¿Por qué fue importante el Swinging London?

by Carla Pagespetit,

Por qué fue importante el Swinging London (2)

A partir de 1960 aparece un fervor cultural juvenil que se extiende por toda Europa. Los jóvenes, que vivían en una sociedad que acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial, buscaban una voz propia y una identidad cultural, y luchaban por sus derechos y un mayor peso en la sociedad contemporánea, convirtiéndose en una auténtica inspiración. Londres fue la capital de este cambio, y con ello, nació un nuevo movimiento juvenil y cultural, el Swinging London.

El nombre se lo dio la revista Time en el número publicado el 15 de abril de 1966 titulado “London, the Swingin City”. Como referencia, cogió a la emisora de radio pirata Swinging Radio England, muy popular en aquel momento, que emitía desde el Mar del Norte. La expresión swinging en sí, se utilizaba en aquellos momentos para referirse a lo moderno, a estar “a la última”.

Por qué fue importante el Swinging London

Fue una época de enorme agitación social, cuando el máximo auge de la natalidad de posguerra –en 1947- dio lugar a una oleada de adolescentes en los sesenta. Tras la recuperación de la guerra, Gran Bretaña experimentó un período de prosperidad, durante el cual los adolescentes podían alargar esta ase de sus vidas gracias a una creciente independencia económica. Como consecuencia de esta gran expansión económica y las novedades en tecnología, llegó una auténtica revolución cultural. Fue una transformación del panorama, que se reflejó en todas las esferas de la cultura: literatura, música, cine, teatro y, por supuesto, moda.

Llegó una época llena de optimismo, dónde el color gris de la posguerra desapareció. Apareció en Londres un enfoque fresco y moderno de la cultura, mientras otros países, como Italia, seguían siendo de lo más tradicionales. Carnaby Street fue el epicentro de este renacer. Los nuevos líderes de la moda eran cada vez más jóvenes (consumidores y diseñadores) y esto provocó un cambio de aire también en el panorama de la ciudad.

Por qué fue importante el Swinging London (3)

La moda dio un giro. Aparecieron las boutiques de moda independiente, es decir, la creación y venta de moda hecha por jóvenes y para los jóvenes. Un fenómeno completamente británico que buscaba darles voz, forma y lugar a su deseo de adoptar la moda como forma de autoexpresión. Mary Quant, Biba, Granny Takes a Trip y Bus Stop son las tiendas más famosas e influyentes que nacieron del Swinging London y que transformaron la experiencia de compra.

A partir de los 60 apareció otro fenómeno en la industria de la moda que hizo que las reglas cambiaran. Nace una alternativa entre la alta costura y la moda masificada: el prêt-à-porter. Esto hace que se incorporen algunos matices que antes no estaban en la industria: alta calidad a precios asequibles.

Nosotros hemos preparado una lista con los nombres más influyentes en moda.

John Stephen

 

John Stephen

A finales de la década de los 50 aparecieron los primeros indicios de la futura transición de la ciudad británica. Fue el diseñador de Glasgow de moda masculina John Stephen quién capitaneó el cambio en la moda, con la inauguración de una boutique de una sola sala, His Clothes, en la calle Beak en 1957. Establecida en el Soho, donde en aquel momento solo había tiendas de decoración, te invadía una atmósfera de desenfrenada anarquía.

 

Mary Quant

 

mary quant

El Swinging London, también es conocido además por ser la época en la que Mary Quant inventó la minifalda –concretamente en 1962-, y se convirtió en una de las portavoces del gusto y estilo de un público de consumidores jóvenes y altamente innovadores. Ella abrió varias boutiques en la capital inglesa, Bazaar fue la primera. Apartados de Londres, había diseñadores que también estaban cambiando la escena, como Courrèges -diseñador francés a quién muchos atribuyen al invención de la minifalda- y Paco Rabanne.

 

Twiggy

 

twiggy

Bajo el nombre de Twiggy se esconde Leslie Lawson, una londinense que aún hoy se considera la primera supermodelo del mundo. Fue musa de Mary Quant. Una amante de la moda que quería trabajar en la industria sí o sí, para la que se cortó el pelo y acogió una nueva estética. Desde entonces su peinado se ha recordado siempre: rubio, corto y engominado. Sin embargo la moda no fue su único campo: probó suerte en el cine y teatro con papeles en algunas obras. Claramente la ropa y el estilismo es su auténtica pasión, con lo que sigue trabajando a día de hoy.

 

Jean Shrimpton

 

Jean Shrimpton

Considerada también una de las primeras supermodelos de la historia. Empezó en el mundo de la moda como modelo en 1960, cuando ella tenía 17 años, y desde entonces Jean Shimplton empezó a aparecer en las portadas de las revistas más importantes del momento, como Vogue, Harpers Bazaar, y Vanity Fair. Fue calificada como el símbolo del Swinging London, ya que representaba a la perfección el movimiento. La modelo mejor pagada del mundo, la modelo más famosa, la modelo más fotografiada, el rostro más bello del mundo, la mujer más bella del mundo. Estos son algunos de los piropos que se le lanzaban o las frases que utilizaban para presentarla.

 

David Bailey

 

David Bailey

En 1960, año que vio la infancia del Swinging London, el fotógrafo londinense David Bailey fue contratado por la revista Vogue inglesa en 1960. Su primera sesión para la revista fue en la ciudad de Nueva York con Jean Shrimpton, con quién se prometió más adelante. Él, junto con Terence Donovan y Brian Duffy, pusieron su granito de arena para crear una revolución cultural. Con la cámara, buscaba captar las emociones que vivían las personas, que se reflejaban en fotografías en blanco y negro, hecho que lo hizo muy famoso en el panorama artístico. Pero Jean Shrimpton no fue la única a la que captó con la cámara, sino que también trabajó con  Twiggy, Mick Jagger, Marianne Faithful y The Beatles.

 

Veruschka

 

veruschka

Se ha oído alguna vez que Veruschka es la Kate Moss del siglo XX. Cumplía con el estereotipo de “mujer perfecta” de aquella época: piernas largas, melenaza rubia y ojos azules. La Alemania nazi salpicó a su familia, y ella más tarde tuvo que huir e irse a Florencia. El salto a la fama lo dio en 1966 con “Blow Up, una película dirigida por Michelangelo Antonioni donde ella aparecía muy sexy en una de las escenas.  A raíz de ello, se convirtió en un auténtico icono de finales de los 60, protagonizó varias portadas de revistas como Vogue, y representó fielmente el Swinging London, potenciando la libertad que daba la moda y la seguridad en una misma. Un dato curioso. La supermodelo fue amiga del extravagante pintor Salvador Dalí.