Brain&Beast o el placer de hacer lo que te da la gana

by Isabel Serra,

Parafraseando a Alexander Mcqueen, la moda debería ser una forma de escapismo, no de esclavitud –a las tendencias, entiéndase-. Y si de algo puede presumir Brain&Beast es de hacer lo que le da la gana. Que quiere traerse su propio casting desde casa, se lo trae. Que quiere que los modelos se tomen una copa de vino en pasarela, se la toman. Que quiere pasar absolutamente de las tendencias y los clichés, pues también. “Me siento un privilegiado”. Y lo es.

El jueves por la noche le tocó cerrar la jornada (pocos cierran un día de pasarelas como Ángel Vilda, después de sus shows no se digiere nada más, ni la cerveza de después). Lo hizo con Playback Trilogy Vol. I y su ejército queer, “una especie de club de after”, decía el diseñador. Aunque no todo es fiesta. La colección disfraza de farándula una crítica hacia la industria: “un diseñador de moda en España lo tiene muy difícil para trabajar fuera del mainstream”.

Backstage Brain&Beast
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El jueves por la noche le tocó cerrar la jornada (pocos cierran un día de pasarelas como Ángel Vilda, después de sus shows no se digiere nada más, ni la cerveza de después). Lo hizo con Playback Trilogy Vol. I y su ejército queer, “una especie de club de after”, decía el diseñador. Aunque no todo es fiesta. La colección disfraza de farándula una crítica hacia la industria: “un diseñador de moda en España lo tiene muy difícil para trabajar fuera del mainstream”.

“Se concibe como un viaje hipnopómpico: un conjunto de percepciones visuales intensas, auditivas y táctiles que aparecen en el estado intermedio entre la vigilia y el sueño, cuyo vínculo con la realidad no está claro pero son experimentadas como reales”, explica la firma. Esta es la pista a seguir: cada estilismo representa un personaje con su historia y si vamos siguiendo el hilo llegamos al último look que luce el propio diseñador, vestido de negro rotundo (cara incluida): “así es como veo el futuro”. O sea, que poca broma.

Mensajes crudos de crítica, meta-referencias dignas de Duchamp (¿a alguien se le pasaron por alto los graffittis en los bolsos Lonbali, omnipresentes en la upper side de Barcelona? ¿o los corsés sobre camisas de Prada fall16?)… y muchísimo disfrute no culpable de lo absurdo.

Sus prendas se venden desde ya en la Hell Gallery de Barcelona (C/Cendra 8 bis, 08001).

Backstage Brain&Beast
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Y ahora, el desfile.

Brain&Beast
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