La historia de los carteles feministas más reivindicativos

by Carla Pagespetit,

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Tres amigas que se conocieron estudiando arte en la universidad se indignaron por la imagen de la mujer y el sexismo en los medios de comunicación y la publicidad. ¿Y qué hicieron? Se decidieron a actuar. Fue creando, en 1974, See Red Women’s Workshop, un pequeño taller de serigrafía londinense en el que hacían carteles a mano con los que reivindicar el papel de la mujer, colgándolos por todo el Reino Unido.  Con la idea de juntar los carteles de See Red Women’s Workshop, ha nacido el libro “Girls are powerful”. Sus páginas cuentan la historia del grupo, precedido con un prólogo de la famosa historiadora feminista Sheila Rowbotham.

Fue un pequeño anuncio en una de las publicaciones de Women’s Liberation lo que hizo que se desatara una auténtica revolución: una lucha contra el sexismo, violencia doméstica y la desigualdad sexual en el Reino Unido y en todo el mudo. Mujeres de distintas partes se unieron a See Red Women’s Workshop para hacer, además de carteles, calendarios reivindicativos a favor de un cambio en la sociedad.

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Basándose en experiencias reales y personales de distintas mujeres, trabajaban los carteles para reflejar la opresión que vivían y su encierro en la domesticidad. Aunque el humor, la audacia y los colores, eran, para ellas, la mejor opción para difundirlos.

Se convirtió en un grupo de 45 mujeres –con un grupo central de seis- que  trabajaban en serie en distintos puntos de Londres: Camden Road, South Lambert Road y Camberwell. See Red Women’s Workshop trabajó duro para autofinanciarse, y aunque muchos quisieron sabotearlo, el taller estuvo en pie hasta que en 1990 tuvo que cerrar. Los carteles ya no generaban ingresos suficientes: la serigrafía ya no estaba de moda y su precio de producción era cada vez más alto.

See Red Women's Workshop _ Girls are powerful

Vía WMagazine