La mirada de Amos Fricke

by Maike Moncayo,

Mahrenholz_12-10_09 _MG_6115 _MG_7316 _MG_7189 Mahrenholz_12-10_04 _MG_6917 _MG_5351 _MG_3883 _MG_1891 _MG_1450La mirada de Amos Fricke nos capturó por su depurada elegancia. Sea la fotografía de moda, el bodegón o el retrato, su cámara siempre parece apuntar a la simetría y la sobriedad. Edificios, rostros, cuerpos y horizontes se convierten en elementos estéticos a la merced de una cuidada composición.  Una perfección que, sin embargo, a veces es turbada por una buena dosis de desequilibrio. Un caos controlado, por así decirlo, que alienta la sensación de que detrás de esa lisa superficie burbujea vida. Un guiño, una narrativa latente e, incluso, humor. Es lo que hace sus imágenes tan seductoras. Interesante además su uso del color que subraya esa dimensión gráfica en sus fotografías. Característica que junto al fresco y consistente casting de modelos hace del trabajo de este creativo una propuesta inequívocamente contemporánea.

Amos, que vive y trabaja en Berlín, ha colaborado con diseñadores jóvenes y entregados al ahora, como él mismo.  Entre ellos, Hien Le, Isabell de Hillerin, o publicaciones queridas como Fucking Young.  Un portfolio que nos inspiró mucha curiosidad por saber más sobre el autor de esas impolutas imágenes. En una corta entrevista, Amos nos cuenta sobre su forma de trabajar y pensar sobre la fotografía.

Ser consecuente es lo que haces es lo que marca tu propio estilo.

¿Cómo empieza típicamente una de tus sesiones de foto?

Siempre empieza con una demanda concreta, una idea o un deseo. Luego siguen la planificación y organización. Ninguna sesión empieza como la otra. Si el marco está claro, empezamos. Si no, hay que determinarlo.

¿Cómo desarrollas tu propio lenguaje en medio de la saturación visual que vivimos actualmente?

Uno siempre debería hacer lo que más le apetezca y gusta, o decir, intentar ser fiel a uno mismo. Así siempre podrá desarrollarse un lenguaje propio. En casi todos los proyectos trabajo con los mismos recursos y el mismo enfoque, no importa si es moda, retrato o bodegón. Ser consecuente es lo que haces es lo que marca tu propio estilo.

¿Qué imagen (de otro fotógrafo) te hubiese gustado disparar?

Ninguna. Estoy bastante contento con mi trabajo. Naturalmente, admiro el trabajo de otras personas, pero sé que en una situación similar haría algo completamente distinto. Y eso está bien también. Hay admiración y fascinación, pero no el deseo de reproducir algo que ya existe.

¿Qué se podía ver en tu primera fotografía?

Para poder responder a esta pregunta, debería conocer mi primera foto. Pero, lamentablemente, no la acuerdo.

¿Con quién te gustaría trabajar?

Con aquellas personas con las que he trabajado exitosamente en el pasado. No tengo ningún deseo de fotografiar a alguien en particular, o trabajar para un cliente en concreto, ni en algún sitio especial. Lo que aprecio es que se generen nuevas situaciones, y que de allí se establezca un intercambio, a su vez que se mantengan algunas constantes.

 

 

 

 

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