Prada Marfa, ¿publicidad o arte?

by Patricia Lostado,

Prada Marfa, ¿publicidad o arte? | itfashion.com

Desde 2005 Prada cuenta con una tienda inaccesible en Marfa, ciudad situada en medio del desierto de Texas. En realidad es una instalación artística de Elmgreen & Dragset, una monumental escultura que nunca ha funcionado como un comercio porque sus puertas están selladas y nunca serán abiertas al público. “Prada nos ofreció amablemente el permiso de usar su logo después de preguntarles, debido al interés personal de la fundadora Miuccia Prada en el arte contemporáneo y, además, nos donó los bolsos y los zapatos, que nunca han sido renovados y que permanecen dentro de la escultura”, explican desde la galería Ballroom que les da soporte. Desde entonces, la obra Prada Marfa ha sido buscada y fotografiada a lo largo de la autopista 90 por artistas, curiosos y amantes de la moda y la cultura.

Prada Marfa, ¿publicidad o arte? | itfashion.com

Visto el éxito de la idea, Playboy se alió con el artista Richard Phillips para dar un punto arty a la revista construyendo una instalación similar en el mismo enclave. Cemento, un coche oscuro, luces de neón y un conejito de 12 metros. Según explica la galería Gagosian (que comisiona al artista), Playboy Marfa “reimagina la icónica marca” con una instalación artística del clásico Dodge Charger oscuro del 1972, colocado encima de un pedestal inclinado de cemento. “Playboy Marfa se completa con una versión oversize del icónico conejo de Playboy con neones blancos”, continúan. Fue entonces cuando comenzó la polémica. Según informó el diario texano El Paso Times, algunos residentes estaban descontentos con la idea de que Playboy utilizara la ciudad de Marfa con intenciones publicitarias para crear su propio mercado. Al no contar con ningún tipo de permiso Playboy tuvo que desmantelar la instalación para trasladarla al museo contemporáneo de Dallas. El problema llegó entonces, ¿ocurriría lo mismo con Prada Marfa?

Los artistas defienden que su instalación es una pieza de land art y, recuerdan, que el lenguaje comercial de las marcas también fue utilizado anteriormente por Andy Warhol con sus sopas Campbell o por el fotógrafo Andreas Gursky. Además, sostienen que este tipo de intervenciones son “especialmente necesarias en un mundo cada vez más comercializado” y las encuentran “imprescindibles para entender lo que nos rodea a diario, incluido la influencia de las corporaciones”.  También añaden que el origen de Prada Marfa “nunca ha tenido un propósito comercial ligado a la propia marca, contrariamente a lo ocurrido con el conejito de Playboy que fue promovido desde la propia casa”.

Durante todo este tiempo, la web Save Prada Marfa ha buscado aliados para acabar con la idea de echar abajo la construcción. “No somos gente Prada (nunca hemos comprado en Prada y nunca sabremos qué es un bolso de la marca, pero esto no es acerca de Prada. ¡Esto es arte! Derribando Prada Marfa se conseguirá que otros no puedan disfrutar de una experiencia que nosotros nunca olvidaremos”.

Para delimitar una barrera clara y librarse de cualquier sospecha de publicidad ilegal, la instalación ha adquirido ahora la categoría de “museo de arte, en donde la construcción es su única pieza exhibida”. De esta forma, la galería Ballroom acaba de anunciar que “después de un año de negociaciones, Prada Marfa ha sido salvada oficialmente”.

Prada Marfa, ¿publicidad o arte? | itfashion.com

Temas que te pueden interesar: , , ,

  • cocoa

    Una cosa estúpida que me pregunto… vale, están selladas las puertas y no parece que nadie se ocupe de vigilar la instalación pero có sacan el polvo de la “tienda” para que la instalación sea la del primer día?