River William: Cuestión de tacto

by Laura González,

En pleno proceso de producción de su primera colección como pareja creativa, Guillermo e Ibai celebran la amistad que los une hace tiempo y los numerosos proyectos previos conjuntos. Fue hace dos años cuando decidieron unir esfuerzos en River William, el propósito donde vuelcan inquietudes creativas en común. Asentados en Bilbao y formados académicamente en Diseño y Bellas Artes, han encontrado en la moda su lenguaje de expresión, y a través de ella quieren hacer extensible su creatividad. “La gratificación que supone ver llevar un diseño propio y que la persone lo aprecie y disfrute es la recompensa. “

Para sus tejidos River William trabajan con algodones ecológicos y tintes naturales.

Centrados en la calidad y el tacto de los tejidos, los utilizan como lienzos donde plasman colores y estampados propios, imágenes que los convierten en únicos. La elaboración es totalmente artesanal, trabajan con algodones ecológicos y utilizan casi siempre tintes y tejidos 100% naturales. “Con esto nos aseguramos tener el mínimo de fábricas echando pestes por detrás.”. Además de que la naturaleza también es el punto de partida de sus creaciones, para su propia sorpresa. “No es que vivamos en un éxtasis New Age en el que las fuerzas de la naturaleza nos zarandean locamente contra las paredes de nuestro estudio mientras diseñamos…” pero sí es la inspiración en bruto que moldean a través de los lenguajes más sofisticados del arte y la moda. Utilizan técnicas de estampación como la serigrafía, el devorado o el discharge que les permiten trasladar al tejido sus propios dibujos y darles un relieve especial.

En su próxima colección el blanco dará paso a la oscuridad de la noche.

El pasado mes de febrero desfilaron en la pasarela EGO con su limpia propuesta para este otoño/invierno. Un paisaje alpino sobre cuyo cielo se levanta el sol: protagonismo y pureza de blancos salpicados por azules y tonos cálidos. Tras esta primera toma de contacto con la industria y su funcionamiento, se sitúan en el mapa de la moda, donde esperan mantener una relación saludable y duradera con ella, “participando fieles a nuestros principios”.

Habituales en colaboraciones con artistas locales, creadores de su entorno y generación, ahora preparan su siguiente colección. Hasta que podamos verla, nos cuentan que continúa donde acabó esta: el paisaje nevado sobre el que se echará la noche. Los blancos se convertirán en azules, tiñendo los cielos de combinaciones dramáticas y colores intensos: amarillo, rojo, púrpura… Los cuellos serán altos, las cinturas marcadas y las piernas escotadas. Llegan la oscuridad y la lujuria.