Carolina Otaduy

by Gemma Cuadrado Soler,

CONTRA2 Carolina Otaduy | itfashion.com

Siempre pienso en un vestido que yo me pondría

Carolina Otaduy. 35 años. Nacida en San Sebastián. Bilicenciada en Economía y Publicidad con un posgrado en Marketing digital. Romántica y decidida. Hace tres años que diseña vestidos de novia para Otaduy, su propia firma afincada en el barrio de Gracia de Barcelona. Convencida de que Otaduy tiene cabida en muchas otras ciudades, su próximo proyecto es abrir tienda en Madrid.

Entramos en la tienda-atelier de Otaduy, pero Carolina todavía no ha llegado. Inevitablemente fantaseo conmigo misma vistiendo alguno de los trajes de novia que me rodean. Juro que nunca antes lo había hecho. Sonrisa de oreja a oreja y chispas en los ojos. Nervio y pasión. Así nos recibe Carolina. Parece que todo es posible dentro del universo Otaduy.

ROMANTICISMO

Uno de los momentos preferidos del día de Carolina es a primera hora de la mañana, montada en su bicicleta, mientras pedalea hacia el trabajo y escucha en bucle el último disco con el que se ha obsesionado.La forman los pequeños detalles. Devora el día a día. No cambia, se transforma. ¿Qué te llevó a montar Otaduy? “Nunca he tenido miedo a hacer cosas diferentes. Siempre estoy experimentando. Mi primer trabajo fue en el departamento de publicidad de la discográfica Sinnamon. También estuve una temporada como freelance haciendo videoclips y trabajé para la sección de relojería de Hermés llevando el marketing a nivel nacional.” Trabajos creativos. “Exacto. Más que el mundo de la moda, me gusta mucho el mundo de la creatividad, y me di cuenta de que la moda es un campo donde puedes desarrollar tu inventiva”. ¿Y por qué vestidos de novia? “La verdad es que fue muy natural. Le hice un vestido a una amiga mía que se casaba y a partir de ahí empecé a investigar en el campo de las novias y me di cuenta de que me encantaba. Ahora estoy empezando algo de fiesta, pero el sector de la novia es lo que realmente me apasiona. Además, creo que se puede dar un mensaje muy positivo en este sector. El tema de que puedas ser tú misma y vestir como quieras en un día tan especial.” ¿Eres romántica? “Sí”. Segundo de reflexión. “Sí, sí. O sea, hasta cierto punto, pero sí. El amor es de las cosas más guays que tenemos”. Imagino que tendrás un posible vestido de novia en mente. “La verdad es que no. Cada vez que diseño un traje, pasa a ser mi favorito. Depende mucho de cómo me levante…¡Me veo en todos mis vestidos!”. ¿Cómo definirías a la novia que viste de Otaduy? “Es una persona que le apetece mucho celebrar el amor y que a la vez tiene personalidad y se encuentra bien en su piel. Quiero decir, que en un día tan especial quiere sentirse ella misma.”

PIM, PAM

¿Quién ha sido tu clienta más especial? “Mi hermana sin duda alguna. Nos llevamos sólo tres años, es casi mi mejor amiga. Fue genial hacerle un vestido para un día tan especial… ¡Y luego ver la cara de mis padres súper emocionados!” ¿Te dejó mucha libertad? “¡Libertad total! Pero fue una cosa súper rápida. Organizó la boda en cuatro meses. Se casaba en Italia pero ella vive en Londres, y yo estaba en Barcelona y la mitad de la familia en San Sebastián.” ¿Y cómo lo hicisteis? “Yo le iba mandando dibujos y ella me contestaba siempre lo mismo: “Me parece perfecto”. Y entonces, tres semanas antes de la boda, vino a Barcelona e hicimos el vestido en un fin de semana. Pim pam.” ¡Qué conexión! “Era perfecto. La verdad es que siempre me dice: “No me hubiese imaginado nunca un vestido mejor para mi boda”.”¿Cómo has llegado a diseñar vestidos de novia de modo autodidacto? “Tengo claro lo que me gusta y lo que no. Fue bastante fácil, siempre pienso en un vestido que yo me pondría. Naturalmente, tengo un equipo que me respalda, unas patronistas muy buenas en las que me apoyo mucho.” ¿Cuál es tu momento favorito de todo el ritual de creación? “Todo el proceso me parece súper bonito: Encontrar el tejido, ponerse a dibujar o en el atelier con las patronistas, que también me aportan muchas ideas.”

EMPAPARSE

¿Qué te inspira? “Yo creo que todo inspira. Cuanto más enriquecida sea tu vida, más inspiraciones tomas. Si puedes ir al cine, a un museo o ir a un buen concierto, internamente te está moviendo cosas, y eso hace que de ahí salgan cosas más bonitas.” ¿De qué te estás empapando ahora? “El último disco de Beck, Morning Phase. ¡Me encanta! Pero depende mucho del momento en el que me pilles. Soy la típica que, por ejemplo, cojo un disco y lo machaco, o sea que si me lo preguntas dentro de un mes, igual te digo otra cosa.” En tus inicios hablabas de Las Vírgenes Suicidas. “Siempre diré que Las Vírgenes Suicidas de Sofia Coppola me ha inspirado mucho a nivel estético, sobre todo al principio de Otaduy. Pero también tengo que decir que ahora estoy evolucionando hacia otro lado. ¿Hacia dónde se dirige Otaduy? “Pues justo ahora estamos dándole bastante caña a abrir tienda en Madrid.” Y tú de San Sebastián. “Sí, vine a Barcelona con 22 años. Barcelona me encanta, pero creo que Otaduy tiene cabida en muchas otras ciudades, como Madrid o Donosti. Evidentemente no es a todo el mundo a quien le gustará, pero sí a un porcentaje, y creo que también existe en otras ciudades.” ¿Y del norte es de donde te viene la afición por surfear? “Pues no lo sé, es muy raro porque en San Sebastián todo el mundo surfea, pero yo no sé porqué en esa época prefería irme de conciertos que surfear. Es una afición que tomé hace poco, hace dos años o así. Soy muy aprendiz. Pero me encanta por el hecho de estar en la tabla, rodeada del mar y la naturaleza.”¿Qué te parecería irte a surfear en tu luna de miel? “Buah. Me encantaría. Sería brutal”.

Retrato: Carlos Moreno

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