5 razones por las que Virgil Abloh es el diseñador del momento

by Raquel Bueno,

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Virgil Abloh tras su último desfile Fall 2018 ready-to-wear en París, a través del objetivo de Yannis Vlamos para © Indigital.tv.

Ayer se hacía pública la noticia que convertía en realidad uno de los mayores rumores de las últimas semanas: Virgil Abloh, fundador de Off-White y viejo director creativo de Kanye West, ocupará el reciente vacío de Kim Jones en Louis Vuitton y se convertirá en el nuevo director creativo de la línea masculina de la marca, propiedad del grupo LVMH y una de las más antiguas y poderosas de la industria de la moda de lujo. Abloh es el diseñador que ha sacudido los cimientos de la industria de la moda como hasta ahora la conocíamos, situando el streetwear en el más alto nivel y demostrando que éste tiene un papel obligatorio dentro de la alta costura. El año pasado, sin ir más lejos, fue el ganador del premio Urban Luxe de los British Fashion Awards, este año ha sido nominado en los CFDA como mejor diseñador del mundo de la moda y parece que el multifacético diseñador no deja de acumular logros. Con todo, este extraordinario creativo tuvo que trabajar muy duro para llegar hasta donde se encuentra ahora, convirtiéndose en el primer director artístico afroamericano de Louis Vuitton y uno de los pocos diseñadores negros al frente de una maison francesa en un panorama todavía falto de mucha diversidad. Repasamos hoy las cinco razones que lo han convertido ya en el diseñador del momento.

Porque cada “no” lo ha hecho más fuerte

Nacido en 1980 de padres ghaneses, creció en Chicago y se graduó en ingeniería civil por la University of Wisconsin-Madison en 2002, aunque siguió estudiando arquitectura en el Illinois Institute of Technology. “Tenía un profesor que dijo que yo no tenía el pedigrí o las ideas o el conjunto de habilidades para trabajar en ningún tipo de contexto relevante. Así que cada “no” es perfecto para mi. Yo prospero con el no”, afirmaba el director durante una entrevista con el New York Times. Tras trabajar para una firma de arquitectura durante dos años Abloh se adentró definitivamente en el mundo de la moda, aunque se alimentó de toda esa energía negativa de aquellas personas que no habían creído en él y ésta ha sido, precisamente, aquello que lo ha llevado hasta lo más alto y le ha evitado desfallecer. Además, las ganas de trabajar y sacrificarse nunca le han faltado y al director de Louis Vuitton Michael Burke, de hecho, lo conoció hace doce años en un contexto completamente diferente: cuando Abloh pasó seis meses como becario en Fendi junto a Kanye West y cuyo director, por aquel entonces, era el mismo Burke. Éste relataba la historia años después al New York Times: “¡Les pagaba 500 dólares al mes! Quedé realmente impresionado con cómo llevaron una energía completamente distinta al estudio y fueron disruptivos en el mejor de los sentidos. Virgil pudo crear una metáfora y un nuevo vocabulario de algo tan a la vieja escuela como Fendi. He estado siguiendo su carrera desde entonces”.

Virgil Abloh: Tenía un profesor que dijo que yo no tenía el pedigrí o las ideas o el conjunto de habilidades para trabajar en ningún tipo de contexto relevante. Así que cada “no” es perfecto para mi. Yo prospero con el no.

Porque no tiene un escritorio fijo

El creativo fundó en 2009 la RSVP Gallery, una boutique de ropa para hombre y galería de arte en Chicago. Ese mismo año acabaría uniéndose a la agencia creativa de Kanye West, Donda, como director creativo y poco más tarde, en 2012, lanzaría su primera marca de moda: Pyrex Vision. Colaboraría también con el colectivo Been Trill hasta cerrar Pyrex en 2013 y abrir por fin, ese mismo año, Off-White. La marca lo llevaría a quedar finalista en el premio LVMH de 2015 y ahora Abloh viaja, según cuenta al New York Times, alrededor de 320 días al año: el equivalente a ocho vuelos a la semana. Desde Chicago a Frankfurt, Milán, Londres, Berlín, Estocolmo, Rotterdam, Ámsterdam, Las Vegas, Los Ángeles… “Es mucho”, afirma entre risas. Trabaja en las calles, teléfono en mano, y en ese hecho probablemente resida buena parte de su éxito: “Creo que Off-White podría ser una de las primeras marcas de lujo que se ha construido en las redes sociales”. La firma se comporta como un híbrido entre el sistema tradicional y el nuevo sistema del streetwear y eso ha resultado ser, precisamente, aquello que la industria necesitaba. Pero no se ha construido en ningún despacho, ha nacido y se ha nutrido de la calle. Y de allí su impresionante espíritu y el extraordinario y repentino éxito que ha logrado.

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Bella Hadid, una de las musas del diseñador, en el último desfile Fall 2018 ready-to-wear de Off-White. © A través del objetivo de Yannis Vlamos para Indigital.tv.

Porque tiene una mente única y ha entendido a la perfección a los millenials

“La persona joven millenial ama las cosas decodificadas”, afirmaba el diseñador. Y él, precisamente, ha puesto nombre y apellidos a las necesidades de esta parte de la población: “Si un chico de 17 años va a Supreme, compra una camiseta de 15 euros y eso es lo que realmente desea, nunca va a olvidar ese momento. Esa es la idea de lujo de las nuevas generaciones, y nosotros estaremos ahí con ellos”. Es, con toda seguridad, una de las caras que más representa a esta generación y eso es porque ha entendido a la perfección –y desde el primer minuto– cómo funcionan sus mentes y qué le piden a la vida y, por supuesto, a la industria de la moda. “Es el perfecto hombre del Renacimiento, se siente estimulado por el mundo y estimula al mundo”, afirmaba Edward Enninful, director de Vogue UK, a propósito de ello. Y es que Abloh, sin duda, es uno de los creadores que ha sabido emplear mejor las sinergías del universo de la moda actual. Y si no, recordemos su particular manera de adentrarse en la corriente del see now-buy now: una performance a la salida de un desfile de París en la que empezó a vender bolsos en plena calle, al más puro estilo top manta. Lo explicaba así: “Normalmente, la moda va sobre ser una cosa u otra. Lujo, streetwear, hombres, mujeres… En Off-White no hay elecciones. Mi objetivo es añadir una capa de intelectualidad para hacerlo creíble”. Ahora, además, la puerta abierta en Louis Vuitton le brinda la oportunidad definitiva de romper por completo con la imagen del diseñador tradicional, que parece que ahora –y gracias a Abloh– se ha convertido en algo radicalmente distinto. Al respecto de ello, el recién nombrado director artístico afirmó al New York Times: “Esta oportunidad de pensar qué significará el próximo capítulo del diseño y el lujo en una marca que representa el pináculo del lujo fue siempre un objetivo en mis sueños más salvajes. Y mostrarle a una nueva generación que no hay una sola forma en la que alguien en este tipo de posición tenga que ser es un fantástico espíritu moderno en el que empezar”.

Off-White puede diseñar ahora desde camisetas hasta vestidos de novia, y ese es su encanto: no tiene límites ni etiquetas, al igual que su fundador.

Porque no tiene límites ni etiquetas

Sus años de adolescencia lo marcaron profundamente, y han sido la fundación de todo lo que es a día de hoy. Era, en sus propias palabras, un niño corriente que nació con el skate debajo del brazo y creció escuchando rap, Nirvana… Al empezar a pensar en la moda, sus influencias se encontraban en esas raíces, en aquellos que fueron sus primeros intereses musicales y que tenían una relación directa con los looks y la ropa que vestían sus músicos favoritos. Off-White puede diseñar ahora desde camisetas hasta vestidos de novia, y ese es su encanto: no tiene límites ni etiquetas, al igual que su fundador. Tomando prestadas las palabras de Daniel Borrás para la revista GQ, “más que ropa, más que costura, más que técnica, su moda es producto”. Y he ahí la clave y el hecho de que encaje a la perfección con la nueva estrategia de marketing de Louis Vuitton, cuya colaboración con Supreme marcó un punto de inflexión definitivo en el negocio. Ahora Abloh constituye la guinda perfecta a ese pastel y a la trayectoria del mismísimo Jones, muy concentrada a su tiempo en el estilo urbano y deportivo. En esencia, el salvaje triunfo del streetwear en el universo del lujo, y un cuento muy distinto de aquel al que estábamos acostumbrados.

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Parte del desfile masculino para la temporada Fall 2018 ready-to-wear de Off-White. © Marcus Tondo / Indigital.tv

Porque es mucho más que un diseñador

“La gente me pregunta todo el tiempo si tengo algún tipo de sensación de logro o realización, y la respuesta es cero. No hay ningún circuito de realimentación, solo me interesa hacer cosas nuevas”, afirmaba durante una entrevista con el New York Times. Y puede que esa sea la razón culminante de su éxito: lo suyo es crear; el resto es secundario y, prácticamente, irrelevante. Más allá de sus tareas como diseñador y consultor de moda, Abloh es DJ bajo el alias Flat-White (aunque parece que dejará atrás ahora esta faceta para concentrar todas sus energías en su trabajo en Louis Vuitton), diseña muebles, organiza eventos y ha colaborado con un sinfín de marcas y diseñadores: desde en unos zapatos con Jimmy Choo hasta una colección de zapatillas con Nike o una bolsa para Ikea. Ahora el diseñador considera su entrada en la maison francesa como la colaboración definitiva, y parece que con esta oportunidad se le podrían abrir definitivamente las puertas del paraíso: Nicolas Ghesquière anunció a Vogue España hace un año que su contrato expiraba en 2018 y planeaba lanzar su propia marca, y los rumores apuntan a que la firma podría unificar próximamente sus líneas masculina y femenina bajo una única dirección artística que recaería en Abloh. Podremos ver su primera colección para Louis Vuitton durante la semana de la moda masculina de París el próximo mes de junio y, el resto, el tiempo lo dirá.