El photobook con las mujeres favoritas de Slim Aarons

by Carla Pagespetit,

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A. Atwater Kent Jr. en la piscina de H. Loy Anderson’s, Palm Beach, 1955

Laura Hawk, la asistenta durante más de una década del fotógrafo Slim Aarons, ha publicado Slim Aarons:Women, un libro retrospectivo de su trabajo. En él aparecen fotos de las mujeres que más han influido en la vida y el trabajo del artista, que a la vez son personajes conocidos: Audrey Hepburn, Jackie Kennedy, Diana Vreeland o Marilyn Monroe son las protagonistas de 200 imágenes, algunas de ellas jamás publicadas anteriormente. Las instantáneas están acompañadas por los comentarios de uno de los mejores amigos del fotógrafo, lo que le da un toque más íntimo. Todo esto, coincidiendo con el centenario del nacimiento del Aarons, quién también será protagonista de la próxima exposición de Staley-Wise Gallery de Nueva York.

Slim Aarons empezó su carrera como fotógrafo durante la Segunda Guerra Mundial, después, desde los años 50 hasta los 70, destacó por sus imágenes de la alta sociedad y de las celebridades europeas y americanas, y trabajó también para algunas revistas, entre ellas, Harper’s Bazaar y Vogue. En el momento que necesitó una ayudante, Slim Aarons dio el trabajo a Laura Hawk, y en aquel momento, de la boca del artista salió: “Me amarás y me amarás.” Ella trabajó durante diez años para el fotógrafo, ayudándole en todo lo que era necesario para que él pudiera cumplir con su labor. Ahora, como autora del libro Slim Aarons: Women, Hawk nos muestra como era el artista detrás de su cámara. “Las mujeres, después de todo, fueron las que proporcionaron la indispensable inspiración para su trabajo. Viajó por el mundo durante décadas buscando gente fascinante y hermosa para fotografiar. Independientemente del tipo o aspecto que a él le gustaba, en muchas de sus fotografías de mujeres hay una cualidad trascendente que perdura. Lo que está claro es que él prefirió fotografiar mujeres vibrantes con gran estilo personal y con mucha confianza”, explica Laura Hawk en un artículo en The Wall Street Journal.

A pesar de que siempre eran personas muy importantes las que posaban delante del objetivo de Aarons, le gustaba que fuera de la forma más natural posible, fotografiar a las mujeres tal y como él las conoció. Puede parecer que el decorado, los vestidos o el ambiente que se plasma en sus instantáneas sea algo teatral, pero realmente era algo más espontáneo que no preparado. El fotógrafo nunca usó modelos, y estaba muy orgulloso de ello. Slim Aarons decía que no se fijaba en la moda, sino que hacía su trabajo de tal manera que eran los diseñadores los que se fijaban en él. “Mientras trabajaba en el libro a menudo me daba cuenta de que ésta era mi última palabra para Slim -no de una mala manera, ni como una venganza -, sino más bien para decir ‘mira a estas increíbles mujeres que fotografiaste’. Fue fácil para él admirar a las princesas o las actrices famosas, pero no dedicaba tiempo a conocerlas y este libro es mi forma de decirle que no eran sólo objetos de belleza”, explica Laura Hawk.

Vía AnotherMag.

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Lady Daphne Cameron sentada en una piel de tigre en la sala de trofeos de Laddie Sanford Palm Beach, Florida, 1959.
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Los huéspedes se relajan alrededor de la piscina del ático de Canellopoulos, Atenas, 1961
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La productora Valerie Cates, Marbella, 1976
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Madame Jean Serpieri, con un vestido que pertenecía a la esposa de Otto, el primer rey de la Grecia moderna, en el salón de baile del Tour La Reine de Atenas, 1961
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Una bañista jugando, Bermuda, 1957
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El paraíso se puede definir simplemente como una hamaca colgada entre dos palmeras en una playa, San Juan, 1956
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Laure de La Haye-Jousselin en las puertas de su castillo en Normandía, 1957
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Mrs. William Ferguson (Margarette Anne Williams), Nueva Orleans, 1957
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Donna Stefanella Vanni Calvello de San Vincenzo en la residencia de su familia, Palazzo Gangi, Palermo, 1984