  más ético, humano y ecológico.

Una de las mayores organizaciones mundiales, que ha permitido nuclear a personas que desean contribuir a lograr un cambio social positivo en materia de sostenibilidad es Fashion Revolution, el movimiento internacional creado por la diseñadora británica Carry Somers quien tras el derrumbe del edificio Rana Plaza, en el cual murieron 1.133 personas que hacían ropa para grandes cadenas comerciales, se propuso crear un organismo que permita impulsar acciones de transformación en la industria de la moda.

La incitativa se expandió a tal nivel que actualmente  Fashion Revolution  es  una red presente en 94  países que se encarga de  conectar a consumidores, diseñadores y productores para que, juntos, puedan crear comunidades de trabajo  en las que se priorice el cuidado ambiental y el comercio justo.

Gracias  al apoyo del British Council, Carry visitó Argentina  y desembarcó en la ciudad de Mar del Plata, (en el sudeste de la provincia de Buenos Aires) para  brindar una conferencia llamada La transparencia en la industria de la moda.”. A través de esta temática, la experta explicó que, como consecuencia de la falta de transparencia en la industria de la moda y de la forma en la cual las prendas se fabrican y se consumen, tanto el medio ambiente como las personas sufren.

VISIBILIZAR LA PROBLEMÁTICA

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Al comenzar la charla la diseñadora británica presentó información ligada a cómo actúa el sistema de la moda en la actualidad y señaló que existe una gran problemática debido a que “las cadenas de suministro de moda son largas y complejas.  La gran mayoría de las marcas de moda de hoy en día no son propietarias de las instalaciones de la fabricación de sus prendas, por lo que parece difícil de monitorizar o controlar las condiciones de trabajo a lo largo de la cadena de suministro.  Una marca puede realizar un pedido a un proveedor que distribuya el pedido y subcontrate el trabajo a otras fábricas, esto ocurre con regularidad, no solo en Bangladesh, sino también en toda la industria”.

Toda este procedimiento permanece oculto  y eso genera que no se tome consciencia de que cada prenda  que se compra no surge de la nada sino que antes de que llegue a las tiendas de ropa y luego a nuestro armario,  existió primero un largo proceso de producción en el cual  estuvieron involucradas durante muchas horas  personas en diversas partes del mundo bajo condiciones insalubres y sin un salario justo. Tal como detalló Somerslas personas que trabajan en la cadena de suministro se vuelven invisibles en este proceso”.

Al no estar disponible la información sobre los mecanismos que intervienen el sistema de producción textil que engloba a la industria de la moda a nivel mundial, según expuso Carry “el público no tiene manera de saber si las políticas y los procedimientos de las marcas son correctas y si mejoran las condicione de vida de las personas que fabrican la ropa. En  muchos casos los trabajadores no tienen la posibilidad de negociar sus salarios y condiciones”.

HACIA UN CAMBIO DE PARADIGMA

Carry detalló que para concientizar sobre esta cuestión y contribuir a generar una transformación  en el sistema de la moda que permita  una mayor regulación, transparencia y responsabilidad en la cadena de suministro, en el mes de Abril, Fashion Revolution publicó el “Índice de Transparencia de la Moda”, un estudio que permitió clasificar a las 100 marcas de moda más grandes del mundo y estudiar aspectos ligados a sus proveedores , sus políticas y sus prácticas en torno a las cadenas productivas , a partir de la información que esas empresas divulgan. Los resultados del estudio revelaron que la puntuación media para todas las marcas en el Índice de Transparencia de la Moda fue 49% de 250. Sólo 8 marcas superaron el 40% y ninguna marca superó el 50%.

En base a ello, según Somers: “El índice de transparencia  de la moda nos brinda  información respecto de la ropa que compramos y usamos, y nos permite saber cómo las marcas han sido hechas,  con quien, bajo qué condiciones,  a que costos y conocer sobre las personas que están detrás de la ropa que usamos. Nos estamos moviendo hacia una nueva era. Las marcas están empezando a revelar más información sobre sus prácticas. Todavía hay un largo camino por recorrer, pero estas listas son un excelente comienzo, ya que ayudan a todos quienes nos encanta y nos preocupamos por la moda para ser más partícipes en hacer que la industria sea más responsable”.

A su vez, la fundadora y directora global de Fashion Revolution interpeló a la audiencia con la pregunta “¿Cómo podemos adelantar el cambio en la Industria? “, según Carry: “Fashion Revolution cree que las leyes y regulaciones son claves para transformar la industria de la moda. Existen estándares internacionales establecidos por organizaciones como Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo, algunos países incluso tienen salarios dignos, derechos laborales y protecciones ambientales escritos en su Constitución, sin embargo, a menudo la aplicación de estas leyes está ausente, es débil. Esto tiene que cambiar. Nos gustaría ver que los gobiernos hagan a las compañías y a sus ejecutivos, legalmente responsables de lo que pasa en sus cadenas de suministro, independientemente de si la empresa tiene control directo, o los abusos ocurren en otro país. También se necesita que los gobiernos requieran legalmente que las marcas hagan públicas sus listas de proveedores y la información social y ambiental, utilizando un marco común. Sin esto, las marcas seguirán ofreciendo de buena gana información seleccionada y en cualquier formato.”

Otro aspecto que la diseñadora británica señaló como cuestión fundamental para una transformación, implica impulsar redes de trabajo colectivas, ya que el cambio debe ser en conjunto, porque tal como explicó Somers: “ninguna marca, ni siquiera la mejor de las marcas va cambiar la industria sola, porque por sí sola no puede resolver los problemas sistémicos de la industria, por ello las marcas también deben vincularse e involucrarse con sindicatos, ONGS, iniciativas y actores que permitan y aseguren  que los trabajadores tengan el derecho de negociar un salario justo con el que puedan vivir”.

FASHION REVOLUTION: UNIÓN, ACCIÓN Y TRANSFORMACIÓN MUNDIAL

Fashion Revolution 01

Carry también reveló las acciones en las que actualmente está trabajando Fashion Revolution  y detalló que “este año uno de nuestros  proyectos más grandes  es “El diario de los trabajadores de la moda”, estamos haciendo un estudio a través de investigadores de campo que están encuestando a  trabajadores en Bangladesh, Camboya  e India. Durante 12 meses los investigadores visitan al mismo grupo de trabajadores de la confesión semanalmente, toman contacto con ellos para  registrar aspectos de sus vidas, como invierten su tiempo diario y si registran  algún tipo de lesiones o dolencias mientras están en la fábrica”

Este tipo de estudio es sumamente necesario debido a que como expuso la diseñadora: “Los datos son impactantes, el 40% de los trabajadores encuestados mencionaron que han visto un incendio en las fabricas. Cada día se ha convertido en un riesgo para las personas que fabrican nuestra ropa. Estas investigaciones son importantes porque permiten entender que las decisiones que toman las marcas  afectan las vidas de los trabajadores de la confesión”.

A su vez, Somers también hizo referencia a los impactos que ha tenido el movimiento Fashion Revolution alrededor del mundo y especialmente en América Latina y señaló que “en más de 90 países hemos alentado a los amantes de la moda a ser más curiosos sobre las historias detrás de la ropa que llevan y hemos tenido una gran repercusión en América Latina. El impacto del colapso de la fabrica Rana Plaza ha producido una nueva generación de jóvenes revolucionarios de la moda, que están dispuestos a interpelar a las marcas y conocer las historias sobre quienes fabricaron sus prendas y  cuáles son sus salarios y condiciones de trabajos”.

EL PODER DE LOS CONSUMIDORES

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Finalmente, Carry sostuvo que otra forma de adelantar el cambio en el sistema de la moda hacia un proceso más transparente implica que los consumidores tomen consciencia de que tienen el poder de transformar la industria y para ello deben  animarse a interpelar a las marcas. En base a ello,  Somers hizo hincapié en la iniciativa que promueve Fashion Revolution a través de las redes sociales, la cual invita a los consumidores de todas partes del mundo a que suban fotografías de las prendas que visten a las redes sociales y bajo el hashtag #quienhizomiropa o #whomademyclothes etiqueten a las marcas para que puedan brindar respuesta sobre cómo llevan a cabo el desarrollo de su producción textil.

A su vez, Somers alentó al público presente y expuso que “son muchas las maneras en que los consumidores y las marcas pueden accionar: revolucionamos la industria de la moda cada vez que le pedimos  a una marca saber ¿Quién hizo mi ropa? y preguntamos acerca de las historias de nuestras prendas, hablamos con otros sobre ellas y lo compartimos en la web. Según detalló la especialista “Tenemos el derecho de saber que nuestro dinero no está apoyando la explotación, no está violando los derechos humanos y que no está impulsando la destrucción medio ambiental, es por ello que la transparencia es esencial. Es necesario que las marcas reconozcan públicamente a las personas que hacen la ropa. Responder a la pregunta: ¿quién hizo mi ropa? - requiere transparencia por parte de la marcas y esto demuestra honestidad, comunicación, apertura y rendición de cuentas. Esta información permite a su vez ponerse a disposición del consumidor de una manera que comience a reconstruir la confianza pública en la industria de la moda”.

Finalmente la diseñadora expresó: “Todos podemos ser revolucionarios de la moda”, frente a un auditorio que con un fuerte aplauso coronó una conferencia brillante. La visita de Carry Somers a Argentina permitió dejar en claro que una mayor  transparencia en la industria de la moda permitirá establecer  un vehículo de comunicación y diálogo entre marcas y consumidores cada vez más honesto y humano.

A través de un nuevo espíritu de unión y mediante la puesta en marcha de nuevos hábitos, es posible lograr un cambio social positivo tanto para el medio ambiente como para promover una mejor calidad de vida para los trabajadores de la industria de la moda. Vivir en un mundo más justo y sostenible implica luchar por una causa que nos involucra a todos.

Nunca olvidemos que en la era de la información el conocimiento es poder. Lo importante es unirnos, actuar, participar e informarnos como consumidores. Es momento de una revolución en la moda. Cada acto sostenible que llevamos a cabo día a  día  es un gran paso para lograr un sistema de producción textil más ético, porque  parafraseando una popular frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano “Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo”.